Datos de la imagen
Escultura del Resucitado: atribuido a Francisco de Ayala (s. XVI)
Fotografía: Pedro Ibarra (1903)
Portada de la Resurrección (popularmente conocida como la de San Juan) en una fotografía realizada por Pedro Ibarra en 1903. El templo estaba siendo preparado para la restauración dirigida por el arquitecto ilicitano Marceliano Coquillat que finalizó en 1907.
En cuanto a Portada de la Resurrección, la documentación conservada no aporta datos sobre su autoría. Inmaculada Vidal la atribuye a José Artigues[1], atendiendo a los rasgos estilísticos en consonancia con los de la Portada del Sol y a la época de conclusión en 1736 (tres años después de la muerte de Artigues que no habría trabajado a pie de obra pero sí en el diseño), aunque las notables diferencias en algunos de los elementos decorativos como las rocallas de las enjutas del arco, mucho más carnosas aquí que en la Portada del Sol, sugieren que si bien, el diseño pueda encajar perfectamente con Artigues, la ejecución se podría deber a otros escultores diferentes a los Irles. Se encuentra en el muro de la Epístola en el lado opuesto a la Portada de San Agatángelo. Se compone de dos cuerpos separados mediante un entablamento corrido. En el cuerpo inferior se sitúa el arco de ingreso con rosca de molduras que descansa directamente sobre el muro. Los capiteles han sido sustituidos por decoración vegetal a modo de ménsulas. El entablamento corrido queda sustentado por medio de pilastras de base ática con un arquitrabe con decoración de bandas vegetales y una cornisa en voladizo. El segundo cuerpo está constituido por una hornacina que acoge la escultura de San Juan Bautista enmarcada por una moldura de hojas de factura similar a la Portada de San Agatángelo. Debemos señalar que en realidad, esta escultura representa a Cristo Resucitado y fue realizada en 1572 posiblemente por Francisco de Ayala y formaba parte de la decoración escultórica de la iglesia renacentista de Santa María. La hornacina se encuentra flanqueada por sendas pilastras de capitel compuesto con jarrones rematando el conjunto. La portada se encuentra actualmente protegida por una red para evitar deterioros ocasionados por presencia de aves y las grietas abiertas en la base del segundo cuerpo indican la necesidad de someterla a una intervención.
Imagen: Guilabert Requena, Jerónimo. “Las fotografías del historiador Pedro Ibarra y Ruiz. Un patrimonio recuperado”. Cubicat Ediciones, 2014. p. 71.
[1] Vidal Bernabé, Inmaculada. La escultura monumental barroca en la diócesis de Orihuela-Alicante. Excma. Diputación de Alicante. Alicante, 1881. p. 110.
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