Datos biográficos
"Mi nombre es Esther Díez Valero y nací en Elche el 25 de mayo de 1986. Mi familia es valenciano parlante y de La Baia, pero yo no he vivido allí. Mi abuelo paterno, Salvador Díez Antón (1898-1989), alias ‘Salvorico’ trabajó en la agricultura. Mi abuela materna se llamaba Ángela María Pomares Boix y vivió unos 70 años. Por parte de la familia Díez hemos vivido tres generaciones en un siglo. Mi abuelo materno, Ramón Valero Blasco (1908 - 5-VII-1997), ‘El Forcat’ se dedicó a la agricultura y la ganadería. Fue represaliado de la Guerra Civil, estuvo en la cárcel fábrica nº2. Ramon fue el segundo marido de mi abuela, ya que, el primero, Jerónimo Mas, murió en el frente del Ebro. Mi abuela, Josefa López Valero, murió unos días después de su marido (1915 -26-VII-1997). Mis cuatro abuelos sabían leer y escribir.
Soy la pequeña de dos hermanos. El mayor, Salvador Díaz Valero (31-VII-1972) trabaja de contable en el Grupo Alzis, antes Coves y el pequeño, Ramón Díaz Valero (10-IX-1973), trabaja de ingeniero en la Conselleria de Economía. Mis hermanos se llaman como mis abuelos. Por otro lado, mis padres ambos han trabajado en el campo. Mi padre, (1939) ha trabajado en su mayor parte como butanero y mi madre (1947) como aparadora, limpiadora, cuidadora y sin contratos.
No recuerdo el nombre de la primera guardería a la que fui, pero fue en el barrio del Raval, donde hoy en día sigo viviendo. Después fui a la guardería San Juan y al colegio público Hispanidad, que en su momento era la escuela del barrio. Hice 1º y 2º de la ESO en el colegio Hispanidad y 3º y 4º de la ESO y Bachiller en el IES Cayetano Sempere. Mi mejor amiga del colegio fue Julia Andreu Méndez, hija de un cirujano digestivo del Hospital General y posteriormente del Hospital del Vinalopó. Los profesores de los que guardo un buen recuerdo en el instituto fueron Sofía Rojo, Miguel Ángel Asencio, Tere Remiro y Fran Asencio. Con este último hice la optativa de prensa. Una serie de acontecimientos históricos como fueron el hundimiento del Prestigue, la Guerra de Irak o el atentado del 11-M hicieron que me decantara a estudiar Periodismo.
Saqué matrícula de honor en bachiller y mi buena nota en selectividad me permitió irme a estudiar Periodismo a la Universidad de Valencia. La Universidad Miguel Hernández de Elche incorporaría el Grado de Periodismo un año más tarde y en ese momento en Elche estaba la Universidad CEU, pero preferí estudiar en la universidad pública ya que eso también me permitía salir de casa. En Valencia viví con dos amigas, Susana Irles de La Baia, Irene Agulló y con una chica de Castellón. Me fui a cursar cuarto de carrera a la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona con una beca Séneca. No fui sola, sino con un compañero de clase que más tarde se convirtió en amigo. Me gustó mucho la ciudad, pero me costó hacer amistades. La carrera en Barcelona estaba más orientada a la parte práctica, en Valencia dábamos más teoría. Cuando volví a Valencia aprecié lo bueno de vivir en una ciudad más pequeña. Los profesores que destaco en mi etapa universitaria en Valencia fueron Antonio Méndez, Francesc Martínez y Martí Dominguez. Este último me dio periodismo científico. Cuando termine mi etapa de concejala no descarto dedicarme al periodismo científico.
En 2009 salí de la Universitat de València siendo licenciada en Periodismo (2004-2009). Volví a Elche, a pesar de haber pedido un Erasmus y una Beca Internacional que me concedieron para irme a Chile y Bolonia. No quería seguir pidiéndole dinero a mis padres y además me habían concedido una beca para trabajar en la Agencia EFE en Alicante (2009-2010). Era una delegación pequeña, eso me ayudó a aprender ya que eras un redactor más. Tuve un sueldo de 800 euros al mes. Como estudiante había hecho prácticas en verano en La Verdad en Elche (2008), en la Revista de Divulgación Científica de la Universitat de València (2008/2009) y en Barcelona en una web de viajes y en una editorial.
Mis comienzos en política coincidieron cuando se acabó mi etapa en la agencia EFE. Me puse a enviar currículums y entre los que mandé, uno fue a Mireia Mollà, de Compromís. Meses después, Mireia se puso en contacto conmigo porque estaban buscando a alguien para el partido en la provincia de Alicante. Por aquel entonces era el partido al que yo votaba y acepté. Ingresé de forma oficial en enero de 2011 y me puse a trabajar como responsable de prensa, pero también en la organización ya que por aquel entonces éramos muy pocos en el partido. En 2011 en las elecciones municipales Compromís se quedó fuera. En 2015 se celebraron las primarias a la lista entera y salí la número cuatro. Por aquel entonces, me quería ir a vivir a Valencia puesto que en 2011 había comenzado a salir con mi actual marido, José Martín Garrido Zadón, hermano de una compañera de carrera. El 7 de mayo de 2018 nació nuestra hija, Carolina Garrido Díez.
Volviendo a la política, de 2015 a 2019 fuimos Mireia Mollà, Felip Sànchez, Antoni García y yo en Compromís Elx. En 2019, Mireia y Antonio se fueron a Valencia y Felip y yo nos quedamos en Elche como portavoces. Estar en política me ha dado una perspectiva diferente de cómo funciona todo. Mi gran descubrimiento ha sido la transición ecológica, que tiene un efecto muy evidente en la ciudad. Tenemos una buena relación con los socios de Gobierno -PSOE- y no hay proyectos que nos dividan.
Mi ideología la defino como ecosocialista, porque doy prioridad a la emergencia social y climática. Los libros que me han marcado han sido, Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, Nada de Carmen Laforet y el ensayo No logo: el poder de las marcas de Naomi Klein. La música que más escucho es al grupo Vetusta Morla e Ismael Serrano. Mis películas destacadas son El Padrino II y Las uvas de la ira. Entre las personalidades públicas que me han marcado están Manuel Jabois y Gema Nierga. Me muestro optimista con respecto a la sociedad actual, pero me entristece como concejala la falta de conocimiento de la ciudadanía sobre las instituciones.
En 1995 entré en la Escolania del Misteri d’Elx, de la que guardo muy buen recuerdo. Buena parte de mis amigos actuales son de la Escolanía, como Laura Brotons. En esta etapa di dos años de solfeo, pero no tengo estudios musicales. En 2003 dejé la Escolanía y seguí cantando con Manuel Ramos en la Orquesta Barroca Valenciana. Fuimos a cantar a Londres la música del Misteri. Como patrona ingresé el 9 de julio de 2018 y fue algo que me hizo mucha ilusión. No obstante, pienso que es difícil cambiar la forma de ver El Misteri. La diversidad de la sociedad debería reflejarse en el patronato.
En cuanto al reflejo de la sociedad actual, la falta de cultura democrática es fruto de 40 años de dictadura. Harán falta muchas décadas para revertir el legado del franquismo. El problema es que los discursos fascistas se impongan".
Entrevista de Sara Rodríguez Francés y Miguel Ors Montenegro el 2 de noviembre de 2021. Transcrita por Sara Rodríguez Francés.
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