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Serrano Agulló, Paquita

Enviado por Miguel Ors Mon… el
Datos biográficos
Lugar de nacimiento
Elche
Fecha de muerte
29 de noviembre de 1964
Profesión
Artesana de Palma Blanca

SERRANO AGULLÓ, Paquita (Elche, 29-11-64). Paqui Serrano pertenece a la familia ilicitana Serrano Valero. Sin lugar a dudas, es una mujer veterana en el sector de la Palma ya que lleva más de 20 años siendo artesana y, además, es uno de los rostros más visibles del gremio en los medios de comunicación. Es una de las artesanas que elabora anualmente la palma emblemática que Elche regala al Papa y su taller es uno de los más conocidos y tradicionales de la ciudad.

Entrevista

¿Cuánto tiempo lleva su familia dedicándose al sector de la Palma Blanca? ¿Cuántas generaciones?

Por las cosas que nos cuentan las personas mayores de mi familia, yo pertenezco a la cuarta o quinta generación de la familia que se dedica a este sector de la palma. 

¿Cómo comenzó su familia a dedicarse a la Palma/Palmera?

La historia la desconozco. Si que es cierto que, antiguamente, todos solían ser agricultores y, dependiendo de la época del año, se dedicaban a trabajar en cosas de la zona como los dátiles, la granada, etc. Siempre aprovechaban toda la riqueza que había en los huertos de palmeras. Pero, realmente, nadie sabe cómo fue el descubrimiento de la Palma Blanca al atar las palmeras aunque imagino que, cómo suele pasar en la agricultura, alguien lo haría y los demás lo tomarían como referente. Antes, la Palma Blanca, era solo una pequeña pincelada de lo que era toda la agricultura de la palmera, porque solo se trabajaba con la palma un par de semanas antes de Domingo de Ramos, y los palmereros se dedicaban más al mantenimiento de la palmera o a los dátiles. 

¿Hay una persona en concreto que fue la que inició vuestro recorrido en el sector? ¿Qué sabe de él/ella?

La tradición en mi familia de trabajar con la Palma Blanca viene por parte de mi familia paterna. Mi padre, mi abuelo y bisabuelo. Normalmente, ellos trabajaban todos en una cuadrilla de poda y al ser un gremio pequeño todos se conocían. 

Su familia, ¿qué trabajos ha realizado dentro de la profesión? 

Mi padre fue agricultor, y mi familia se ha dedicado a la granada, ya que tenemos campos de granadas. Además, han trabajado con el dátil y con la Palma Blanca. 

¿Cuántas personas de su familia calcula que se han podido llegar a dedicar a este sector?

De mi familia más cercana han sido cuatro personas las que se han dedicado a la palma, mis padres y mis tíos. Mi madre y mi tía eran las que más elaboraban las palmas. Por otro lado, mi hermano se ha dedicado más a la administración y la logística de la empresa y mi hijo es palmerero, pero está desvinculado de la palma y los dátiles, y se dedica más a la poda. 

Y usted, ¿cuando empezó a trabajar con la palma? ¿por qué?

Empecé a trabajar en el sector hace unos 25 años. Yo tengo otro trabajo familiar que lo dejo siempre cuando llega la temporada de dátiles, y en esos meses me dedico al dátil y luego a la Palma Blanca. Al acabar la temporada, regreso de nuevo a mi trabajo en el que estoy el resto del año. En este mundo empiezas y aprendes jugando. Nuestra vivienda está arriba del taller y cuando éramos pequeños mis primos y yo nos reuníamos siempre y jugábamos con la palma. A veces, incluso hacíamos competiciones para ver qué niño hacía más ramitos de palma. Luego, al ir creciendo, cada año siempre hemos ido echando una mano a la familia en la época de la venta para hacer solapas, palmas y demás. Fue hace 25 años cuando mi padre se desvinculó de sus hermanos, porque querían jubilarse, y fuimos mi hermano y yo los que nos quedamos con la empresa, ya que nuestros otros trabajos que realizamos el resto del año nos permiten dar un parón y dedicarnos a este sector en la temporada de la Palma Blanca. 

¿Quién diría que fue la persona que más le enseñó el oficio?

La primera persona que me enseñó fue mi tía Paquita, la hermana de mi padre, porque era la que más paciencia ha tenido siempre con los niños. Ella nos enseñaba a todos los niños a trabajar la palma. Por otro lado, mi tía Pascuala, mi madre y un vecino nuestro, Juan, también me enseñaron mucho. En este sector si nos juntásemos todos podríamos aprender todos de todos, porque al ser algo familiar cada uno ha tenido una manera diferente de trabajar y un vocabulario distinto. 

Durante todos estos años, ¿hay alguna anécdota familiar que le hayan contado o haya experimentado usted dentro del sector?

Un día estaba en el colegio y los profesores nos dijeron que por la tarde íbamos a ir de excursión a visitar un taller de palma. Yo estaba muy ilusionada por conocer algo nuevo y vino una furgoneta de bomberos para trasladarnos al taller, porque recuerdo que aún no había autobuses. Nos recogieron del colegio Ferrández Cruz y nos trajeron a la puerta de mi casa. Yo me sorprendí mucho y dije: ¿esto es el taller de palma? Para mi era simplemente el almacén de mi casa y me chocó mucho porque yo iba con la idea de ver un taller de palma muy chulo, y luego resultó que era el taller que había en los bajos de mi casa, algo que no era nuevo para mi. 

¿Es una tradición que pasa de abuelos a nietos, tíos a sobrinos, etc?

Tradicionalmente si. Los oficios siempre se han aprendido en las casas. Este es un trabajo temporal y la gente busca trabajos más seguros y cómodos, y no el estrés de un taller en el que muchas veces se tiene que trabajar a contrarreloj. Nuestros hijos se suelen desvincular de esto, porque uno siempre busca que sus hijos tengan más seguridad en el trabajo y,  aunque ser artesano aquí en el taller es más cómodo, el trabajo de palmerero es muy duro. 

La empresa Serrano Valero, que es la que conocemos hoy en día, ¿cuando se creó oficialmente?

La empresa Serrano Valero es muy reciente, se creó el año pasado. Las personas que la gestionamos somos mi hermano y yo. Anteriormente la empresa se llamaba Francisco Serrano Valero (nombre de mi padre), y otros nombres que anteriormente ha tenido el negocio son: Hijos de Serrano Valero, Viuda de José Serrano García, Hijos de José Serrano y Hermanos Serrano Valero. El nombre más antiguo que ha tenido la empresa familiar es José Serrano García (mi bisabuelo). El motivo de tanto cambio de nombre es por el relevo generacional que se ha ido produciendo a lo largo de los años. 

La empresa, ¿existe desde que su familia se dedica al sector o se creó con posterioridad?

Si, aunque haya cambiado de nombre, la empresa ha existido desde que mi familia se ha dedicado a este sector.

 ¿Cómo ha sido vuestra trayectoria empresarial en el tiempo?

Más o menos normal, con algún altibajo puntual. Lo que ocurre es que últimamente sí que va en decadencia. Ahora, dentro del gremio, pese a que es pequeño, se están hundiendo los precios para que determinadas familias se queden con el emporio. Entonces, siendo un trabajo tan duro, ves que trabajas mucho y no ganas dinero. Hay clientes que te llaman diciendo que les han ofrecido otros precios y hemos acabado perdiendo muchos clientes porque nos negamos a regalar nuestro trabajo. En ocasiones, al ver que no superas los costes te dan ganas de dejarlo, pero ahora hemos apostado por especializarnos en trabajos más artesanales y más trabajados, que otros no quieren o no saben hacer. Pese a ello, es muy duro porque los precios de venta al mayor siguen siendo los mismos que hace 10 años, cuando los costes y los salarios son muchos más altos hoy en día. 

¿A qué se dedican principalmente?

Tenemos gente contratada que son palmereros. Además, atamos palmeras que son nuestras y arreglamos palmeras de particulares. Mi hermano se encarga más de la gestión contable y logística de la empresa y junto a mi, atiende a los clientes y elabora también palma. Es un trabajo que suele ser en cadena, y las artesanas del taller a veces nos repartimos las distintas fases del trenzado de una palma. 

¿Cuántas personas forman la empresa en la actualidad? ¿Ha variado el número en el tiempo? 

El número ha variado mucho. Antes estaban mis tíos y había gente que les echaba una mano, pero ahora somos menos.

¿Siempre habéis trabajado en los mismos espacios o han cambiado de ubicación? 

Siempre hemos estado en este taller. 

Como muchas empresas, también os habéis adaptado al formato web. ¿Os funciona, o cree que en este sector el número de ventas es mayor de forma presencial en vuestros establecimientos que online?

Este producto se vende más de forma presencial, pero internet y las redes sociales te ayudan a darte a conocer más. Aunque hay que dedicar tiempo a gestionarlas, las redes sociales nos permiten captar y conseguir nuevos clientes. 

Como empresa, ¿habéis recibido algún reconocimiento por vuestra labor empresarial?

 

Como empresa no hemos recibido reconocimientos. A nivel personal sí. Por ejemplo, a mi padre, por parte de las instituciones se le concedió el premio de palmerero del año y, por otro lado, le dieron un premio por parte de la Cátedra del Palmeral en la Universidad Miguel Hernández. Además, a veces nos llaman para participar en charlas y demás, y cuando ves la importancia que le dan al sector siempre se agradece.

¿Cómo fue la época de la Covid-19 para el sector de la Palma Blanca?

Un desastre. Cuando teníamos todos los pedidos hechos se quedaron guardados en el almacén. En ese momento no nos dejaban vender. Durante esas semanas hubo algunos casos excepcionales de clientes, cofradías e iglesias que, pese a que no les llegaron los productos, nos pagaron las facturas para solidarizarse con nosotros. En cambio, otros clientes, como algunos ayuntamientos, nos dijeron que cancelaban sus pedidos y no nos pagaban. Ellos ya tenían presupuestado ese gasto y no les suponía un gran esfuerzo pagar la factura para apoyarnos un poco, pero no lo hicieron. Pese a ello nos dimos cuenta, gracias a la solidaridad de algunos clientes, que todavía queda gente buena. 

¿La palma que produce la vendéis vosotros o también vendéis al por mayor a pequeños vendedores?

Nosotros vendemos tanto materia prima, para que pequeños artesanos la trabajen, como palma ya trenzada para que la gente particular interesada la venda.  

¿Cómo le contaría usted la historia de la Palma de Elche a alguien que sea forastero?

La Palma Blanca es una tradición meramente católica. La historia con exactitud la desconozco, pero sí que es cierto que la palma para Elche es una seña de identidad muy importante de la ciudad. De hecho, Elche se conoce más por la palma que por los dátiles o las granadas, que tienen denominación de origen. 

¿Cuántas familias se dedican actualmente a la Palma Blanca en Elche? ¿cuántos pequeños artesanos calculáis?

En la actualidad, abril de 2022, hay cinco grandes familias productoras, y dos de ellas pertenecen a dos hermanos que cada uno de ellos tiene su propia empresa. Pequeños artesanos hay más. Hay mucha gente que, como antiguamente hacían, son agricultores y tienen sus palmeras o compran la materia prima para trabajarla. 

¿Cree que el número de artesanos ha aumentado o disminuido en los últimos años? ¿Por qué?

Más o menos hay el mismo número de artesanos. 

¿Tiene constancia de que en las ciudades de alrededor haya familias o artesanos que se dediquen también especialmente a este sector? 

Si, hay en Orihuela, Callosa, Catral… y otras zonas de la Vega Baja. 

¿Hay asociacionismo en la profesión?

Con la pandemia de la Covid-19 se creó una asociación de productores y artesanos de la Palma Blanca, y me nombraron a mí presidenta. Lo que ocurre es que parece que solo se formó para estar asociados y tener representación a la hora de pedir ayudas. Pese a que se hicieron los estatutos y demás, posteriormente ya no nos hemos vuelto a juntar ni nada. Es una pena, porque aunque no nos vamos hacer ricos trabajando, con asociacionismo podríamos evitar quemar el mercado con los precios y valorar y tener en cuenta que es un artículo de lujo y podemos sacar costes. Podríamos conseguir que compense aún más trabajar en esto. 

¿Cree que la profesión del artesano de la palma está bien reconocida o es difusa con la profesión de palmerero?

Ambas profesiones están diferenciadas. De hecho, hay una asociación de palmereros donde no estamos los artesanos y productores de la palma y están los que trabajan en el gremio de la palmera. 

¿Conoce familias que hayan abandonado o entrado en la profesión recientemente? 

Nuevas familias no, pero sí que han abandonado algunas. El motivo es porque hay algunos que quieren vender las cosas comercialmente en un sector tradicionalmente más artesano. Toca reinventarse o hacer cosas que no hacen los demás para poder subsistir en este sector. 

¿Ha cambiado mucho el sector desde hace años hasta hoy? ¿Ha habido cambios en la forma de hacer las cosas?

La elaboración de la palma ahora es más trabajada. Si las comparamos con las palmas de hace unos años, ahora son más atractivas y se les ponen más adornos. El problema es que ahora se trabaja más y los precios siguen siendo los mismos de antes.

¿Conoce momentos clave o algún acontecimiento en concreto que haya perjudicado o beneficiado al sector y a la fabricación de palma?

Como a otros sectores, ha sido la pandemia de la Covid-19 lo que más nos ha afectado. 

Al igual que otras empresas, ¿el sector recibe algún tipo de ayuda económica, por parte de las instituciones y demás, para impulsar la producción, etc? 

No. Yo este año propuse hacer una campaña mediática con otra asociación del campo y nadie me contestó ni dijo nada. En el sector nos juntamos y somos todos muy amigos cuando las cosas van mal, pero después para otras cosas nada. 

¿Se dedican todo el año a la Palma Blanca o tienen sus periodos? 

El trabajo de la Palma Blanca es un trabajo de todo el año, si nos referimos al proceso de conseguir la palma. En primavera se atan las palmeras, en verano se tapan con la caperuza negra y en otoño/invierno se cortan. La elaboración artesanal en el taller se trabaja en invierno dependiendo de cuando caiga el Domingo de Ramos. 

Detalle el proceso de encaperuzado y demás. 

En primavera se encaperuza la palmera, que es cuando va a comenzar a crecer la palma. Cuando ya ha crecido, se deja un abertura arriba para que la palma crezca buscando la luz, y cuando termina de crecer se cierra la punta para que la palma que crece ahí, mientras la palmera está cerrada, adquiera ese peculiar color amarillo. A finales de noviembre es cuando se suelen cortar las palmas de la palmera. El corte es algo espectacular de ver. La primera vez que vi a mi padre haciéndolo fue a través de la televisión y me sorprendió mucho verlo. Se hace de una forma muy tradicional.

¿Todas las palmeras son válidas para extraer de ellas la palma blanca?

No, antiguamente decían que sólo se ataban las palmeras macho, las que no producían dátiles. Si que es cierto que entonces había más producción de dátiles que hay ahora, y todo el mundo aprovechaba las palmeras hembras. Hoy en día, se atan por igual las palmeras machos y hembras, siempre que no sean palmeras muy buenas produciendo el dátil. El tipo de palmera que produce la palma es la datilera y siempre se busca que no sean excesivamente altas. 

¿De donde viene el olor característico que tiene la palma Blanca?

El olor proviene del azufre que se quema en las cámaras donde se meten. En realidad la palma en sí, no tiene un olor reconocible por sí sola. 

El color amarillo, ¿es variable? ¿Qué colores puede adquirir la palma? ¿Por qué?

Salen ya de color amarillo al caer de la palmera. Después se limpian con cloro porque suelen salir bastante sucias de la palmera y se cepillan. Al secarse pasa a tener un color más marrón. Hay una gama de colores amarillos que es increible. Nosotras para hacer piezas emblemáticas cogemos las palmas que son una misma palmera, para que no cambien de color. El motivo es porque al hacer la palma con varias piezas distintas, nos damos cuenta cuando sale a la calle que los tonos de los adornos de la palma no lucen el mismo color, y por ello procuramos que toda la palma tenga un color más homogéneo.  

¿Cuándo comienzan los meses más intensos de trabajo en el sector?

El mes previo a la festividad de Domingo de Ramos. 

¿Qué supone el inicio de la Cuaresma para un artesano de la Palma?

Con el inicio de la Cuaresma comienza nuestra penitencia, que es el trabajo. 

Una vez recolectada la palma, ¿Cómo es el proceso artesano hasta llegar al producto final?

Primero se llevan a un almacén y se seleccionan por tamaños y calidades. Después se meten en balsas de cloro durante 24 horas y posteriormente pasan a cámaras de azufre donde están 48 horas. Tras esos procesos ya se puede trabajar manualmente con ellas. Aquí en el taller antes de manipularlas se vuelven a cepillar para quitar el tabaco y polvillo que puedan tener, y ya vamos trenzando según nos guíe la pieza con la que estamos trabajando. Una vez trabajada se vuelve a meter a cámaras de azufre y después se embolsan y se meten en cámaras de frío hasta su venta. 

¿Qué tipos de palma hacen? ¿Suelen introducir nuevas formas o tienen modelos preestablecidos? 

Nosotros aquí no hacemos ni trenzamos dos palmas iguales. A veces es muy difícil conseguir dos palmas iguales. La gente que se dedica a hacer muchas cantidades sí que suelen tener unos modelos. Nosotros nos regimos más por el juego que nos da la pieza con la que estemos trabajando. 

¿Cuál es la que más éxito tiene? ¿Qué preferencias tienen los clientes? ¿Son exigentes?

La palma que más éxito tiene en los últimos años son las solapas que se colocan como broches en la ropa. Es algo cómodo de llevar ya que no tienes que ir cargado con ella y es algo fácil de regalar. Los clientes son muy diversos. Normalmente, los clientes que tenemos de toda la vida nos dejan hacer las cosas más a nuestro criterio. Ellos saben que nunca les vamos hacer todos los años lo mismo, porque nos gusta la creatividad y no aburrirnos con el trabajo. En cambio, cuando es un cliente nuevo, a veces quieren que les hagas lo mismo que ven en las fotos y eso puede dificultarnos la faena. 

¿Hay alguna tendencia en el sector, alguna palma preferida de la población?

Los trabajos artesanos de hoy en día están mucho más elaborados que antes, pero eso no significa que los que están más trabajados son los que más se venden. Las piezas más elaboradas suelen venderse a catedrales o particulares. Antiguamente, en nuestro taller solo hacíamos solapas de dos modelos y ahora llegamos hacer hasta 15 diferentes, porque a la gente le gusta cambiar ya que a veces las conservan en vitrinas o jarras de cristal a modo de recuerdo. 

¿Cómo se conserva la palma desde que cae de la palmera hasta que se entrega al cliente?

Las palmas se pueden conservar en cámaras de azufre durante unos meses. Pero después, si pasa mucho tiempo, hay que pasarlas a cámaras de frío envueltas en un plástico.  

El precio del producto es variable en función de su tamaño y demás, ¿hay algún otro criterio? Calidad de la palma en cuestión, color etc. 

La palma que tiene mucha calidad procuramos no trenzarla, y se suele utilizar para hacer flores o dejarla lisa. La palmera saca varias palmas. En nuestra familia las clasificamos como: primera, segunda, tercera, entrefila, batalla, cogollo y punta. La clasificación depende del tamaño, siendo la más alta de unos 3,5 metros. Para fijar los precios no solo nos fijamos en el tamaño, ya que hay piezas pequeñas que son más caras que otras que son más grandes. Trabajamos dos tipos de artesanía: la artesanía normal que es trabajar con la palma entera y la artesanía fina, que es el trabajo con la palma partida y la más costosa de trabajar. Hay encargos de trabajos con palma partida que son más exclusivos y que son más caros que una palma grande. 

¿Estáis abiertos a cualquier tipo de pedido, por ejemplo flores de palma para un paso de Semana Santa, o preferís trabajar solo en los productos que tenéis en catálogo? 

Todo lo que sea elaborado con Palma Blanca lo trabajamos. Palma lisa, palma trenzada, palma rallada, flores, materia prima, etc. 

Es un proceso artesanal, hecho a mano. ¿Alguna vez habéis pensado, investigado u os han ofrecido industrializar el proceso de producción de alguna manera para producir más cantidad?

No. Es algo muy complicado porque la materia prima con la que trabajamos son fibras naturales. No es lo mismo mecanizar esta artesanía que otras, como el trenzado de cuerda para hacer alpargatas. Es algo imposible, al ser una pieza completamente natural. 

Más o menos, ¿controláis la producción que soléis vender o hay veces que queda género sin vender?

Normalmente la solemos controlar. Las piezas grandes las tenemos más controladas porque se hacen por pedidos y con las piezas pequeñas tenemos una idea orientativa. Las piezas elaboradas no suelen sobrar, las que son lisas si. Aunque siempre solemos guardar algo por si en verano se hace algún arreglo de palma para bodas, eventos, etc.

¿Cuántas palmas calcula que puede llegar a vender su empresa para una Semana Santa? Y a nivel local, ¿cuánta palma cree que se fabrica anualmente en Elche?

La cifra de palma lisa no la sé. En cuanto a la palma trenzada crearemos unas 5.000/6.000 piezas entre solapas y piezas grandes. Nuestro taller es uno de los que menos produce cantidad de palma, pero a nivel local pueden llegar a calcularse 500.000 piezas. 

¿Qué ocurre con la palma que, una vez pasado el Domingo de Ramos, no se vende? 

La que no se vende se intenta aprovechar. De hecho, hay veces que hay piezas que aguantan muy bien en cámaras frigoríficas y comenzamos la siguiente campaña trabajando esas piezas. Pero son muchas las que se tienen que desechar. 

¿Cuánto tiempo dra una palma en buen estado, o estado aceptable?

La vida natural al aire libre de una palma bonita y espléndida es el día de Domingo de Ramos, y depende del día que haga. Si ese día hace mucho calor, se seca antes y si está nublado se conserva mejor. 

¿Cómo se mantiene una palma en buen estado? ¿Es muy costoso?

Es costoso, no tanto por las cámaras de azufre sino por las cámaras frigoríficas ya que gastan mucha luz.

¿Habéis investigado nuevas formas de conservación?

Si, desde que se comenzó a trenzar la palma hace muchos años hasta ahora hay una diferencia abismal. Antes solo podían trabajar con el género dos semanas antes de Domingo de Ramos y las tapaban y guardaban como podían en cuartos oscuros. Hoy por hoy, se puede trabajar con ella muchos meses antes gracias a las cámaras de azufre, cámaras frigoríficas y plásticos. No se han investigado nuevas formas de conservación porque no se requiere, ya que el producto es exclusivamente para el Domingo de Ramos y no necesitamos que aguante más.

¿Qué es bueno y qué es malo para una palma ya recolectada de la palmera? Temperatura, luz etc

Es bueno mantenerla en condiciones frescas y en la oscuridad. 

¿Dónde venden más palma Blanca, a nivel local o nacional?

Se vende más o menos igual, al 50%. 

¿Qué ciudades españolas son las que más compra palma y cuál la que menos? ¿Por qué?

Hay mucha tradición en Cataluña. Además, Valencia, Asturias, Islas Canarias y Tenerife. En Sevilla, por ejemplo, ahora compran más palma que antes, ya que ellos siempre han utilizado más el olivo. Las zonas que menos compran son las que están en Extremadura y las que limitan con Portugal, pero en la cuenca mediterránea es donde hay más tradición. 

¿El mercado internacional está interesado en vuestro sector?

Solo realizan pedidos puntuales. Tenemos algunos clientes de Francia, Alemania e Italia. Suelen ser particulares que nos lo piden para venderlo allí o para hacer regalos.

¿Cual es la palma más demandada por la gente de fuera de Elche? ¿Y a nivel local?

A nivel nacional, lo más demandado es la palma lisa y a nivel local las solapas y las piezas para los niños. 

¿Hay mucha gente de fuera que se ha puesto en contacto con vosotros para compraros el género y ellos venderlo en sus ciudades? ¿Y a nivel nacional?

Si, hay gente que nos compra la materia prima para trabajarla ellos. 

Domingo de Ramos, paseo de la estación de Elche, a media mañana… ¿Dónde se encuentra Paqui Serrano ese día?

Nosotras, las artesanas del taller, nos hacemos unas palmas para salir en la procesión. Yo ese día sugerí al ayuntamiento que se pusieran puestos para hacer venta ya que hay gente que ese día demanda el poder comprarla. Desde hace unos años se pone el puesto en la oficina de turismo. Mi planning de Domingo de Ramos es madrugar para montar el puesto y siempre nos solemos turnar algún familiar para que esté allí para la venta. Yo suelo venir a casa, me arreglo y mientras pongo La2 para ver la bendición del Papa ya que tiene la pieza que realizamos nosotras en el taller, y nos gusta ver como se luce allí en el Vaticano. Despues voy a la procesión y participo junto al resto de vecinos. 

¿Qué siente una artesana como usted al ver la ciudad llena de sus trabajos?

A nosotras nos gusta mucho, y pese a que estamos muy cansadas, nos gusta participar. Antiguamente, cuando yo era pequeña la excusa para salir en la procesión era participar en el concurso de palma que se hacía tras la procesión. Todas las familias nos juntábamos y nos arreglábamos para el evento. El Domingo de Ramos es un día muy bonito, y la procesión de esa mañana es de las más importantes. No se entendería la Semana Santa de Elche sin que comenzara por nuestro Domingo de Ramos. 

¿La gente os agradece cuando os ve por la calle ese día las obras de arte que haceis?

Si, la gente ya te lo agradece desde el momento en el que la compran. 

Una vez pasada la Semana Santa… ¿Qué sentimientos le queda a una artesana de este sector?

Queda cansancio y se tiene una sensación muy extraña. Normalmente, ese día nos juntamos para comer y después el hecho de llegar a casa sin tener nada que trenzar, cuando en los días previos no paramos de adelantar trabajo a cada momento, hace que te sientas extraña pero al final la sensación es satisfactoria siempre. 

¿Cual es la mayor satisfacción para un artesano de la palma? ¿Y algo negativo?

Lo negativo es la presión que tienes para que todo llegue a tiempo. Pero lo peor que llevo es cuando las cosas no dependen de ti por temas de transporte y demás, y ves que a lo mejor no han llegado los pedidos y te llaman los clientes para avisarte y tu no puedes hacer nada. 

Su familia ha sido la encargada de confeccionar las palmas más emblemáticas, como las que se envían a Roma, ¿que supone eso para un artesano?

El hecho de que autoridades importantes te pidan piezas es un orgullo para nosotras. Esas piezas salen de nuestras manos, y supone el reconocimiento al trabajo duro que nos supone el querer hacer cosas un poco diferentes. La palma más significativa que hacemos es la del Papa.

¿Qué criterio se sigue en su confección? ¿Es un encargo? ¿Un regalo?

Lo primero es elegir la pieza que te va a permitir desarrollar la idea que tienes. A veces hacemos un pequeño boceto, pero nos solemos dejar llevar por lo que la palma nos vaya guiando. El encargo lo hace el ayuntamiento en nombre de todo el pueblo de Elche, a modo de regalo.

Y el concurso local de Palma Blanca, ¿en qué consiste? ¿Cómo lo valora?

Las familias artesanas no participamos en el concurso. Los que participan son alumnos y exalumnos de la escuela municipal de palma. Son gente que tiene tiempo para elaborar esas piezas. El concurso es importante para que la procesión sea atractiva. Antiguamente, cuando era pequeña, todas las familias portaban una palma pero ahora es algo que se ha ido perdiendo. Los que nos dedicamos al sector y tenemos un negocio, tendríamos que sacar mucho tiempo para poder hacer esas palmas y participar. Antes, se dedicaban a participar nuestros mayores, que sacaban tiempo en sus ratos libres y las hacían, pero hoy en día ellos ya no están o no hacen palma.

¿Ha recibido algún reconocimiento por las palmas que envían a Roma o por concursos de palmas?

No, el reconocimiento suele ser más personal, pero un gran reconocimiento no hemos tenido.

¿Y cómo valora el taller de Palma Blanca? ¿La gente se interesa?

Si, a mi me preguntan muchas personas por él. Lo que ocurre es que como son cursos largos, todo el mundo no se puede apuntar y los alumnos suelen ser gente que ya esté jubilada.

¿Qué significa la palma blanca para Elche? ¿Algo cultural, religioso? ¿Hay fronteras?

El origen de la tradición de la Palma Blanca es religioso, pero hoy en día es algo más cultural que religioso. Es cierto, que los clientes que tenemos suelen ser más bien religiosos, pero hay muchos otros que simplemente quieren participar del Domingo de Ramos, como fiesta de Interés Turístico Nacional. La Palma es atractiva y es muy reconocida si la comparamos con los dátiles o la granada, que tienen denominación de origen y la gente muchas veces no los ubica bien. Esta tradición es una seña de identidad nuestra, que muchas veces no está lo suficientemente cuidada. 

¿Cree que la gente la valora lo suficiente? ¿Y las instituciones?

Depende de la gente. Hay gente que sabe lo costoso que es y la valora, y otros que no. Hay personas que dicen que es algo caro, aunque es una minoría. Con las cosas artesanas no se debería regatear, porque es un arte y lleva mucho trabajo de muchas horas. 

¿El sector recibe algún tipo de ayuda para promover la producción y que no se acabe deteriorando el gremio? ¿Son suficientes las ayudas?

No. Hace poco solo recibimos unas pequeñas ayudas de forma extraordinaria por la pandemia, pero la cosa quedó ahí. 

¿Cree que es un gremio con mucho recorrido por delante o está en peligro de extinción? 

Mientras haya demanda, habrá oferta. Pero sí que es cierto que los artesanos y productores deberíamos valorarlo más. En vez de ir a la baja, se debería de crear sueldos dignos en este sector, ya que sería la única manera de encontrar gente cualificada para que trabaje. Conozco casos de trabajadoras musulmanas que trabajan en sus casas, trabajando de aquella manera, que están mal pagadas para hacer trabajos baratos. Eso no se debería consentir. La persona que trabaje debería de hacerlo con un sueldo digno. A todos nos encantaría pagar sueldos geniales, pero es difícil. Todo depende de nosotros. En vez de ir a vender rápido y barato por hacerse con el monopolio de la clientela, habría que pararse a ver los costes que se tiene, porque los precios del sector siguen siendo los de hace 10 años, y los costes ahora son mayores. Nos toca sacrificarnos más, y ganar menos. 

¿Quién cree que en la actualidad se interesa más por el sector? ¿Los jóvenes?

Hay de todo. La gente que lo ha vivido en sus casas continúan con la tradición. Antes venían las abuelas a comprarles la palma a sus nietos, y ahora hay muchas nietas que recuerdan a sus abuelas y retoman esa costumbre. Las tradiciones se siguen sosteniendo gracias a las familias. Fuera de la tradición religiosa, es Domingo de Ramos y llevar una palma es llevar una representación de nuestra ciudad.

¿En su familia tienen descendencia para que continúen con la empresa o lo ve algo complicado?

Los familiares nos echan una mano, pero están prácticamente todos desvinculados porque ven que es un trabajo en el que hay que invertir muchas horas. Lo bueno sería que no necesitaremos la ayuda de la familia, y pudiéramos contratar a gente para crear trabajo en la empresa.

¿Conoce gente que tenga ideas que favorezcan la continuidad del sector? ¿Qué ideas?

No, ninguna.

¿Virtudes y defectos del sector?

Las virtudes es que somos un gremio muy trabajador y sacrificado, con mucho trabajo a la espalda y con facilidad de trabajar. Pero lo negativo es que tenemos un conocimiento comercial nulo, y estaría bien trabajar pudiendo vivir de tu trabajo y no tener que buscar otras alternativas o tener trabajos precarios. 

¿Se puede vivir de este sector durante todo el año, o lo tiene que combinar con otras cosas?

Si, de hecho en mi familia hemos vivido temporadas sólo del dátil y la palma. Hoy en día, se puede vivir pero es más complicado. De este sector lo que sí que se puede es comer todo el año, pero depende del tipo de vida que lleves te será suficiente o no.

Pese a que sea un gremio que trabaja sobre todo en una época del año, ¿cree que es rentable?

Es rentable si trabajas muchas horas. Las jornadas son maratonianas. Nosotros trabajamos de lunes a domingo. 

¿Qué le diría a una persona que quiere iniciarse en el mundo de la palma? ¿Qué debería hacer?

Si alguien viera los cálculos de otras empresas, decidiría no meterse. Es un trabajo muy costoso en el que inviertes todo para un solo día. Quién esté interesado sería más fácil que compre la materia prima y la venda o la trabaje, pero no que se encargue de cultivarla. He tenido clientes a los que les he confeccionado muchas palmas y luego ellos las han vendido como si fuesen suyas.

 

Entrevista de José Armando Marco Martínez, abril de 2022.

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