Pasar al contenido principal

Pastor Torres, Manuel

Enviado por Miguel Ors Mon… el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
1934
Lugar de nacimiento
Elche
Fecha de muerte
5 de septiembre de 2025
Lugar de muerte
Elche
Profesión
Librero

PASTOR TORRES, Manuel (Elche, 1934 - 5-IX-2025). Librero, fundador de las librerías Séneca. El primer establecimiento estuvo en la calle Generad Goded (hoy Gabriel Miró), en un local de su propiedad que hasta finales de la década de los sesenta se había utilizado para la venta de artículos de calzado. En torno a 1970 se trasladó a la calle Capitán Lagier y en los años finales del franquismo y la transición la librería tuvo una conocida tertulia y se presentaron libros y colecciones artísticas. Por ello recibió ataques en forma de pintadas ultraderechistas. La librería tuvo su propia colección con la publicación de obras de Antonio Maciá Serrano (Las novelas de la Calahorra), Pedro ibarra Ruiz (Historia de Elche), o la edición facsímil del semanario El Bou. En 2021 Séneca tenía dos librerías, la de Capitán Lagier y la de la calle Pedro Ibarra como librería infantil. En 2025 se abrió una tercera librería, también infantil, en la avenida Juan Carlos I.

 

"Tengo con él una anécdota maravillosa. Apenas adolescente fui a la librería Séneca preguntando por las obras completas de Franz Kafka, don Manuel sacó cuatro volúmenes y los puso encima del mostrador, me dijo el precio y, lógicamente, mi magra paga semanal no daba para comprarlos. Me miró, me dijo que tenía cara de buen chico y que se fiaba de mí. Me abrió una cuenta y me dio los cuatro libros, que aún conservo como un tesoro, y que le fui pagando con puntualidad durante cada sábado de los meses siguientes. Gloria eterna a los libreros con empatía. Ah, y no eres mejor persona por leer, pero leer te hace mejor persona".

Juan León Fabrellas, 5-IX-2025)

Adiós a Manolo Pastor, "Séneca". Joan Castaño, 11-IX-2025

"El pasado viernes nos dejó Manuel Pastor Torres, «El Séneca», fundador de las librerías Séneca de nuestra ciudad. Un librero vocacional que con su buen hacer y su talante abierto y conciliador hizo de su librería un lugar imprescindible para quienes sentimos especial veneración por la letra impresa. Sus consejos, sus reflexiones y su figura fueron un referente para varias generaciones de ilicitanos y contribuyeron, sin duda, a hacer nuestra ciudad un poco más humana y más culta.

Es esta una buena ocasión para recordar también una aventura editorial personal que Manolo Pastor desarrolló entre los años ochenta y noventa del pasado siglo. Bajo el título genérico de «Papers d’Elx» inició dicha aventura en 1982 con una reedición de la Historia de Elche que el erudito historiador ilicitano Pedro Ibarra y Ruiz había publicado en 1895 como libro de lectura para las escuelas provinciales. Con ello se rescataba una obra fundamental dentro de nuestra producción bibliográfica por ser la primera síntesis histórica de nuestra ciudad. Dentro de esta colección editorial, cuidada con gran esmero en todos sus detalles, se ofrecían diferentes tipos de encuadernaciones, así como ejemplares numerados y firmados, que enriquecían sobremanera el producto final.

Al año siguiente veían la luz las Novelas de la Calahorra, obra del general ilicitano Antonio Maciá Serrano, editadas originalmente en 1946, con prólogo del cronista de la ciudad Juan Orts Román. En esta obra se recrean literariamente los títulos concedidos a la Calahorra de Elche, que una mano romántica inscribió en su vestíbulo: Estación de la vía Hercúlea. Castillo de Atanagildo. Delicia de Tadmir. Fortaleza del Islam. Amparo de Castilla. Frontera de Aragón. Custodia de este pueblo.

Manolo Pastor fue durante algunos años vocal de la Junta Local Gestora del Patronato del Misteri d’Elx y a nuestra Festa dedicó también su atención. Así, en 1984 se presentaba en la ermita de San Sebastián el Llibre de la Festa d’Elx, con textos de Gaspar Jaén i Urban y fotografías de Andreu Castillejos Furió. Un espléndido libro dedicado a mostrar nuestro Misteri desde una visión festiva, tradicional y, sobre todo, comunitaria, de manera que todos los ilicitanos figuramos como protagonistas de la celebración y responsables de haberla mantenido viva durante más de quinientos años. Una visión que, desgraciadamente, se está difuminado a marchas forzadas. Las bellas palabras de Gaspar Jaén y las magníficas imágenes de Castillejos nos acercan a una Festa en donde cantores y espectadores son todo uno, sin apenas separación. Sin embargo, la evolución de la sociedad y del propio Misteri a partir de su declaración como Patrimonio de la Humanidad y, muy especialmente, tras la aprobación de la Ley del Misteri de 2005 nos alejan de dicha visión y nos aproximan rápidamente a una representación culta con espectadores cada vez más alejados de los cantores en todos los sentidos.

En 1985, de la mano de Miguel Ors Montenegro, «Papers d’Elx» se enriquecía con una edición facsímil de la colección completa de la primera temporada del semanario El Bou, publicado originalmente entre 1885 y 1886, con el subtítulo de «semanari satíric, polític, independent» y dirigido por José Pérez Sánchez. Un semanario que formaba parte de la rica prensa local aparecida en nuestra ciudad entre el último tercio del siglo XIX y el primero del XX, en este caso con una visión satírica de la ciudad y de sus gentes.

Finalmente, en 1992, la colección concluía con la reproducción facsímil de la Consueta de la Festa de la Verge i Mare de Déu, Maria Santíssima de l’Assumpció, copiada en 1751 por Carlos Tárrega y Caro. Una consueta totalmente desconocida que había aparecido entre los papeles del cronista local José M.ª Ruiz de Lope y Pérez, y que ha sido cedida por sus herederos, junto con otros valiosos documentos, al Archivo Histórico Municipal. Se trata de una consueta literaria copiada, a su vez, de la que en 1625 obtuvo Gaspar Soler Chacón de la original conservada en la «caixa de tres claus» del Consell de la ciudad. Dicha copia se ampliaba con una extensa relación de incidentes sufridos en el cielo de la obra que permiten conocer con gran detalle la disposición de la tramoya aérea de la Festa antes que Marcos Evangelio la trasladase a la cúpula de Santa María en 1760. En este caso, se ofrecían dos volúmenes: el primero, con la fiel reproducción del manuscrito de 1751, y un segundo, con un estudio del texto, su transcripción y su comparación con las otras cuatro consuetas conocidas (1625, 1639, 1709 y 1722), obra del autor de la presente necrológica.

La relación de Manolo Pastor con la vecina Crevillent hizo que también editara algunas obras relacionadas con dicha ciudad. Fundamentalmente, una reedición, en dos volúmenes, de la novela histórica del siglo XIX de Florencio Luis Parreño titulada Jaime Alfonso el Barbudo (el más valiente de los bandidos españoles). Y también los Itinerarios de Crevillente de Josep Lluís García, «Guchi».

Además, produjo una segunda colección más popular, bajo el título de «El ramasset», en la que reeditó el Tenorio de Alsabares, de Vicente Alarcón Maciá, sainete ilicitano de 1891. Un segundo volumen dedicado a reproducir la obra de Emigdio A. Santamaría, Elche y la tempestad, según la edición de la Librería Atenea de 1951, no llegó a distribuirse por circunstancias ajenas al editor.

Recordaremos a Manolo Pastor, al «Séneca», no solo por su trabajo cotidiano, por su profesionalidad como librero y por su bonhomía, sino también, de manera especial, por este proyecto editorial en el que, por su deseo de contribuir a la cultura local, aportó un importante grano de arena a la producción bibliográfica ilicitana y nos obsequió con esta iniciativa por la que siempre le estaremos agradecidos".

"Séneca: Libros llibres". Manuel González Bleda, Información 11-IX-2025

"Manuel Pastor Torres, Séneca, falleció el viernes, día 5 de septiembre en Elche. Tenía 91 años.

Quise asistir a la ceremonia de su despedida y no solo como homenaje hacia su persona, sino también como reconocimiento a su gran trabajo como librero y defensor de la cultura durante tantos años.

Salí profundamente triste de aquel sencillo acto que marcaba la valiosa pérdida de una persona a la que yo siempre admiré y siempre había tenido en gran estima. Sé que quienes le conocieron han compartido conmigo este mismo sentimiento.

Aunque el mejor homenaje que a Manolo le hemos podido rendir ha sido en vida. Al frente de su librería, recibía diariamente el aprecio, la admiración y la fidelidad de cuantos pasábamos por Séneca y teníamos ocasión de charlar con él y recibir su buen trato y generosidad.

Aun así, y como merecido reconocimiento a su memoria, relato algunos momentos de los primeros tiempos en los que Manolo inició su trayectoria con la librería, cómo se fue consolidando y cómo llegó a ser un referente como librero y difusor de la cultura en Elx. El lema que usó cuando fundó «Séneca: libros llibres» lo dice todo del sentido que el daba al libro.

En mayo de 1968, en un contexto difícil de censura y represión, Manuel Pastor Torres abrió la librería Séneca, en la calle Gabriel Miró. Lo hizo en un modesto local, que antes había servido como almacén de estanterías metálicas. Antes de la apertura oficial de la librería, Manolo Pastor compaginaba su negocio original con la venta de libros. Libros que recibía no sé por qué cauces, pero que aquí en pleno franquismo estaban prohibidos. Ejemplares de ediciones de Ruedo Ibérico, Ebro, Progreso, Ciencia Nueva, Losada, etc. y que para nosotros, jóvenes ávidos de conocer y descubrir nuevas formas de expresión, libres, sin la mordaza represora, resultaban una autentica delicia. En aquella trastienda, rodeados de libros fascinantes, organizábamos también algunas enriquecedoras y amenas tertulias.

En aquel legendario lugar permaneció hasta que en 1971 se trasladó al local que hoy conocemos, en la calle Capitán Lagier. La librería Séneca se inauguró con una significativa exposición de pintura de Andreu Castillejos.

Durante los aciagos años de la dictadura y en la transición, Manuel Pastor, «Séneca», y su librería tuvieron un protagonismo esencial en la difusión de una cultura democrática y valencianista. En su local organizó presentaciones de libros y debates. En mayo de 1976, la librería Séneca dio su apoyo a la celebración en nuestra ciudad de los actos del Homenaje de los Pueblos de España a Miguel Hernández. Ese mismo año también acogió la presentación del libro del crítico de arte Ernesto Contreras dedicado a Sixto Marco. En octubre de 1978, Enrique Cerdán Tato presentó su libro La lucha por la democracia en la provincia de Alicante, acto que la extrema derecha intentó impedir mediante una amenaza de bomba. Fue también editor de obras relacionadas con Elx y sus tradiciones. Ediciones muy cuidadas y de gran calidad, como La Festa de Andreu Castillejos y Gaspar Jaén. Y por supuesto, difundió la cultura y señas de identidad del País Valencià a través de un extenso catálogo de obras en valenciano. De fet, Sèneca va ser un dels primers comerços retolats en valencià a Elx.

Siempre estuvo en el punto de mira de la policía franquista. En diciembre de 1970, al día siguiente de la manifestación que tuvo lugar en la Glorieta, en protesta por el Consejo de Guerra de Burgos, fue detenido e interrogado, aunque finalmente no fue procesado. Fue un intento de la policía de amedrentar a las personas que se caracterizaban por sus ideas democráticas y de progreso. Aquel mismo día también fueron detenidos otros demócratas de nuestra ciudad, como Andreu Castillejos o Antonio Campello. Durante aquellos nefastos años, fue citado varias veces por la policía con ánimo de intimidarlo. La librería también fue objeto de las amenazas de la extrema derecha, que en febrero de 1979 hizo pintadas en el escaparate: «Rojos. Primer aviso. Si no cambias, me cargo el garito». Excelente muestra del estilo literario y cultural de los autores.

Manolo era un hombre cercano y afable. Quienes le conocimos guardamos de él un entrañable recuerdo, por cómo era y por lo que hacía. Fue una persona generosa y de buen corazón, hasta el punto de que, si algunos libros te interesaban y no tenías el dinero para adquirirlos, él siempre encontraba la manera de que salieras de la librería con ellos, ¡ya se los pagarías! Tenía una extensa cultura y era un gran conversador. Charlar con el siempre resultaba estimulante.

Sin duda, Manolo Pastor, «Séneca», merece ocupar un lugar preferente en la memoria y en la historia cultural de nuestro pueblo. Los y las ilicitanas que le conocimos le estaremos siempre agradecidos. Y una manera de reconocimiento debería ser dedicarle una calle, como homenaje a su persona y para perpetuar su memoria. Estoy convencido de que ningún grupo de nuestro Ayuntamiento se opondría a ello".

Añadir nuevo comentario

Texto sin formato

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.