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Lara Manzano, Manuel

Enviado por Miguel Ors Mon… el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
1905
Lugar de nacimiento
Elche
Fecha de muerte
26 de noviembre de 1940
Lugar de muerte
Alicante
Profesión
alpargatero, guardia municipal
Militancia
PSOE, UGT
LARA MANZANO, Manuel (Elche, 1905 – Alicante, 1940). Alpargatero. Militante de UGT desde el año 1925 y del PSOE desde el año 1926. Casado con Modesta Vives Candela, el matrimonio tuvo dos hijos, José y Manola. Vivieron en el Raval y, según el testimonio de su nieta Manoli Lara, tuvieron una tienda de ultramarinos y Manuel enseñaba a leer y a escribir a domicilio y consiguió que su mujer aprendiera. Fue también apuntador de teatro.  Fue nombrado guardia municipal en febrero de 1936, tras la victoria electoral del Frente Popular en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936. Realizó servicios de vigilancia en la cárcel del Palacio de Altamira hasta su incorporación como voluntario en el Batallón Elche el 22 de octubre de 1936. Fue juzgado por un tribunal militar de Alicante el 30 de abril de 1940 y condenado a muerte por "adhesión a la rebelión". Fue fusilado en Alicante el 26 de noviembre de 1940. Tenía 35 años. Poco tiempo después, con 15 años de edad, murió su hija Manola.   

Notas tomadas de su expediente conservado en el Archivo Histórico de la Defensa de Madrid.

Manuel Lara Manzano, alpargatero, nacido en 1905, natural y vecino de Elche, militante de UGT desde 1925 y del PSOE desde 1926, reconvertido en guardia municipal a partir de la victoria del Frente Popular en febrero de 1936, prestó servicios de guardia en la cárcel del partido judicial en el castillo de Altamira, hasta que el 22 de octubre de 1936 partió al frente como voluntario del Batallón Elche. El 7 de noviembre de 1939 compareció ante Vicente Climent Brufal, delegado de Información e Investigación de FETJONS y Francisco Fluxá Pomares, que actuó como secretario.

Declaró que participó en la detención de Manuel Garrigós Alberola, un alpargatero de 35 años que sería asesinado el 27 de agosto de 1936, porque se lo pidieron un grupo de milicianos del PCE, entre ellos José Torres “Pepe El Malo”. Manuel Lara entregó a los milicianos al detenido “enterándose a los dos o tres días que había sido ‘paseado’, ignorando el compareciente quienes pudieran ser los autores del asesinato. Que JOSÉ TORRES, (a) PEPE EL MALO, puede aportar datos sobre quienes fuerón (sic) los que intervinieron en este asesinato”.

El segundo hecho que describió fue la saca desde el castillo de Altamira que tuvo lugar en la noche del 29 al 30 de septiembre de 1936, cuando estaba de guardia. Contó que llegaron en dos coches José Ruiz Quirant “Mangraneta”, José Asencio Pastor “Chato de La-reli, Rafael Pérez Santos “El Francia”, Juan Campello García “El Forner”, Francisco Vázquez Gonzálvez “Facorro”, Bernardo Román Díez “Bernardo el Tartanero”, el comisario de policía Graciliano Carretero y el juez especial para detenidos políticos José Sánchez Puertas. Los tres primeros se llevaron a los presos Francisco Alemañ Pérez “Faito”, José Romero López y Enrique Pire García. Los tres fueron asesinados en el término municipal de El Campello. En un segundo coche, los tres milicianos restantes se llevaron a Pascual Maciá Mojica “Ratolí”, Dositeo Climent Mateu, Patricio Ruiz Gómez y Ángel Castaño Martínez. Añadió que,

“al ofrecer alguna resistencia PATRICIO RUIZ GÓMEZ, fue obligado de forma violenta a subir al coche, destacándose en ello el miliciano BERNARDO ROMÁN DIEZ. Que en este viaje les acompañarón (sic) JUAN CAMPELLO BORDONADO (EL FORNER), FRANCISCO VÁZQUEZ GONZÁLVEZ, BERNARDO ROMÁN DIEZ, un chofer que no recuerda y el declarante, marchando en dirección a Alicante, y al llegar al empalme de la carretera de Ocaña, se dirigierón (sic) hacia Monforte del Cid, y a unos tres kilómetros y medio de dicho empalme paró el coche por orden de JUAN CAMPELLO GARCÍA, bajando este, FRANCISCO VÁZQUEZ Y BERNARDO ROMAN, los que hicieron bajar a ANGEL CASTAÑO MARTÍNEZ Y DOSITEO CLIMENT MATEU, quedándose en el coche el declarante, con el fin de guardar a los otros detenidos que llevaban, ya que a este servicio fue el compareciente enviado por el Alcalde MANUEL RODRÍGUEZ MARTÍNEZ, según le manifestó el FRANCISCO VAZQUEZ, (a), Facorro, que seguidamente oyó unos disparos, regresando al coche el CAMPELLO, VÁZQUEZ y ROMAN DIEZ, después de haberles dado muerte a los nombrados CASTAÑO Y CLIMENT”.

            La declaración terminaba con el relato del asesinato en Campello de Patricio Ruiz Gómez y Pascual Maciá Mojica con los tres mismos autores, siempre según el declarante que volvió a quedarse en el coche y la vuelta a Elche a las cinco de la mañana del 30 de septiembre de 1936.

            Su manifestación se cerraba ofreciendo detalles del asesinato de Pedro Mas Aznar, “según oyó decir en el estanco de la Plaza del Arrabal”. En este caso acusó a Pascual Torres Aznar “El Garrofo”, Jaime Cascales “El Sereno”, Ramón Pastor Brotons “El Lereu” y dos más desconocidos para él. Añadió que quien llevó detenido al retén municipal a Pedro Mas Aznar fue el policía Graciliano Carretero “y dos Guardias de Asalto”.

            Un tribunal militar presidido por el teniente coronel Emilio Poyo Guerrero y compuesto por el capitán Ricardo Pérez Gómez, los tenientes José Amat Poveda, Pérez Álvarez y el capitán Santiago Fernández Arévalo, juzgó en Alicante el 30 de abril de 1940 a los procesados Manuel Lara Manzano y Bernardo Román Díez. El tribunal en su resultando, respecto a Manuel Lara Manzana, recalcó la condición de guardia de la cárcel de Altamira, su presencia en la primera saca citada con tres víctimas y su participación en la segunda saca con cuatro víctimas. Fue condenado a muerte por adhesión a la rebelión con los agravantes de perversidad y transcendencia, además de su responsabilidad según la Ley de Responsabilidades Políticas.

            La novedad de este caso, frente al resto de fusilados ilicitanos con anterioridad, fue que el condenado a muerte intentó, a los pocos días de la sentencia, “a instancia de Bernardo Román Díez”, negar todo lo declarado ante el Servicio de Información e Investigación de FETJONS, “toda vez que fue obtenido debido a los malos tratos que recibí (…) pero hube de firmar cuanto me pusieron en Investigación completamente coaccionado y obligado”. Por tanto, negó que tanto él como Bernardo Román Díez participaran en los asesinatos, negando conocer a quienes participaron en ellos, citando únicamente al comisario de policía Graciliano Carretero acompañado de tres o cuatro individuos “para mi (sic) desconocidos”. Según este escrito, presentado el 11 de mayo de 1940, los nombres que aparecían en su primera declaración fueron puestos por los falangistas del servicio citado. Aprovechó para desvincular de cualquier responsabilidad al también condenado a muerte Bernardo Román Diez, “como bien declaré ante el Juzgado Instructor al carearme con el dicho Bernardo Román Díez. En este caso, resulta bastante verosímil que el primer testimonio, obtenido por el Servicio de Información e Investigación de FETJONS, fuera el resultado de la aplicación de torturas en los interrogatorios, sin que reste valor a la información obtenida, al menos en lo que tiene que ver con los protagonistas de los asesinatos.

            En el expediente de la causa se incluye también la carta de Modesta Vives Candela, esposa de Manuel Lara Manzano y madre de dos hijos, que solicitó “como atribulada esposa” el indulto.

            Manuel Lara Manzano fue fusilado en Alicante el 26 de noviembre de 1940, después de siete meses de permanencia en “El Tubo”, la galería del Reformatorio de Adultos de Alicante reservada para los condenados a muerte.

 

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En memoria del cariño que tu cuñado Paco Vives te tuvo y con el dolor que reflejó el día en que tu mujer Modesta y su hermano Ángel, ambos hermanos de mi padre, te fueron a rescatar de la fosa común en la que estuviste enterrado en Alicante. Descansa en Paz, Juanjo

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