Datos biográficos
DE AYALA, Francisco. (Vizcaya?, Primer tercio siglo del XVI? – Muerto hacia finales del siglo XVI). Escultor renacentista formado probablemente en Toledo con Pedro Martínez de Castañedo. Francisco de Ayala pertenece a una familia de escultores cuya actividad se sitúa entre 1565 y 1584. Juan, Diego y Francisco de Ayala podrían ser originarios de Vizcaya, dato que coincide además con la presencia en Elche en 1563 del arquitecto también vizcaíno Julián de Alamíquez, que estaba trabajando en la construcción de la iglesia renacentista de Santa María. Francisco de Ayala es además el autor de la portada norte de la iglesia de las santas Justa y Rufina de Orihuela (1568). En el momento de realizar sus trabajos en Elche, el escultor se encontraba afincado en Murcia, donde entre otros trabajos, realizó diez esculturas en piedra para el claustro del convento de padres franciscanos, destruido en 1931. Es también autor, junto a su hermano Diego, del retablo mayor de la iglesia de Santiago de Jumilla, de 1583 y de la imagen del Cristo Yacente que actualmente se encuentra en la iglesia-museo de San Juan de Dios de Murcia, aunque algunos investigadores lo atribuyen a su hermano Diego. El parecido de esta imagen y la del crucificado de la Sacristía de la Basílica de Santa María atribuido a Francisco de Ayala es asombroso, especialmente en detalles como el arqueamiento de las cejas y los rasgos fisonómicos del rostro en general.
Francisco de Ayala trabajó también en la ornamentación escultórica de la iglesia renacentista de Santa María de Elche (construida entre 1492-1566), destacando junto a Julián de Alamiquez, como el introductor en la villa del estilo renacentista de claro corte italianizante. La Puerta de la Resurrección de esta iglesia albergaba una escultura de Cristo Resucitado realizada en 1572 por un tal escultor Ayala, que coincide con Francisco de Ayala ya que pocos años después, se encontraba trabajando en el convento de la Merded. Esta escultura coincide además con la que actualmente se encuentra en la conocida como Puerta de San Juan de la Basílica de Santa María, pudiendo ser una de los pocos elementos reutilizados del templo anterior. Del mismo escultor Ayala había también en la capilla mayor de la iglesia renacentista de Santa María una imagen del Santo Cristo que fue traída ya tallada desde Valencia en 1586 y que podría coincidir con la mencionada imagen que se conserva actualmente en la sacristía de la Basílica de Santa María bajo la advocación del Santísimo Cristo de la Reconciliación, de gran similitud formal con la imagen del Crucificado atribuido a Diego de Ayala que corona el retablo de la iglesia de Santiago de Jumilla y el también mencionado Cristo Yacente de Murcia.
Además de sus trabajos en la iglesia renacentista de Santa María, Francisco de Ayala intervino en la modernización del antiguo convento de la Merced con sus trabajos de ornamentación interior y exterior llevados a cabo en la iglesia gótica terminada en 1567. El retablo mayor de la iglesia del convento de la Merced, presentaba en su calle central un lienzo de la Virgen con santa Lucía y santa Águeda a los lados, y las figuras de los cuatro Evangelistas en piedra, siendo éstos obra de Ayala según un documento del Archivo Municipal de Elche.
La portada de Santa Lucía, inserta en el muro sur de la iglesia gótica del convento de la Merced, destaca como la obra característica de las muestras más refinadas del Renacimiento en Elche. Francisco de Ayala recibe el encargo de su ejecución el 23 de abril de 1579. No obstante, existen todavía dudas sobre la atribución de la autoría de la portada que Màrius Bevià relaciona con la portada de la iglesia de San Ildefonso de Granada, ejecutada por Juan de Alcántara en 1554 siguiendo el proyecto de Diego de Siloé. El parecido formal es muy evidente, pero ambas portadas no dejan de insertarse dentro de una tipología muy difundida en la Península Ibérica desde mediados del XVI cuyo esquema se repite en obras tan cercanas como la portada de la desaparecida iglesia de San Juan de Elche.
Formalmente, la portada se organiza mediante un único cuerpo con ingreso a través de arco de medio punto decorado con dos vueltas de perlas y ménsula con hoja de acanto en la clave. Enmarcan el ingreso dos pilastras adosadas y un par de columnas dispuestas una a cada lado, de fuste estriado y capiteles corintios con contrapilastras del mismo orden. Estos elementos sustentan un entablamento de gusto clasicista en el que corre un friso con grotescos en relieve y medallones con cabezas humanas de perfil, como se solían representabr en la retratística renacentista desde el siglo XV y en medallas como las de Pisanello, que formaron parte de la colección del cardenal Diego Hurtado de Mendoza, personaje muy cercano a los Reyes Católicos. En las enjutas del arco, se sitúan dos escudos con el emblema de los mercedarios. Sobre el entablamento se encuentra una hornacina que casi podría funcionar como un tímido segundo cuerpo que repite el esquema del inferior sustituyendo la arcada por un nicho avenerado que contiene la imagen de la santa titular, Santa Lucía, con remate de frontón curvo con tritones a los lados en relieve y decoración a base de motivos vegetales.
La portada contiene elementos clasicistas extraídos del Tratado de Vitrubio así como otros aparecidos en grabados que ilustran portadas impresas de ediciones renacentistas, como la edición facsímil editada en Venecia (1536) del Tratado de Vitrubio perteneciente a la Biblioteca Nacional de Madrid.
La portada de Santa Lucía, muy deteriorada hasta su restauración, ha contado desde 1947 con un proyecto de restauración diseñado por el arquitecto Antonio Serrano Peral sin embargo, no fue sometida a una intervención hasta 1990, bajo la supervisión del arquitecto municipal Gaspar Jaén, en la que fueron reintegradas las partes faltantes y se sacaron a la luz otras que habían quedado ocultas tras añadidos posteriores como las basas de los plintos de las columnas.
Fuentes: Castaño García, Joan. “Algunos datos sobre el tercer templo de Santa María de Elche (1492?-1672)”. Poblad. Elche 10: 79-89 (1988). // Bevià, Màrius. “La restauració de la portada de Santa Llúcia”. En Festa d’Elx. Any LII, núm. 46, 1994. // Millán Rubio, Joaquín. El convento de la Merced de Elche. 730 años de Comunión. Elche 2000. // Navarro Mallebrera, Rafael / Vidal Bernabe, Inmaculada. Arte Renacentista, en Historia de la Provincia de Alicante. vol. IV. Murcia 1985.
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