Pasar al contenido principal

Zamacois y Quintana, Eduardo

Enviado por Miguel Ors Mon… el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
17 de febrero de 1873
Lugar de nacimiento
Pinar del Río, Cuba
Fecha de muerte
31 de diciembre de 1971
Lugar de muerte
Buenos Aires
Profesión
Escritor

ZAMACOIS Y QUINTANA, Eduardo (Pinar del Río, Cuba, 17-II-1873 - Buenos Aires, 31-XII-1971). Novelista. Sus texto fueron utilizado por los semanarios ilicitanos Nueva Illice (1913-27), Amanecer (1925) y El Ilicitano (1928).

FUENTE: La prensa ilicitana 1836-1980. Miguel Ors Montenegro.

Si hablamos de Eduardo Zamacois y Quintana (Pinar del Río, Cuba, 17 de febrero de 1873 – Buenos Aires, 31 de diciembre de 1971) nos referimos a uno de los más grandes literatos españoles de entre finales del siglo XIX y los dos primeros tercios del pasado siglo XX, miembro de una prolífica familia de artista e intelectuales. Nacido en Pinar del Río, encantadora capital del tabaco, en la “siempre fiel Isla de Cuba”, seis días después de que se proclamara en España la I República, a los cuatro años se trasladó con su familia a Bruselas y posteriormente a París. Aún adolescente marchó a Sevilla (1883), donde cursó la segunda enseñanza y luego a Madrid, donde siguió las carreras de Filosofía y Letras y Medicina. Pero su verdadera vocación fue el periodismo en el que destacó tempranamente como preclaro redactor de marcado carácter progresista. Colaboró en las publicaciones literarias más significativas, laicas, krausistas y socialmente avanzadas del momento en la Villa y Corte, cual fueron “Las Dominicales del Libre Pensamiento”, “Demi-Monde” y “El Motín”, abanderado semanario del anarquismo, polemista y combativo. En 1891, recién cumplidos 18 años, publicó “La Enferma” que sería su primera novela y seguidamente, en 1894, otras dos: “Punto Negro” y “Amar a Oscuras”. Estos trabajos, siguiendo la marcada tendencia del momento, son de carácter galante, casi erótico, y frívolo argumento. 
Con el dinero que obtuvo por estas obras volvió a París donde llevó una vida pobre y bohemia trabajando como traductor y envuelto en todo tipo de aventuras galantes con sus amigos latinoamericanos, Felipe Sassone entre varios otros. Vuelto a Madrid en 1898, se entregó al periodismo, colaborando con el semanario “Germinal” trasladándose luego a Barcelona donde trabajó en los semanarios “El Gato Negro” y “Ahí Va”, fundando y dirigiendo, junto al editor Ramón Sopena, el semanario “La Vida Galante” y en 1901 publica su otra novela corta “Horas Crueles”. Más tarde fundaría la “Editorial Cosmópolis” para difundir la literatura española en Francia, pero el proyecto fracasó. No desanimado por este contratiempo fundó la revista “El Cuento Semanal”, con la que sí logró un éxito arrollador que sentó precedente y dirigiendo, además, otra colección de relatos o novelas cortas: “Los Contemporáneos”. A partir de 1905, Zamacois imprime un giro o nuevo rumbo en sus publicaciones con una temática social más avanzada y comprometida siendo durante la I Guerra Mundial corresponsal en París del periódico “La Tribuna”. Luego de un largo periplo de conferencias por Latinoamérica, África y Europa, regresó a la España convulsa de la Dictadura de Primo de Rivera y en los críticos momentos que mediaron entre el final de ésta y la proclamación de la II República Española, dando continuidad a su ya larga, profusa y acreditada carrera publicista, hasta el comienzo de la Guerra de España, siendo cronista de este período bélico, primero en el frente de Madrid hasta 1937 y luego en Valencia y Barcelona, siendo en la Ciudad Condal donde publicó, en 1938, su importante novela “El Asedio de Madrid”. Exiliado tras la Guerra, murió en Buenos Aires, en 1971. 
Pues bien, este famoso exponente de las letras hispanas, de reconocida fama en la literatura mundial, que fue Eduardo Zamacois y Quintana, visitó Elche en los primeros días de mayo de 1928, a instancia e invitado por la Junta del Orfeón Ilicitano, entrañable entidad de carácter eminentemente cultural, artística y literaria, en cuya sede pronunció una interesantísima charla siendo muy celebrada por toda la sociedad local y recogida con interés por la prensa regional. Tras este acto, el orador y los miembros de la dicha Junta del Orfeón Ilicitano se trasladaron al Huerto del Cura donde se dedicó a Zamacois uno de nuestros emblemáticos árboles, momento que recoge la foto con la que ilustramos este modesto y sensible recuerdo como recuperación del acervo cultural ilicitano. Muchas gracias amigas y amigos lectores.
Elche, 5 de junio de 2017. José Antonio Carrasco Pacheco.

Añadir nuevo comentario

Texto sin formato

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.