Datos biográficos
El empresario ilicitano José Castell Macià nació el 22 de febrero de 1949 en Elche, en el seno de una familia humilde. Sus padres eran Ginés Castell y Javiera Macià, que tuvieron tres hijos: José, que era el mayor, Asunción y Ginés. Su niñez transcurrió en la casa familiar del Llano de San José, siendo bautizado en la Iglesia de San José, donde también comulgó. Estudió en las Graduadas de donde guarda un buen recuerdo. Posteriormente, por tema laboral de su padre se trasladaron a Matola, donde vivieron en casa de sus abuelos. En ese período acudía a estudiar a una academia de dicha pedanía, la de Andrés Coves y su hermano. Más tarde regresaron a su casa del Llano de San José. Como no quería estudiar, su padre lo colocó con 16 años en la empresa de Mariano Agullo, donde se dedicaba a sacar tachuelas. Al año siguiente, se fue a trabajar a la fábrica de Francisco Soler Macia en el barrio de la Rata, ejerciendo en la tarea de finizaje. Esta empresa cierra y se va a trabajar con los hermanos Jaime y Paco Sepulcre, siendo el encargado de la nave que éstos tenían en la calle de Sor Josefa Alcorta. Con 24 años se fue de esta fábrica y empieza su trayectoria empresarial en solitario. En esta época es cuando se casa en la parroquia de Algoda, el 15 de mayo de 1972, con María Verdú Ferrández, de cuyo matrimonio nació su hija María José Castell Verdú. En sus inicios, como autónomo, empezó realizando muestras del calzado llamado "valencianas", Para ello realizaba, junto a unos pocos ayudantes, las tareas de cortar, entachar, pegar y finizaje, gran parte en su propio domicilio. Con las muestras se fue a venderlas a tiendas y almacenes. El gran salto surge cuando su amigo, Benedicto López, propietario de Calzados La Bomba, le presenta a Isidro Sánchez y Angel Rodríguez, los dueños de la famosa cadena madrileña de zapaterías Los Guerrilleros. Esta cadena le empezó a pedir muchos pares de ese tipo de zapatos, por lo que tuvo que montar su fábrica en un pequeño local en el campo de sus padres, en el Llano San José. Recuerda con nostalgia que su padre le hizo el local. Compró unas maquinas de pegar, de desvirar y de lijar, pero lo importante era tener un generador de luz trifásica. Es entonces cuando compró la marca Cressy, iniciando su historia en 1978. Ante el aumento constante de sus pedidos tuvo que buscar otro espacio más grande. Se trasladó a una antigua vaquería, cerca de la calle Sor Josefa Alcorta, alquilándola ya que allí contaba también con su luz trifásica. Adecenta la nave y allí monta su primera cadena o vía de fabricación. Pero la subida imparable de pedidos, sobre todo, por parte de la empresa Los Guerrilleros, y con la circunstancia de que ahora también fabricaba zapatos cerrados, provocan que deba buscar una nave mucho más grande. Ante la necesidad de ese nuevo espacio, se fija en la nave que tenía Paco Quesada, que era quien le prefabricaba los pisos de suelas, adquiriéndola en abril de 1987. Era una nave en la calle de sor Josefa Alcorta, con dos plantas. También crea la empresa Cressy Shoes dedicada a la exportación. De esta época recuerda que inició una gran amistad personal con el empresario ilicitano Pedro Miralles, a quien admiraba profundamente. Siguen las necesidades de más espacio por lo que le compra, en mayo de 1987, la nave contigua. Realiza una reforma juntando las dos naves. Estos son los momentos clave de la fabricación de botas de señora, que es lo que le daría fama y renombre. Las inicia con el modelista Pepe Roig. Con ellas salió a ferias, la primera en Ifa y posteriormente a Alemania, Italia, Hong Kong, Corea, China, etc., acompañado de su hija María José, con quien empezó a abrir el mercado de exportación. Destacar el gran éxito de sus botas en el mercado ruso, donde tenia importantes clientes con un elevado número de pedidos. También capta como cliente una gran empresa de Hungría, que le realiza grandes pedidos. En este sentido, su hito importante fue la creación de la marca "Pepe Castell", que era una línea de botas de mucha calidad y diseño. Esta marca es la que le dará mucha fama y reconocimiento. Con la marca Cressy, sigue la línea de botas pero con precios más asequibles. Otro momento importante fue el tener como cliente a una agrupación de comercios de Barcelona. Estos empresarios le realizan muchos pedidos de las dos líneas de botas, lo que provoca un aumento considerable de la facturación. Destacar que este grupo le otorgó a su empresa un premio, el llamado Oscar de la Popularidad en el año 1987. Le hizo entrega del mismo Josep Cusí, empresario, armador y deportista olímpico. En cuanto al proceso creativo y la fabricación, decir que siempre se ha hecho en Elche. De ahí que ante la continua falta de espacio, continuase su compra de naves adyacentes, realizando importantes reformas para convertirlas en una nave que daba empleo a unos 90 trabajadores. Podemos decir que su empresa se convirtió en un referente de calidad, diseño y elegancia en el mundo de la moda del calzado femenino. Su filosofía estaba basada en estar a la vanguardia de las últimas tendencias de la moda en formas, materiales y accesorios. La última marca que crea la denomina Deybor, dedicada a una línea de zapato económico de señora. En el 2014 se disuelve la sociedad con su hermano y José Castell termina su trayectoria profesional. A dia de hoy mantiene las marcas de Pepe Castell y Cressy. Esta es la historia de otro emblemático empresario ilicitano que, como otros muchos, tuvo sus inicios en un pequeño taller y que con mucho esfuerzo, dedicación y gracias a un excelente equipo humano logró crear una gran empresa, que forma parte del crecimiento industrial de la ciudad y, por ende, de la historia de nuestro calzado. Agradecer a Pepe Castell el tiempo que ha dedicado a contarme su trayectoria empresarial.
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