Datos biográficos
TENZA RUIZ, María (Abanilla, 1-XII-1963). Oficial de la policía municipal de Elche.
Mamá una mujer disfrazada de policía
"Nací el 1 de diciembre de 1963, en Abanilla,un bonito pueblo, situado en la comarca oriental de Murcia, juntos a sus ramblas donde, pese a la escasa humedad de sus suelos, crecen palmeras, formando pequeños oasis. Mi padre trabajaba en la construcción, por ese motivo cuando yo tenía seis meses nos trasladamos a Alicante. Mi infancia la pasé cerca del cuartel de Rabasa. Tenía dos compañeras que sus padres eran mandos militares, una de ellas vivía dentro del cuartel, en una zona habilitada para los oficiales y sus familias, tenían piscina y club social, pero nunca vi a una mujer militar, y en aquella época tampoco nos extrañaba no verlas, porque el servicio militar era obligatorio solo para los hombres y eso hacía que estuviésemos excluidas.
Cuando salí del colegio hice un curso de enfermera puericultora, también hice las prácticas en una guardería y, por las tardes, me sacaba un dinero en el almacén de mis tías. Trabajaban planchando juegos de cama bordados. Un día me dijo mi tia que necesitaban planchadoras y que me harían un contrato durante dos años. Me pareció muy interesante, porque en esos momentos hacia mecanografía y francés y pensé que podría compaginarlo, pero más tarde me di cuenta de que no podía ser, los horarios no me lo permitieron. En aquel entonces me matriculé en una autoescuela y me saqué el permiso de conducir coche y a los pocos meses el de moto.
Mi encargado me decía que yo tenía que buscar un trabajo mejor. Llegó la señal que esperaba, el padre de una compañera era bombero y le había dicho que iban a salir plazas para la policía y que ella se iba a presentar. Yo pensé que por qué no aprovechar esa oportunidad. Mi compañera al final no se presentó, pedían 165 de estatura y ella medía 163, por lo que quedó excluida. Seguí este camino sola sin saber lo que tenía que estudiar y tampoco dónde prepararme. Me compré una libro de la Constitución y un código de circulación, que aún conservo. Llegó el día de las pruebas físicas y las pasé, pero cuando llegué a la piscina se terminó, no llegué en el tiempo exigido y fue allí donde conocí al resto de opositores. Comprobé que ellos iban a una academia a prepararse la oposición y el siguiente paso fue ir a esa academia. Las oposiciones de Alicante tardaron, finalmente salieron y quedé aprobada sin plaza. Varios alumnos quedábamos para entrenar, hicimos una piña y nos apoyamos mucho. El hermano de una compañera había aprobado el Elche y nos dijo que saldrían unas plazas en los meses siguientes.
Eran tres plazas para hombres y tres para mujeres. Esa fue la última promoción que hubo plazas diferenciadas de hombres y mujeres. Fue en noviembre de 1987, fui a la oposición, aprobé y el 1 enero de 1988 entré en prácticas. Fue una satisfacción tan grande que aún al recordarlo hoy siento esa felicidad de conseguir tu sueño. La llegada no fue muy agradable, sobre todo por los veteranos de la plantilla, que no veían con buenos ojos que fuese de Alicante y que fuese mujer, porque estaba quitando el sueldo a un padre de familia. Pero, en general, el ambiente fue de compañerismo. Las promociones del año 1988, marcaron un antes y un después, porque no quisimos llevar falda ni tacones, los servicios ya no eran de oficina, salimos a la calle y la gente se asombraba al vernos. Recuerdo estar cuidando el tráfico en un paso de escolares y una niña decirle a su madre "¡Mira mamá, una mujer disfrazada de policía!". Más tarde pedimos querer ser motoristas. En aquel entonces el suboficial Iniesta -ahora con la nueva denominación es el intendente-, nos apoyó en el proyecto y ya pudimos utlizar motos. Poco a poco fuimos ganando la confianza de los compañeros y de los mandos. En el servicio del 092, que era solo para hombres, también empezamos a realizarlo. Mi trabajo me apasionaba, me apunté a varios cursos que se impartían y decidí estudiar criminologia y después detective privado, lo que me ha sido de gran utilidad para ampliar la perspectiva en el trabajo .
En el año 2001 aprobé como oficial, lo que fue bastante difícil. Siempre he luchado por lo que considero justo, y la importancia de conseguir una preparación adecuada, pero la sombra era aún muy larga y ensombrecia mis logros. Recuerdo el primer año de oficial en las fiestas de agosto, estábamos en la lectura del servicio extraordinario y cada oficial tenía un grupo de agentes a su cargo, menos yo, que formaba parte de un grupo y tenía a mi mando a un oficial, es decir me trataron como a un agente. No me lo podía creer, fui hablar inmediatamente con el Jefe y me dijo que habría sido un error. Así que es triste empezar, como si no formarás parte , me desplazaron , me sentí infravalorada y aún hoy lo recuerdo con mucha tristeza.
Mi camino no fue fácil, siempre alzando la voz y diciendo "estoy aquí ". Muchos compañeros me apoyaron y sé que estaban ahí siempre, otros no tanto, incluso he tenido compañeras que han llevado mal que fuese mando de ellas .Es una profesión de luces y sombras y no es fácil acudir accidentes de trafico, dónde lo único que has podido hacer es sujetar la mano al accidentado, hasta que llegaran los bomberos y sanitarios. Tampoco es fácil ver a un niño de dos años y su hermano de siete meses solos en su casa mientras sus padres jugaban a las máquinas tragaperras. Fue un caso de dos menores de nacionalidad china y gracias a que un vecino nos llamó, informándonos que un menor de dos años había salido de su casa y se iba hacia la calle solo. Son muchas historias, algunas de ellas te las llevabas a casa y hoy todavía me pregunto que habrá sido de aquel bebé de seis meses, que dejó su madre en la cama, con un biberón y la estufa encendida. El niño no dejaba de llorar y fue cuando nos llamaron. Su madre se había ido a ejercer la prostitución. En fin, situaciones desesperadas y muy tristes. Los ciudadanos han sido nuestros ojos y nuestros oidos. Siempre lo he dicho y para la Policía tenerlos, ha sido un privilegio que pocos municipios han tenido.
Más tarde tuve a mis hijos y eso aún frenó más mi camino.Siempre me ha gustado mi trabajo, he estado en diferentes unidades y siempre he intentado sacar lo mejor de cada una de ellas, aprendiendo todos los días de todos. Fue y es mi vocación. El destino me llevó y ahora sé que no me equivoqué".
Elche, abril de 2022
Añadir nuevo comentario