Datos biográficos
RAMOS FOLQUÉS, María Rosa (Elche, 1904 - 5-VII-1976).
RAMOS FOLQUÉS, María Rosa. Directora de la Escuela Profeional Femenina de San Vicente de Paul en la década de los cincuenta. Artesana de honor de la O. S. Artesanía, recibió premios en exposiciones de artesanía celebradas en Madrid, San Sebastián 81950) y ferías provinciales. Publicó un cuaderno, "Creaciones Alinda", con lecciones de bordado, bordados que fueron expuestos en alguna ocasión en el Casino de Elche.
RAMOS FOLQUÉS, María Rosa. Directora de l'Escola Professional Femenina de Sant Vicent de Paul en la dècada dels cinquanta. Artesana d'honor de l'O. S. Artesania, va rebre premis en exposicions d'artesania celebrades a Madrid, Sant Sebastià i fires provincials. Va publicar un quadern, "Creacions Alinda", amb lliçons de brodat, brodats que van ser exposats en alguna ocasió en el Casino d'Elx.
Nació en Elche en 1904 en el seno de una prestigiosa familia. Tenía cinco hermanos, el benjamín de los cuales fue Don Alejandro Ramos Folqués, al que hoy conocemos como arqueólogo y gran descubridor de casi todo lo que hoy se admira en el importante yacimiento arqueológico de La Alcudia, lugar en donde años antes se había descubierto la Dama. Tal vez por sus edades más afines, doña Rosita y don Alejandro compartieron aficiones y tal vez por ello también se ayudaron en sus proyectos. Tras la aciaga Guerra Civil, el bando ganador, y con él la Iglesia Católica, impulsaron un papel para la mujer centrado en el hogar, la familia y el matrimonio; los difundidos libros del padre Enciso, como las propuestas de la Sección Femenina, fueron un buen ejemplo de ello. Así que pronto debió doña Rosita darse cuenta del hueco en que deambulaban las amas de casa cuando en 1942 fundó la Escuela Profesional Femenina de San Vicente de Paúl, en la que desarrolló una función educativa para la juventud ilicitana, y con ello creó los talleres de bordados, encajes y tapices llamado “Alinda”. Las alumnas de dichos talleres no solo entraron en el mundo de las manualidades elevadas a la categoría de arte, sino que conocieron el fascinante acervo ibérico que ellas mismas plasmaron en aquellas telas, con las que homenajearon a las cerámicas en donde nuestros antepasados habían grabado sus divinidades, los animales fantásticos con los que soñaban o aquellos que vivían a su alrededor. La cultura ibérica que su hermano Alejandro mostró al mundo, fue también celebrada por su hermana a través de unas mujeres que alcanzaron unas altas cotas de notoriedad gracias a su destreza y sensibilidad, desarrolladas en los espacios de unas casas que aún no habían sido remozadas desde que la guerra las dejara maltrechas. Las alumnas de doña Rosita realizaron exposiciones que recorrieron aquella España que se levantaba lentamente, y se recibían notables distinciones nacionales pero también desde el extranjero. Por ello, de alguna manera, deseamos hacer un pequeño homenaje a aquella mujer, y a su mano derecha Maruja Oca, que en tiempo de tinieblas supieron traer alguna luz a las mujeres, ayudándolas a trazar un futuro esperanzador más allá de las cotidianas cocinas. E incluso en este campo también se hizo un buen intento a través de las exquisitas recetas culinarias que se dieron a conocer para fiestas y celebraciones o sencillamente para disfrutar de este placer.
Mª Dolores Peiró
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