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Ule Garrido, Santiago

Enviado por Daniel Gonzálvez el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
18 de agosto de 1961
Lugar de nacimiento
Palencia
Fecha de muerte
24 de agosto de 2021
Lugar de muerte
Elche
Profesión
Economista y funcionario del Ayuntamiento de Elche

ULE GARRIDO, Santiago (Palencia, 18-VIII-1961 - Elche, 24-VIII-2021). Nacido en Palencia, a los nueve años se trasladó con su familia a La Coruña, donde cursó estudios en el Instituto Ramón Menéndez Pidal. Posteriormente vino a vivir a Alicante, donde se licenció en Ciencias Económicas y Empresariales por la UA. Tras un primer trabajo como economista en una empresa del sector de la construcción, ingresó en El Corte Inglés donde fue, hasta el verano de 1990, subjefe del Departamento de Contabilidad y Financiera en la Delegación de Alicante. En 1990 superó las pruebas selectivas para entrar en el Ayuntamiento de Elche y fijó su residencia en esta ciudad, casándose en 1991 con la ilicitana Aida Martínez Pomares. Es Técnico Superior de Administración Especial, por oposición ganada en 1996. Hasta 1998 trabajó en el área municipal de Hacienda, donde desempeñó diversas jefaturas de sección así como el puesto de tesorero. En dicha fecha pasó a ser gerente de PIMESA, la empresa municipal que ha desarrollado, entre otros proyectos, el Parque Agroalimentario L’Alcúdia y el Parque Empresarial de Elche, a cuya Junta Rectora perteneció. Estuvo al frente de PIMESA hasta diciembre de 2003, fecha en la que fue nombrado director del Área de Urbanismo, Medio Ambiente, Vivienda y Patrimonio del Ayuntamiento. Ha sido miembro del Comité de Dirección de Futurelx – Plan Estratégico de Elche, de los consejos de administración de PIMESA y de Aigües d’Elx y de numerosas comisiones del Ayuntamiento, algunas de ellas de carácter cultural, como por ejemplo la que organizó los actos con motivo de la estancia de la Dama de Elche en la ciudad, en 2006. En ese mismo año entró a formar parte del Patronato del Misteri d’Elx, como integrante, en representación del Ayuntamiento y a propuesta del alcalde Diego Maciá, de la primera Junta Rectora constituida tras la aprobación de la ley por la que se rige. En marzo fue elegido Vicepresidente de la Junta, cargo que le permitió formar parte de todas las comisiones de la institución. Entre febrero y marzo de 2012 ocupó la Presidencia del Patronato del Misteri, tras la dimisión de Modesto Crespo y hasta el nombramiento de Fernando García Pomares. Fue también jefe de Sección en la Concejalía de Comercio y Fondos Europeos. En las representaciones de La Festa de agosto de 2015 fue nombrado Portaestandarte. Su último trabajo en el Ayuntamiento fue como director de área de Cultura y Educación.
 

Al amigo que se va

Carlos González Serna. Alcalde de Elche. Información, 25-VIII-2021

La muerte siempre deja heridas. La muerte prematura como la de Santiago Ule conmociona. Turba. Es como un cataclismo para el alma, que te altera, que te nubla la vista, que te retuerce el corazón. La muerte prematura de un amigo deja un amargo sentimiento de pérdida. Y la muerte de Santiago Ule, de Iago, es una gran pérdida. Una gran pérdida para los amigos, para los compañeros del Ayuntamiento, para Elche. Pero sobre todo para los suyos, para Aida, su esposa, y para Aida, su hija, sus amores.

Han pasado más de 25 años desde que le conocí. Sonriente, siempre sonriente. Optimista. Vital. Inteligente. Discreto. Trabajador infatigable. Generoso. Reflexivo. Cabal. Perfeccionista. Apasionado por la historia, el arte, la cultura. Cargado de sabiduría. Resistente, capaz de rehacerse de los duros golpes de la vida. Simple y llanamente, admirable, buena persona y querido, muy querido.

Con un nítido sentido del deber y de la defensa del interés general de la ciudad. Un enamorado del Misteri, del que fue Vicepresidente. Un eficientísimo Gerente de Pimesa. Un funcionario con mayúsculas, de los que le imprimen dignidad y honorabilidad a la función pública, a quien hace dos años tuve el honor como alcalde de nombrar máximo responsable del área de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Elche. Y a quien, la concejala de Cultura, Marga Antón y yo, esperábamos “con ansia” para encomendarle una alta responsabilidad vinculada con los trabajos conducentes para la cesión temporal de la Dama, como hace solo unas semanas le insinuaba a Aida.

Hoy hay muchas personas tristes en Elche, porque Santiago Ule se ha ido. Estoy entre ellas. Porque querido Iago, en palabras de Miguel Hernández “Un manotazo duro, un golpe helado, Un hachazo invisible y homicida, Un empujón brutal te ha derribado”. No podré estar en la Basílica dándote ese adiós triste que se da a los amigos cuando nos dejan. No podré cruzar una mirada de cariño con tu mujer y con tu hija, ni con tantos amigos en común. Pero debes saber que termino estas líneas con dos amargas lágrimas que son el testimonio de mi afecto, cariño y sincera amistad por ti.

Santiago, te has ido muy pronto. Dejas una huella muy profunda.

Iago

María Ángeles Sánchez. Información, 25-VIII-2021

Mi WhatsApp, escenario inevitable (¡y bendito!, a pesar de los muchos pesares) de comunicación, se ha llenado esta mañana de adjetivos: generoso, responsable, buen amigo, trabajador, solidario, empático, amable, conciliador, detallista, educadísimo, comprensivo, abierto, culto, gran persona, de una humanidad insuperable...

La muerte de Iago Ule nos ha dejado consternados, sin habla y llenos de dolor. No importa que, por desgracia, arrostrara una larga enfermedad. Sus enormes ganas de vivir estaban, hasta anoche, por encima de todo.

"Iago era un apasionado de todo. ¡Qué gran virtud!", dice un amigo. "Me allanó el terreno y me ayudó mucho. Siempre estaré en deuda con él", añade otro. "Estoy tan triste que no puedo ni pensar", concluye una tercera.

Iago Ule desempeñó diversas responsabilidades en el Ayuntamiento de Elche, dando siempre lo mejor de sí mismo, que era mucho y muy sólido. En todos los departamentos querían contar con él. La última, en Cultura, apenas la pudo ejercer. Por desgracia para la cultura ilicitana.

También en el Patronato del Misteri donde fue, como en todos los lugares por donde pasó, una voz lúcida, serena, conciliadora. Y eficaz. 

A Iago y a mí nos unieron, sobre todo, la Festa y el dolor. Dos lazos indelebles. Y llenos de afecto.

Nos vimos por última vez el 28 de noviembre de 2019, en la Universidad Miguel Hernández, en el acto de Onda Cero en el que me entregaron la distinción de Ilicitana de Honor. Verle llegar junto a un gran amigo común, Miguel Ors, fue una de las mayores alegrías de la noche. Los tres estábamos muy contentos.

Todavía el pasado 12 de agosto Iago tuvo la enorme generosidad de decirme que le reconfortaba un pequeño vídeo con mis fotos del Misteri que le había enviado.

Con él todo era fácil, sólido y amoroso. Una bendición para quienes tuvimos la suerte de compartir siquiera un trocito de su vida. Que nos llenó de vida a nosotros.

Unos ojos infinitos

María José López Sánchez. Información, 25-VIII-2021

Me llegó la noticia a través de Miguel Ors, nuestro buen amigo común. Me invadió mucha tristeza, pues acababa de perder más que a un buen amigo, a uno de los referentes en mi vida. 

Miguel, Iago y yo, a sugerencia del jefe del grupo, Miguel, teníamos la costumbre, al menos lo intentábamos, de comer un lunes al mes. Tradición que se vio interrumpida por la pandemia y que habíamos decidido volver a instaurar de nuevo y a lo grande con una cena “a seis” durante el verano.

En aquellas comidas se podía hablar de todo, de lo divino y de lo humano. Iago, licenciado en Ciencias Empresariales (yo para meterme con él, le decía que la carrera de Ciencias Económicas era más difícil, a lo que él me respondía que sí y que por eso su mujer, Aida, economista, le superaba y mucho, en inteligencia), sabía de casi todo y tenía una sensibilidad por el arte, la arquitectura y lo estético extraordinarias. Yo asistía cautivada y bastante callada a las conversaciones entre el historiador y el humanista “castellano y austero” con poco que aportar y mucho que aprender.

Santiago Ule llega a mi vida en 2011, durante mi periodo al frente de la Concejalía de Comercio, Mercados, Fondos Europeos e Igualdad de la calle Lago, en el Raval. Era una de las “patas” fundamentales de mi mesa, que era como yo me refería a mi equipo por aquellos tiempos. Siempre me sentí muy segura y bien asesorada por él en las decisiones que debía tomar. Constantemente demostraba un gran conocimiento teórico y práctico de las cosas. Pero no era esta la cuestión que yo más admiraba de él…

Los autores aristotélicos, seguidores de la ética de la virtud, fijan su atención en los rasgos del carácter y la conducta de las personas y no tanto en las del intelecto, es decir, en ese conocimiento práctico y teórico al que acabo de refirme. Es precisamente el carácter de Iago lo que me gustaría resaltar en estas líneas. 

Era prudente, opinando y guardando silencios como nadie, y era justo, demostrándome en muchas ocasiones lo importante de dar a cada uno lo que es debido con absoluta equidad. Fuerte como una montaña, nunca lo vi encogerse ni hacerse pequeño ante los problemas, para mí fue un ejemplo de persona valiente que planta cara a la vida y repleto de templanza, pues en los momentos difíciles transmitía calma y serenidad. Y, sobre todo, sabía cuidar como nadie de los dos ángeles que le tenían robado el corazón. Esas virtudes evidencian que era y es un ser libre, único, y atemporal pues se quedará en nuestra memoria para siempre. 

Dicen que la mirada de las personas refleja el alma y en ella se puede percibir un atisbo de la belleza interior de cada uno de nosotros. Yo con cariño, le llamaba “el chico de los ojos infinitos”. Por más que me asomaba a su mirada, era interminable, no llegaba a ver el final… La mirada de Iago era penetrante, llena de fuerza, una mirada de líder nato, como la del niño de la fotografía que presidía su mesa de trabajo.

¡Me cuesta tanto hablar de ti en pasado! Pero me consuela saber que el enorme vacío que dejas es sólo físico y que te has ido sereno, rodeado de todo el amor de los tuyos y sin miedos. Te pido una señal desde el otro lado, pero algo sutil, que tanto Miguel como yo andamos ya metidos en años... Los dos sabemos que eso es posible. 

Y no olvides buscar mesa en un sitio especial para cuando nos reencontremos. Nos sirve un hermoso huerto de palmeras, que sé que para ti tiene un valor familiar muy especial. Mientras escribo recuerdo que recientemente te comuniqué que para la Universidad Miguel Hernández de Elche sería un honor que formaras parte del Consejo Asesor de la Cátedra Institucional del Palmerar D’Elx, a lo que me respondiste que te hacía ilusión pero que por el momento era mejor esperar a encontrarte más recuperado. Habría sido un verdadero lujo contar contigo.

¡Ah, y que no falte un buen vino de tu tierra!, a ver si conseguimos que por fin Miguel saque la guitarra y así se vaya uniendo a la fiesta, a su debido tiempo, todo aquel que te ha querido y te seguirá queriendo siempre

 Hasta la vista, amigo.

Santiago

Miguel Ors Montenegro. Información, 25-VIII-2021

Haber sido patrono de La Festa me proporcionó satisfacciones varias, pero una extraordinariamente especial: conocí y me convertí en un buen amigo de Santiago Ule Garrido (Palencia, 1961 – Elche, 2021). Tuve una inmensa suerte porque, desde entonces, me permitió estar muy cerca de una persona fantástica, de lo mejor que he conocido en toda mi vida. El aprecio mutuo se produjo de manera tan fulminante como desequilibrada, porque la fortuna fue más mía que suya. Aquello sucedió en 2006 y, dos años después, se reforzó para siempre de la forma más cruel posible, cuando le abracé horas después de la muerte súbita de su hijo Santiago, un niño de nueve años al que su padre nunca dejó de ponderar porque, como él mismo decía, el duelo debe tener puertas y ventanas abiertas para que pueda entrar y salir libremente, en cualquier momento.

Santiago reunía cualidades tan singulares como muy recomendables. Era una persona profundamente culta, un ávido lector de poesía, de ensayo, de novela y, que yo conozca, el único con capacidad y estómago suficientes para leer todo lo que se había publicado en Elche en los últimos treinta años. Todo es todo, hasta lo indigerible. Un grandísimo aficionado al arte (la magnífica exposición que se puede ver en estos momentos en la Glorieta, “El color abstracte”, en colaboración con el pintor Eutiquio Estirado y la concejala Marga Antón, es su última aportación a la cultura ilicitana), un visitante asiduo de las ferias madrileñas de Arco y un viajero empedernido de cualquier ruta que tuviera que ver con el Románico, aficiones todas ellas que su hijo Santiago comenzaba a compartir.

Fue un modelo de lo que debe ser un funcionario público. Tan honesto como eficiente y absolutamente comprometido con su trabajo y con la ciudad a la que sirvió. Cualidades que le llevaron a ser defenestrado administrativamente por aquella torpe Corporación del Partido Popular, pero también por los que vinieron después que, eso sí, muy amablemente, le condujeron desde el urbanismo hasta la cultura y la educación para, de esta manera, rentabilizar su inmensa capacidad, al tiempo que su probidad dejaba de ser un problema.

Lo vi ejercer como vicepresidente del Patronato de La Festa y allí todos fuimos testigos de sus cualidades. Por poner un solo ejemplo, uno de los mejores carteles de la historia reciente de La Festa, por no decir el mejor, el de Manolo Valdés (2010), fue gracias a su empeño. Movió como él sabía los resortes suficientes para conseguir que uno de los grandes artistas de nuestro tiempo, establecido en Nueva York y con encargos sobrados, dedicara su atención al Misteri. Siempre imaginé a Santiago como presidente del Patronato de La Festa y lo bien que nos hubiera ido, entre otras cosas, porque un Patrimonio de la Humanidad merece personas tan valiosas como él. Descanse en paz y un fuerte abrazo para toda su familia y muy especialmente para Aida, madre e hija.

De tus amigos del Parque Empresarial. Martín Minaya y José Orts. Información, 26-VIII-2021

Quienes escribimos estas líneas tuvimos el privilegio de tener las responsabilidades de Presidente de la Entidad de Conservación de Elche Parque Industrial y Director de Gestión de la misma durante la primera década de este siglo.

Ello nos dio la oportunidad de compartir infinidad de reuniones con Santiago Ule, a la sazón Gerente de Pimesa y delegado por el hoy alcalde (entonces concejal de fomento) Carlos González, como representante del Ayuntamiento de Elche en la junta de Gobierno de aquella naciente Entidad Urbanística, hoy una feliz y madura realidad.

Recordamos con afecto a Santiago que sabía aunar el rigor en la defensa del interés público, con la empatía hacia el empresariado local, tan necesitado entonces de suelo de calidad y tan poco amigo de sentarse en mesas con administraciones, si no es para pedir. 

En la legítima huella del ADN del empresario está el optimizar recursos en aras de maximizar beneficios, pero podemos asegurar que en la gestión del día a día del Parque Empresarial, Santiago Ule, no pasaba ni una a los propietarios del suelo de entonces que siempre querían tirar de la cuerda a favor de los intereses de cada uno.

Tuvo el cierto y la capacidad de crear un cordón umbilical Parque Empresarial-Ayuntamiento facilitando a la Entidad urbanística la comunicación con las concejalías y los técnicos responsables de la prestación de los servicios públicos tan necesarios para el Parque Empresarial, con excelentes resultados. Para ello hicimos de Santiago uso y abuso. 

En las muchas y largas reuniones y, una vez tratado el orden del día, y encontrándonos en los minutos de la basura, él siempre terminaba la reunión con una frase: “me voy a acostar a mi hijo”. 

Santiago, (Iago le acabamos llamando cuando el trabajo dio paso a la confraternidad), siempre estuvo entusiasmado por el proyecto del que todo el mundo hablaba entonces y denominaba en el argot popular “Polígono de Torrellano”.

Gracias a Santiago y a otros empresarios, aprendimos a llamar a ese entorno el “Parque”, más tarde “Parque Industrial”, y hoy día, ya para todos, “Parque Empresarial”.

También nos enseñó que la denominación antigua y vernácula de Torrellano era la Torre del Pla (mucho más bonita, desde luego), y que obedecía a la probable ubicación de una torre vigía para impedir entradas de berberiscos por la zona.

Mucho ha llovido desde entonces, y muchas han sido las responsabilidades públicas de Santiago Ule hasta su fatal desaparición, y nos consta, por personas que después han compartido con él otros cenáculos, que el entusiasmo, la sensibilidad, la enorme cultura y en definitiva, la bonhomía, fueron las características principales de Iago; y el rigor y la serenidad sus principales atributos como servidor público.

Los que tuvimos la fortuna de compartir contigo mesa de trabajo y amistad, no te olvidaremos, Iago. Descansa en paz.

Martín Minaya 

Ex Presidente EUC Elche Parque Industrial

José Orts 

Ex Director de Gestión EUC Elche Parque Industrial

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