Datos biográficos
BOTELLA PASTOR, Roberto (Elche, 7-VI-1947). Hijo de Antonio Botella y de Julia Pastor y padres de seis hijos. La familia recibió la ayuda de la abuela, Julia Pastor Herrero que hacía bocadillos de calamares en el Hogar del Camarada, el bar de FETJONS en la Glorieta.
Roberto no llegó a ir a ninguna escuela y a lo largo de su juventud se iría formando con profesores particulares. A los seis años trabajó por primera vez en una fábrica de calzados y esta fue su trayectoria:
1. Fábrica de Fabra en la Avenida de la Libertad, a la altura de muebles Castejón (1953).
2. Fábrica de Manolo, hermano de El Balilo, en Carrús, con su hermano Antonio como maestro y con el boxeador Pepe Torres como montador (1954).
3. En la fábrica del "Cagarnera" en Carrús. Aquí trabajó como cortador y llegó a ser oficial de primera con 11 ó 12 años, con un sueldo de 800 pesetas mensuales que entregaba a su madre. Sus dos hermanos mayores como querían casarse entregaban cantidades menores, en torno a las 300 pesetas. El pequeño, Ramón, no trabajaba entonces (1956).
4. Montador de zapatos en varias fábricas a la vez, montando en cada una entre 20 y 40 pares y con un sueldo cercano a las 1.000 pesetas mensuales (1958).
5. Fábrica de Dolores García en la zona del Canal. Una fábrica pequeña (1960).
6. Fábrica de Antonio Bailén Marcos en la calle Capitán Alfonso Vives (1962).
7. Con 18 años comienza a fabricar en el barrio del Toscar en una local pequeño zapatos planos de mujer, conocidas como bailarinas (1965).
8. Ramón Brotons Segura, propietario de una fábrica en la calle José María Buck lo contrata como encargado general de la fábrica y a los cuatro dias lo convierte en socio. Allí se fabricaba zapato de señora mayor y zapatos con plataformas más atrevidos para jóvenes (1966).
En 1967 realizó el servicio militar en Rabasa y salvo los tres primeros meses de recluta se las arregló para ir y venir con lo que pudo seguir trabajando. Hizo una buena mili a costa de atender con zapato de mujer a la familia del teniente Chaparro. Los viajes entre Elche y Alicante los hacía con un Dauphine, el llamado coche de las viudas por ser muy inestable. Roberto lo que hizo fue colocar un par de sacos de cemento en la parte delantera para darle más estabilidad.
Durante el servicio militar de Robero la fábrica de Ramón Brotons Segura comenzó a funcionar mal, entre otras razones porque otro de los encargados se pasaba demasiado tiempo en los bares cercanos. La fábrica comenzó a devolver letras y acabó cerrando en poco tiempo (1969).
9. Encargado general de la fábrica de Vicente Esclapez Pastor, situada cerca de la gasolinera Mora. Fabricaba botas de mujer con más de 80 trabajadores con destino a Estados Unidos. Roberto organizó de manera eficaz el trabajo mediante un control riguroso de la producción. El propietario incluso le quiso pagar con una vivienda en la calle Reina Victoria que Roberto no aceptó (1970).
10. Fábrica de Vicente Pastor "El Rabosot" en Marqués de Asprillas. Un empresario propietario de las marcas Vimor y Clan. De nuevo Roberto fue contratado como encargado general. En poco tiempo consiguió que se pasara de una producción de 600 pares diarios a 1.000 pares. Convenció también al propietario para que pagara mejores salarios como contrapartida a un trabajo bien hecho. El coste medio de producción del par pasó de 7 a 4,5 pesetas. Como compensanción, Vicente Pastor le pagó 300.000 pesetas en sus primeras vacaciones en la fábrica (1971).
En 1971 se casó -hoy está separado- y la boda en el hotel Sol la pagó enteramente su jefe. Su matrimonio le dio cuatro hijos y, en la actualidad, ocho nietos.
Sin embargo y a pesar de las indudables mejoras llevadas a cabo en la fábrica, desencuentros con el propietario le llevaron a marcharse porque no aceptó alguna reprimenda que consideró injusta.
11. Fábrica de su hermano Antonio en la calle Hermanos Navarro Caracena 89. La fábrica contaba con dos plantas y Roberto se quedó con una planta. Se creó también un pequeño almacén. Desencuentros por la adquisición de materias primas con la previsión suficiente por parte de Roberto y la contabilidad que llevaba otro socio le hicieron a Roberto desistir, a pesar de beneficios de más de 20 millones de pesetas. Después de tres temporadas de seis meses cada una, Roberto quisó introducir el cronometraje en la empresa a través de la empresa del ingeniero Pedro Alemañ (1974-1979)
12. Fabricante de zapatos de señora y creador de la marca El Dantés (1980). La fábrica llegó a establecerse en el polígono industrial de Torrellano-Saladas, con un enorme éxito, alcanzando los 200 trabajadores. La empresa tuvo un tropiezo importante en 1992 por una compra de suelas que se rompían, al estar confeccionadas con materiales de muy baja calidad. El resultado es que entre 50.000 y 60.000 pares rotos fueron devueltos. Roberto tardó dos años y medio en poder pagar las deudas acumuladas. Se jubiló como fabricante de calzado a los 70 años y hoy en Elche se guarda el recuerdo de un empresario ejemplar sobre todo en el trato a sus trabajadores: exigir un trabajo bien hecho y, por ello, bien remunerado.
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