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𝗘𝗹 𝟭𝟬 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹
Marcial Pina celebró el pasado domingo su 80º cumpleaños. Y la vida, a veces, nos deja casualidades que parecen escritas por el destino. Ese mismo día se enfrentaban, en el Martínez Valero, el 𝗘𝗹𝗰𝗵𝗲 𝗖𝗙 y el 𝗙𝗖 𝗕𝗮𝗿𝗰𝗲𝗹𝗼𝗻𝗮. El Club en el que empezó todo y desde el que se catapultó al estrellato frente al que le consagró como una de las grandes figuras de su generación durante ocho temporadas.
El destino había preparado la fecha y el escenario. Su familia, sus amigos, el Elche CF y los aficionados se encargaron del resto con una emotiva sorpresa.
Marcial sigue siendo un 10. Lo fue desde que, siendo todavía juvenil, aquel hijo pródigo de la cantera del Elche CF debutó en Primera División. En Elche recogió el testigo de la leyenda Juan Ángel Romero Isasi. Después llegarían RCD Espanyol de Barcelona S.A.D, FC Barcelona, Atlético de Madrid y la Selección española.
El Rubio, como le apodaban, era un 10 de los de antes. De los que levantaban la cabeza antes de recibir el balón y conseguían que lo difícil pareciese fácil. Charlie Rexach lo resumió el domingo con una frase difícil de mejorar: «La elegancia en el fútbol se llamaba 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹». Ambidiestro, rápido, técnico, con gol y extraordinario con el balón. Fue el máximo goleador del Barça en aquella histórica ‘Liga de Cruyff’, que bien podría haberse llamado la 𝗟𝗶𝗴𝗮 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹.
El domingo tuve el privilegio de compartir mesa, como amigo de la familia, en la celebración de su cumpleaños. Allí estaban Rexach, Asensi, Lico, Valentín Mora, Félix, ‘Pichichi’ @Manolo, Julián Rubio, Bermejo… Amigos y familiares compartiendo recuerdos de una generación que forma parte de la historia de nuestro fútbol.
Sin embargo, escuchando tantas historias, entendí que el 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹 no se ha jugado sobre un terreno de juego. Por encima de aquel hat-trick a ‘El Txopo’ Iribar en San Mamés, de sus dos goles —uno con cada pierna— al Barça con el Atlético de Madrid, de los títulos y de los grandes estadios, está su mayor triunfo: 𝗣𝗶𝗹𝗮𝗿, su compañera de vida; sus hijos Marcial Pina Serrano, Pilar, Elena Pina, Ana Pina Serrano y Fernando; y sus once nietos.
Una familia unida y feliz. Cinco hermanos que comparten apellido y que están cosidos por el mismo sentimiento. Once nietos que miran con orgullo a su ‘abuelito’. Ese es el mejor palmarés que puede tener una persona.
Marcial ha cumplido 80 años. Aunque, siendo él, quizá sea más apropiado decir que ha llegado a los 𝟳𝟬+𝟭𝟬, su número en el fútbol y, sobre todo, en la vida de quienes más le quieren. Siempre un 10.
𝗧𝗲 𝗳𝗲𝗹𝗶𝗰𝗶𝘁𝗼, 𝗠𝗮𝗿𝗰𝗶𝗮𝗹.
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