Datos biográficos
Esta biografía la ha escrito Inés Nauhardt Rojo después de realizar entrevistas con Cati Hernández y Jose Manuel Marín.
Antonio Pomares Pacual (1953-2011) nació en Elche, en el Raval, el 6 de abril, de familia humilde y trabajadora, de lo cual él siempre estuvo muy orgulloso. Desde niño, aprendió y compartió los ideales de izquierdas de su familia, y con 15 años entró en el Partido Comunista. De joven estudió en Las Graduadas, en Elche, y cursó la actual secundaria en el instituto La Asunción, también en Elche. Estudió filosofía en la universidad de Valencia (1971-1978). Unos años antes de terminar la carrera, fue expulsado de la universidad, junto a otros 99 alumnos, por motivos políticos de la época. A pesar de su expulsión, pudo presentarse a los exámenes, y gracias a ello puedo terminar la carrera, no sin antes hacer el servicio militar, por lo que acabó sus estudios un año después de lo habitual. En 1977 se casó con la que sería su mujer toda su vida, Cati Hernández, con la que tuvo tres hijos: Illa, Roger y Edgar Pomares Hernández. Poco después de terminar la carrera se mudó a Albacete por motivos del trabajo de su mujer, que enseñaba francés en un instituto. Allí, estuvo desempleado, hasta que en 1979-1980, coincidiendo con el nacimiento de su primera hija, Illa, fue contratado como profesor de filosofía en el instituto Jorge Juan de Alicante. Después trabajó en Mixto nº3 de Elche (que actualmente es el IES Pedro Ibarra), al tiempo que nace su hijo Roger. Durante los siguientes años, trabaja en institutos de Cataluña, al estar viviendo allí por el trabajo de su mujer, hasta que la familia vuelve a la zona. Tras aprobar las oposiciones realiza las prácticas en Villena poco antes del nacimiento de su tercer hijo, Edgar. Consigue su destino definitivo en el IES Pedro Ibarra de Elche, donde prosigue su dedicación a la enseñanza, a la actividad política y sindical y al compromiso cultural y vecinal con su ciudad. Es durante esta etapa cuando crece su interés por el Sáhara – en el año 1993 hizo su primer viaje al Sáhara en la caravana anual de ayuda humanitaria -. En el 2006, con ganas de cambio e interés por las raíces de su familia en el campo de Elche, decide trasladarse al instituto de la Hoya, donde ejerce como vicedirector durante un periodo. Allí prosigue su labor en los proyectos Educación Solidaria y El Sáhara habla español. Trabajó en la UNED de Elche (1985-2007) como profesor-tutor de filosofía, y en la UMH (2002-2003) como profesor de antropología. La antropología fue uno de sus mayores intereses. Su inacabada tesis doctoral se titulaba “Ocaso del nomadismo: camellos saharauis”.
En 1997 conoció a Ahmed, a quien siempre consideró un hermano y un guía en su conocimiento de la cultura saharaui. Según sus palabras: “Ahmed fue mi acompañante, mi traductor, mi lazarillo, mi guía, mi hermano”.
En enero de 2007 pide un mes de licencia para poner en marcha el proyecto Sáhara habla español, y de 2007 a 2009 pasa 6 meses en los campamentos de refugiados como Servicios Especiales en el extranjero, desarrollando el proyecto.
De su interés por la antropología surgieron dos de sus grandes pasiones: su compromiso con el Sáhara y su vínculo con el MUPE (Museo Paleontológico de Elche). De ello dan muestra los galardones que recibió de la Asociación Elche Acoge y la Fundación Miguel Hernández.
Era un gran lector, sobre todo de novela negra, ciencia ficción y cómics. Esta afición le levó a escribir varios libros, entre los cuales Introducción al sarangollo y De la mano de Ahmed, saharaui. También participó en una obra colectiva, Laberinto del azar. De entre sus artículos cabe destacar: “Jaima y adobe en los campamentos de los refugiados saharuis” en el Coloquio Internacional de estudios sobre África y Asia, escrito en Ceuta, en noviembre de 2006 y “Sobre cuentos saharauis y otros cuentos”, Elche, 2002.
Después de uno de sus múltiples viajes al Sáhara, Antonio empezó a encontrarse mal y estuvo una larga temporada enfermo. Murió el 21 de junio de 2011.
Sus amigos siempre dijeron de él que era una persona con mucho carisma, muy auténtica y muy alegre – sus amigos lo apodaban cariñosamente “el filo”, Toni, “el japo” o “el bumara”-. Su muerte causó gran conmoción. En el homenaje que se realizó en su honor el día 10 de febrero de 2012 en el IES de la Hoya pudo apreciarse la huella que había dejado en la comunidad licitana.
Proyectos (en los que participó o inspiró)
Fundación Cidaris y proyecto PALDES
En 2000, en una charla sobre antropología, demostró su interés por el actual museo paleontológico de Elche (MUPE), y a raíz de eso conoció a su ahora director, José Manuel Marín, con el que más tarde entabló una amistad. En 2001 volvieron a coincidir en otra charla, donde hablaron con un compañero de profesión que tenía un proyecto para el museo. El proyecto PALDES (paleontología para el desarrollo) consistía en enviar a un grupo de investigadores a Níger con el propósito de evacuar los yacimientos de dinosaurios en Taidibene, localizar nuevos yacimientos y establecer acuerdos con las administraciones locales y nacionales para la posterior excavación y estudio del material. La primera expedición se llevó a cabo entre diciembre de 2003 y enero de 2004.
A finales de 2006 se consiguieron los papeles para una nueva expedición, y en 2007 se encontraron los huesos de un nuevo dinosaurio, el Spinophorosaurus nigeriensis , en la descripción del cual aparece Antonio como coautor. Después de su retirada del proyecto, siguió colaborando con el museo.
Sáhara habla español
El proyecto empezó en 2008. La ministra de educación saharaui le habló a Antonio, en uno de sus viajes al Sáhara, sobre la necesidad de formar profesores en el terreno y Antonio diseñó el proyecto junto a su compañero, Enrique López. Cuando el proyecto estuvo preparado, la AECID dio el visto bueno y buscó tres profesores más. En el proyecto, él figuró como director y profesor de literatura durante el primer curso. Después, se retiró a causa de su enfermedad.
Educación solidaria
El proyecto lo ideó Antonio en 2004, y consistía en llevar a alumnos de la ciudad de Elche cada curso a los campamentos de refugiados saharauis durante dos semanas para dar clases de español. En él participaron los institutos Pedro Ibarra, Cayetano Sempere, la Torreta y la Hoya. El proyecto incluía, además, un aporte económico para los colegios en los que trabajaban. En el marco del proyecto, colaboró también con un proyecto de recuperación de la memoria el pueblo saharaui, en el que participaba su amigo, Ahmed Buzeid.
AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, a Cati Hernández, quien, por culpa de este trabajo, ha tenido que mirar atrás; a Jose Manuel Marín, que aportó valiosas historias sobre Antonio y que fueron muy útiles a la hora de escribir esta biografía, y por último a sus excompañeras de trabajo, Sofía Rojo Arias y Silvia Esclapez, por su ayuda en este proyecto.
Añadir nuevo comentario