Datos biográficos
Miguel Ull Laita, exconcejal del Ayuntamiento de Alicante por el PSOE, falleció en la tarde de ayer en Madrid víctima del covil. La pandemia se lleva a los 79 años al que fue portavoz del Grupo Municipal Socialista, médico con especialidad en Anatomía Patológica, jefe de servicio de Anatomía Patológica de Elche, profesor de la Universidad de Alicante, director del Hospital de Elche, Director del Complejo Asistencial de Salamanca y Director Provincial de Sanidad de Alicante.
FUENTE: Información, 22-I-2021.
Felix Vidal. Amigos de la Fundación Juan Negrín
La guadaña del Covid19 no para de segar vidas humanas, en esta ocasión le ha tocado a nuestro buen amigo y entrañable compañero Miguel Ull Laita. Miguel formaba parte activa del Patronato de la Fundación Juan Negrín. Médico especialista en Anatomía Patológica, ocupó distintos cargos de responsabilidad en la sanidad pública. Portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Alicante, en los últimos años fue alcalde de Bercimuel (Segovia) y secretario de Memoria Histórica de la Comisión Ejecutiva Provincial del PSOE de Castilla y León en Segovia. En su faceta como historiador publicó en 2017, junto con Ángel Viñas y Cecilio Yusta, “El primer asesinato de Franco”, un trabajo exhaustivo de investigación sobre la muerte del general Balmes. Nuestro más sincero sentimiento de condolencia y pésame a toda su familia. DEP P.S., Miguel, allá donde estés, el cordero que teníamos pendiente en Sepúlveda tendrá que esperar un poco. Doctor Miguel Ull Laíta, in memoriam, 24-I-2021El Patronato de la Fundación Juan Negrín tiene el dolor de comunicar el fallecimiento del Dr. Miguel Ull, uno de sus miembros, a consecuencia de la pandemia. Su vida se extinguió en Madrid el 20 de enero del corriente año.
Nuestro pésame se dirige, en primer lugar, a su esposa y a sus cuatro hijos e hijas, pero su pérdida es un dolor que compartimos por varios motivos.
Miguel Ull fue de quienes, desde principios del presente siglo, se batió incansablemente porque el Dr. Juan Negrín fuese rehabilitado por el PSOE. Lo hizo como socialista y como médico, admirador suyo. Durante los años que duró la maduración de la resolución en favor de tal rehabilitación, nuestro compañero de Patronato se esforzó también para que, a la vez, lo fuesen igualmente todos los expulsados del PSOE en 1946 como partidarios del Dr. Negrín. La guerra dejó sus secuelas no solo en España sino también en los círculos del exilio y la derrota promovió muchos, quizá demasiados, ajustes de cuentas.
Para Miguel Ull la recuperación histórica de los denominados “negrinistas” fue una tarea que le absorbió en los años de su jubilación como médico anatomopatólogo. En sus viajes a México y Centroamérica tuvo ocasión de encontrarse con el hijo de Ramón Lamoneda, secretario general del PSOE durante la guerra (civil). Le convenció para que le ayudase a reunir papeles e intervenciones dispersos de su padre. Gracias a ellos coeditó, junto con los profesores Abdón Mateos y Ángel Viñas, los escritos políticos de Lamoneda (Editorial Pablo Iglesias, Madrid, 2012).
En su introducción Miguel Ull recordó los hitos que llevaron a la rehabilitación de Lamoneda, Negrín y otros 35 militantes del PSOE, anulando los efectos prácticos del triunfo de la corriente antinegrinista, tal y como apareció publicada en El Socialista de 23 de abril de 1946, en cumplimiento de una decisión ratificada en el II Congreso del PSOE celebrado en Toulouse pocos días antes.
El Dr. Ull siempre reconoció su deuda de gratitud con los socialistas canarios que presentaron, a su vez, por la vía del secretario general, José Miguel Pérez, un proyecto de resolución al efecto y que defendió ante el XXXVII Congreso Federal del PSOE en julio de 2008. Nuestro compañero de Patronato estuvo presente en el acto que se celebró en la sede federal del PSOE en Madrid el 24 de octubre de 2009, cuando formalmente el Dr. Juan Negrín, Lamoneda y 34 expulsados más obtuvieron a título póstumo el carné acreditativo de su renovada militancia.
Nuestro compañero de Patronato siempre evocó con pasión y humildad aquella ceremonia en la que la secretaria de Organización, Leire Pajín, y el presidente de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra, glosaron su significación en términos de recuperación de una parcela deformada de la historia y memoria colectivas de España. Como también lo hizo nuestra presidenta de honor, Carmen Negrín.
A Miguel Ull le correspondió participar en el acto que el 12 de diciembre del mismo año tuvo lugar en la sede de la Agrupación socialista de México, DF, con la satisfacción que le produjo, señaló, la entrega de los carnés correspondientes a los hijos de Ramón Lamoneda y a la nieta de Ramón González Peña.
Posteriormente participó activamente en la redacción de la obra El primer asesinato de Franco. La muerte del general Balmes y el inicio de la sublevación, junto con Ángel Viñas y Cecilio Yusta Viñas (este último también fallecido a consecuencias del coronavirus en abril de 2020), aparecida en 2017.
A nuestro compañero de Patronato le correspondió abordar la descripción, análisis y significación de los hechos y circunstancias relacionados inmediata y mediatamente con el asesinato del general Amado Balmes, gobernador militar de la provincia de Las Palmas. En su calidad de médico anatomopatólogo no le fue nada difícil desmontar la falsa “autopsia” (que no fue tal) hecha al cadáver y con la cual se encubrió el crimen.
Nacido en Zaragoza, en 1941, desarrolló toda su carrera profesional en el ámbito de la sanidad pública. Se licenció (1967) y doctoró (1991) en Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Madrid. Entre 1967 y 1970 ejerció como médico residente y luego como facultativo especialista en el Hospital Nacional de Enfermedades Infecciosas. Entre 1972 y 1974 trabajó en lo que hoy es la Residencia Sanitaria Miguel Servet de Zaragoza como adjunto del Servicio de Anatomía Patológica. En este último año se trasladó al actual Hospital de Son Dureta, en Palma de Mallorca, como jefe de sección y funciones de jefe de servicio en su especialidad. Hasta 1980 realizó una intensa labor asistencial, docente e investigadora. En este último año se trasladó al Hospital General de Elche. Producto de toda esta actividad fueron 45 publicaciones en medios nacionales e internacionales y 36 comunicaciones a congresos.
Fue director gerente de los Hospitales de Elche, Complejo Hospitalario de Salamanca y cofundador y primer director del Centro Nacional de Investigación Clínica y Medicina Preventiva (actual Hospital Carlos III). A la par desarrolló una intensa labor directiva y docente en diversos países de América Latina por cuenta del Ministerio de Sanidad y Consumo y el Instituto de Cooperación Iberoamericana.
La Fundación Juan Negrín lo acogió en su última visita a Las Palmas, con motivo de la presentación aquí de la obra sobre el primer asesinato de Franco en la que dejó una huella imborrable, para la historia, para el futuro y para la edificación de las generaciones venideras, de la forma en que el general Francisco Franco abordó sus preparativos de sublevación en Canarias.
Descanse en paz.
Miguel Ull Laita; médico y socialista por Fernando Ull Barbat, Información, 28-I-2021
“Ha sido el mejor de cuantos hemos conocido en nuestro tiempo;
el más sabio y el más justo de todos los hombres.”
Platón (Fedón o el alma)Hace unos días fallecía en Madrid, víctima del coronavirus y a la edad de 79 años, Miguel Ull Laita, médico y socialista. Luchó con todas sus fuerzas hasta el último minuto de su existencia como también lo hizo ante cualquier adversidad que se le presentó desde que, muy de joven, tuvo que sobreponerse a todos los infortunios y dificultades que para él supuso nacer en una familia represaliada por la dictadura franquista después de la guerra civil. Todo lo superó gracias al esfuerzo y a esa forma de ser suya que siempre le hacía dar el análisis y la solución correcta cuando cualquier persona se le acercaba con alguna duda. Resulta muy complicado poder glosar la trayectoria vital y profesional de Miguel Ull. Hizo de todo y todo lo hizo bien. Firme defensor de la sanidad pública y de la memoria histórica de las víctimas del Franquismo tuvo siempre una atención especial a los enfermos y a los olvidados. Por eso ha sido tan difícil decirle adiós.
Como especialista en Anatomía Patológica fue una de las principales referencias en España siendo responsable de esta área en los hospitales de Elche y de Palma de Mallorca (Son Dureta). Como gerente, desarrolló las bases de la gerencia moderna siendo director del Hospital de Elche y del Complejo Hospitalario de Salamanca que creó gracias a la fusión que llevó a cabo de los dos hospitales de esta ciudad: el Hospital Virgen de la Vega y el Clínico Universitario. Fue también el cofundador y el primer director del Centro Nacional de Investigación Clínica y Medicina Preventiva, llamado hoy día Hospital Carlos III de Madrid. También fue Director Provincial de Sanidad de Alicante.
Desde muy joven desarrolló labor docente en Palma de Mallorca y en Alicante, en cuya Universidad fue profesor asociado durante más de veinte años. Al mismo tiempo llevó a cabo numerosas investigaciones publicando sus conclusiones en medios nacionales e internacionales. Fue profesor durante varios años en América Latina ayudando a formar a médicos para ser gestores de hospitales en países como Costa Rica, Bolivia o Paraguay.
Su compromiso político con el socialismo y la democracia se inició durante los últimos años del franquismo, comenzando su actividad política en las primeras elecciones municipales celebradas en España. Fue concejal y teniente alcalde del Ayuntamiento de Palma de Mallorca en las elecciones de 1979 con Ramón Aguiló como alcalde y compañeros concejales socialistas como Andrés Moreno. Fue en esos años donde, además del ejercicio de la medicina en el Hospital Son Dureta, asumió la Secretaría de Formación en la Comisión Ejecutiva Socialista Balear, creando con Marita Frau el Centro de Estudios Socialistas Gabriel Alomar que más tarde dio lugar a la actual Fundación Gabriel Alomar. En aquellos años compartió viajes con Félix Pons y cimentó su profunda amistad, que permaneció inalterable hasta el final de su vida, con Emilio Alonso Sarmiento, senador y diputado por el PSOE en tres legislaturas por las Islas Baleares. En su posterior regreso a la península a principio de los 80 continuó su actividad política en Alicante, Salamanca o Madrid, siempre desde puestos de responsabilidad dentro de los órganos locales y provinciales gracias a su profesionalidad y saber hacer en temas sanitarios, de organización y de gestión. Desde la defensa de sus ideas tuvo siempre la mano tendida no sólo a los compañeros del partido socialista con diferentes maneras de pensar sino también a rivales políticos del Partido Popular cuyas muestras de afecto tras su muerte han hecho llegar a su familia.
¿Qué fue más importante para Miguel Ull? ¿El socialismo o la medicina? Del primero se puede afirmar que fue un vértice fundamental en su vida. Su padre, Agustín Ull, formó parte del ejército de la República en la guerra civil como director de varios hospitales de sangre cuando contaba menos de treinta años siendo encerrado al finalizar la contienda durante dos años en un campo de concentración. Cuando su padre fue liberado, y como solo le dejaron ejercer la medicina en pueblos de 200 habitantes, desde muy pequeño Miguel Ull tuvo que convivir con una dictadura feroz que impedía a su familia hacer una vida normal lo que le llevó a tener que estudiar el bachillerato y la carrera de Medicina en pensiones oscuras que olían a coliflor hervida con las manos llenas de sabañones por el frío. Se licenció en Medicina en 1967 en la Universidad de Valladolid llegando a aprobar con nota dos cursos de la carrera en un solo año académico para poder terminar cuanto antes.
Era Miguel Ull de esas personas que donde iba generaba el bien. Ya fuera como médico, como gerente de hospitales o en su labor política. Siempre dispuesto a ayudar, tenía el argumento correcto y la experiencia adecuada para demostrarlo además de conocimientos técnicos y una gran formación humanista lo que le permitió relacionarse con personas de ámbitos muy distintos. Colaboró con el historiador y catedrático Ángel Viñas en su reciente libro “El primer asesinato de Franco” (2018) dando su versión como patólogo. Además, el profesor Viñas y él consiguieron que el PSOE rehabilitara la figura tan denostada de Juan Negrín, último presidente de la Segunda República, y de los treinta y cinco militantes que fueron expulsados del partido después de la guerra civil, como fue el caso de Ramón Lamoneda. Estaba colaborando con el director de cine Sigfrid Monleón como asesor para una película basada en la vida de Juan Negrín.
Fue una persona para la que la vanidad no existió. Hace algún tiempo el jefe de Anatomía Patológica del hospital privado más importante de España dijo a uno de sus hijos que Miguel Ull era la persona a la que se le preguntaba cualquier duda surgida en un diagnóstico. Le llegaban preguntas de toda España. Siendo Director Provincial de Sanidad, a mediado de los años 90, tuvo un aviso de la Delegación de Gobierno de Alicante sobre movimientos de ETA que habían detectado cerca de él. Ayudó a numerosos militantes de su partido para que fueran nombrados para puestos para los que en ocasiones no tenían la formación deseada. Y, sin embargo, jamás dio ninguna importancia a cosas como estas.En compañía de su esposa, María Ángeles, compartió los infortunios de la vida pero también las alegrías, formando una sólida relación que les mantuvo unidos hasta el último día de su vida. Para él su mayor logro fue dar formación universitaria a sus cuatro hijos. Uno de ellos se lamenta estos días por no haber sido capaz de estar a la altura, como hijo, de todo el cariño y los cuidados que recibió de Miguel Ull como padre. Y con ese dolor vivirá el resto de sus días.
Añadir nuevo comentario