Datos biográficos
SACCHI, Giulio. (Casalmaggiore, hacia 1670 – Cremona, 16-III-1725). Escultor. Aprendió el arte de la escultura en el taller de Giacomo Bertesi (Soresina, 1643 – Cremona, 9-III-1710), quien trabajó en Madrid y Valencia y con el que Sacchi vendría a España. Durante su adolescencia, Giulio Sacchi inició su periodo de formación trabajando como ayudante de Bertesi en la realización de retablos para diferentes iglesias de la provincia de Cremona. Pronto abrió taller propio y comenzó a trabajar en obras como el baldaquino de la capilla de la Madonna del Carmine en la iglesia de San Bartolomeo de Cremona. Entre 1688 y 1690, se encuentra trabajando con Giacomo Bertesi como colaborador, y no ya como discípulo, en la corte de Ranuccio II Farnese en Parma. En 1696, ambos escultores se dirigen a Génova para trabajar en la iglesia de Santa Maria del Castello y desde allí, se embarcaron hacia España, formando parte del séquito del canónigo Antonio Pontons. Tras una estancia en Alicante, Giulio Sacchi se instaló en Madrid para trabajar en la corte junto a Nicolás de Bussy. Desde 1699 se encuentra trabajando en Elche donde parece haber realizado varios encargos para diferentes iglesias de la ciudad. En 1713, vuelve a Cremona donde realiza sus obras de madurez, como el retablo de la Immacolata Concezione de la iglesia de la Santissima Trinità, realizado en 1723 y la escultura de San Rocco en el oratorio del mismo nombre en Borgonovo (Piacenza).
De Giulio Sacchi nos interesa su estancia en España y especialmente, sus trabajos en Elche. A su llegada al puerto de Alicante en 1796 acompañado de Giacomo Bertesi, éste se dirigió a Valencia en busca de encargos mientras que Sacchi se quedó en Alicante durante tres años. Realizó para los Jesuitas un tabernáculo y dos relicarios que fueron enviados a Madrid como regalo de los padres jesuitas para el Duque de Arcos, Marqués de Elche. Seguramente fue la factura de estos relicarios lo que le permitió salir de Alicante proporcionándole la oportunidad de dar el salto a Madrid. En el ambiente de la corte donde trabajaban los mejores escultores del momento, Giulio Sacchi pudo perfeccionarse en el estudio de la figura humana en el taller que había abierto Nicolás de Bussy. Junto a Bussy consiguió evolucionar su arte hacia una mejor representación de la figura humana, especialmente en detalles como las manos y el rostro, consiguiendo también ejecutar la tan realista reproducción de las marcadas venas que logran imprimir a las esculturas ese aire de vitalidad y naturalismo que sólo grandes maestros como Bussy dominaban a la perfección. Los ecos de la influencia de Bussy en la obra de Sacchi se aprecian en el San Rocco del oratorio de Borgonovo, quedando también patentes en la figura de San José y el Niño del retablo de la Immacolata Concezione de la iglesia de la Santissima Trinità de Cremona. Tras su paso por la corte, llega a Murcia en 1698 siguiendo a Bussy el cual, había cerrado definitivamente por desavenencias políticas con el Duque de Arcos su taller de Madrid.
La presencia de Giulio Sacchi en Elche desde 1699 a 1711 está documentada en actas notariales referentes a aspectos patrimoniales sin embargo, no se ha conservado la documentación que haga explícita referencia a sus obras ni tampoco, las propias obras que pudo realizar ya que seguramente, habrían desaparecido junto con la documentación, en los incendios de 1936 que afectaron a las iglesias de Santa María, El Salvador, San Juan y la nueva iglesia dieciochesca del Convento de la Merced. Su estancia en Elche se explica por la intensa actividad artística que estaba experimentado la ciudad con la construcción a partir de 1673 de la iglesia barroca de Santa María y la nueva iglesia de El Salvador a partir de 1705 así como por la renovación ornamental de otras iglesias existentes como la gótica del convento de la Merced, que de haber albergado alguna obra de Sacchi, habrían pasado a formar parte de la ornamentación de la mencionada nueva iglesia del XVIII que desapareció en el incendio. Sabemos que en fechas desconocidas, se casó con Margarita Astor, natural de Novelda, con la que compró en 1701 una casa en Elche propiedad de Miguel Jeroni García. En 1703 por motivos desconocidos, el escultor es detenido y llevado a prisión. El convulso ambiente político que se vivía en la época y tras el saqueo de Elche en 1706 por las tropas borbónicas al mando del Duque de Berwick, comenzaron a hacer mella en los encargos y la economía del escultor, el cual, inmerso en las vicisitudes de un panorama tan desalentador, no recibiría muchos encargos viéndose obligado a trasladarse a Villena. En 1711, Giulio Sacchi vendió a Antonio Sansano su vivienda familiar de Elche y abandonó definitivamente la ciudad. En los documentos notariales en los que aparece su nombre, viene mencionado como escultor, y dada su presencia en Elche en los años en los que se trabajaba en las iglesias de Santa María y el Salvador, nos inclinamos a pensar que sus trabajos, principalmente tallas en madera sin que podamos descartar la realización de retablos, irían destinados al interior de estos dos templos, pudiendo haber trabajado en la realización de molduras decorativas en estuco ya que se dedicó también al estucado ornamental. Tras su estancia en Elche, Giulio Sacchi siguió trabajando en Valencia, aunque la gran competencia a la que se tuvo que enfrentar y la hostilidad que los escultores locales mostraban hacia los extranjeros, lo llevaron a volver a Italia. Murió en Cremona el 16 de marzo de 1725.
Fuente: Cele Coppini. Documenti inediti sullo scultore cremonese Giulio Sacchi. Gli anni del soggiorno spagnolo (1696 circa – 1713). En Arte Lombarda, N.S. 152.2008, 1, p. 69-72.
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