Datos biográficos
SOLER DÍEZ, Francisco (Elche, 1941). Hijo y nieto de carpinteros. Especializado en escaleras y pasamanos. Según su testimonio:
"En los años que yo comencé a trabajar en el taller básicamente se hacían viviendas unifamiliares de planta baja, que en aquellos tiempos, estoy hablando de los años cincuenta del pasado siglo, se pobló casi toda la parte alta de la vía del ferrocarril, no había más que unas cuantas casas en el camino de los Magros, donde al principio pegado a la vía todavía estaba la caseta con las ventanillas del antiguo campo de fútbol de don Jeremías y en la carretera de Aspe la yesería de Román y poco más. También se pobló el barrio de Altabix donde solo estaba la Lonja de Frutas y Verduras, el cuartel de la Guardia Civil y unas cuantas casas en la carretera de Alicante.
También se hacían muebles y ajuares para las casas de campo de los agricultores que se componía de una mesa, seis sillas para encordar, un escurreplatos, partera para amasar pan y una pala para el horno. En aquellos tiempos el taller tenía cinco empleados y mi padre.
A partir de los años sesenta que ya entramos los hermanos a trabajar el taller se especializó en la fabricación de escaleras y barandillas de todas clases, sobre todo en las que llevaban curvas y codos, de pilares o caracol. En esos momentos trabajábamos los cuatro hermanos y dos empleados.
La producción de escaleras la empezamos en Elche y pueblos cercanos como Santa Pola, Novelda, Aspe y toda la Vega Baja, pero un salto fundamental fue introducirnos en el norte de la provincia por medio de Emilio, un representante del almacén de maderas de Martínez Candela de Alicante, quien nos recomendó a Jorge Sempere de Bañeres cuando este quiso que le fabricasen un pasamano para una escalera de caracol. A raiz de aquello nos expandimos por aquella zona y parte de la provincia de Valencia. También hemos hecho escaleras en las provincias de Murcia, Albacete y Toledo.
En cuanto a las clases de madera en que hemos fabricado las escaleras, podríamos indicar que ahora se habla mucho de las maderas nobles, tal como está la moda en estos tiempos, y no sé quién reparte estos títulos de nobleza, porque se puede hablar de la dureza, del color, del peso, de la densidad o de la más fácil para trabajar. Nosotros hemos trabajado con el pino en sus diferentes clases, haya, roble, sapeli, embero, nogal, cerezo, manzania, mongoy, caoba, palo rojo y otras. Por eso suelo decir que todas las clases de madera son nobles porque con todas ellas se puede hacer lo que se quiera, desde una simple silla a un retablo o una escultura.
He estado 55 años trabajando escaleras y barandillas de todas clases y estilos en más de cien poblaciones de la provincia de Alicante y las limítrofes de Albacete, Murcia y Valencia. Más de 7.5000 escaleras fabricadas y más de un millón de kilómetros recorridos con localidades como Elche, Santa Pola o Bañeres. Raro es la calle en la que no tengamos hechos más de una escalera. Y así llegamos hasta el año 2010 en la que cerró el taller por las jubilaciones y la falta de trabajo, pues la crisis nos afectó de una manera importante".
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