Datos biográficos
ANTÓN ASENCIO, Antonio. Huérfano de médico, su padre falleció cuando murió electrocutado al visitar a un enfermo en Guardamar. Formó parte de la escolanía del Misteri d´Elx antes de la guerra civil y estuvo vinculado al Misteri toda su vida como patrono y mestre de ceremonies. El 5 de febrero de 1961 fue nombrado concejal por el tercio familiar hasta el 5 de febrero de 1967. Como concejal fue delegado de parques y jardines desde el 2 de febrero de 1964. Una calle de la ciudad lleva su nombre.
ANTÓN ASENCIO, Antonio. Orfe de metge, el seu pare va morir electrocutat quan visitar a un malalt a Guardamar. Va formar part de l'escolania del Misteri d´Elx abans de la Guerra Civil i hi va estar vinculat al Misteri tota la seua vida com a patró i mestre de cerimònies. El 5 de febrer de 1961 va ser nomenat regidor pel terç familiar fins al 5 de febrer de 1967. Com a regidor va ser delegat de parcs i jardins des del 2 de febrer de 1964. Un carrer de la ciutat porta el seu nom.
http://www.laverdad.es/alicante/prensa/20070102/elche/fallece-antonio-anton-asencio_20070102.html
Fuente Gaspar Maciá: La Verdad 02/01/2007
El Misteri d'Elx perdió el domingo por la tarde a uno de sus máximos valedores y uno de sus más inagotables servidores. Antonio Antón Asencio, que durante varias décadas ocupó los cargos de secretario de la Junta Local Gestora y del Patronato Nacional de la Festa, y Maestro de Ceremonias, fallecía en su casa a los 87 años, rodeado de su esposa, Carmen Latour, y de sus seis hijos, dos de ellos -Antonio y Luis- miembros de la Capella.
Con Antonio Antón Asencio desaparece el último gran referente histórico del Misteri del siglo XX y la «máxima autoridad en conocimientos y amor a la Festa», como lo definió ayer su hijo Antonio. Figura clave en la evolución del drama asuncionista durante el pasado siglo, fue un incansable trabajador por el Misteri, ocupándose no sólo de las tareas propias de sus cargos en los órganos de gobierno, sino de otras muchas facetas.
Era el encargado de colocar las cintas doradas en la palma de San Juan -tarea que prosigue su hijo Luis- y durante mucho tiempo el responsable de afinar o reparar el antiguo órgano de la basílica, ya que como recuerda Antonio Antón, «siguió todo el proceso de montaje del instrumento y, como era muy listo, sabía siempre qué hacer cuando algún registro se atascaba».
Como maestro de ceremonias también introdujo modificaciones que mejoraron las representaciones. Por ejemplo, durante su etapa se pasó de avisar el arcipreste con un pañuelo a instalar un sistema telefónico entre los tramoyistas del cielo y del cadafal. También mejoró los movimientos de los cantores, especialmente en la Judiada. Fue el primero que utilizó la plataforma del órgano para hacer de regidor durante las representaciones.
Antonio Antón llegó al Misteri de la mano de su tío Alberto Asencio, entonces presidente de la Junta Local Rectora y otra de las figuras destacadas de la historia de la Festa en el siglo XX. En 1933, con catorce años, debutó en el papel del Ángel, con el Mestre Alfredo Javaloyes. Tras la guerra civil, formó parte de la Junta Nacional Restauradora del Misterio de Elche y sus templos, que a partir de 1948 se transformó en Patronato Nacional.
Fue el primer y más duradero secretario de la Junta Local Gestora, tarea que también pasó a desempeñar en el Patronato Nacional tras la muerte de su tío hasta la aprobación de la nueva ley. En los últimos años, a causa del deterioro de su salud, su hijo Antonio le ayudaba en esta tarea, ya que no quería desvincularse del Misteri.
Guía de la representación
Fue autor de la guía de la representación editada en 1960 por el Patronato, que estuvo vigente hasta la publicación de la nueva, de tapas rojas, en 1989. Pero su aportación más importante a la historia documental de la Festa son sus meticulosas anotaciones de todo cuanto acontecía en cada representación y su recopilación del rico anecdotario del Misteri. «Tenía una cabeza privilegiada en cuanto a la historia de la Festa; tomó infinidad de notas de las representaciones y recopiló numerosas anécdotas; muchas veces le animamos a publicarlo», recuerda el patrono Jaime Brotóns. Material que su hijo Antonio se dedicará ahora a clasificar con la intención de que vea la luz en un libro.
«Aunque no tuviera carrera, mi padre era una persona muy culta, con unos conocimientos extraordinarios. No conozco a ninguna persona tan entregada al Misteri como él. Era toda su vida» comenta su hijo.
El funeral se celebrará esta mañana, a las once. en Santa María, con intervención de la Capella del Misteri.
Entrevista de Miguel Ors Montenegro a Antonio Antón Asencio, 10 de enero de 1992
-Te iba ha apuntar que precisamente el primer follón que hubo, antes de la Guerra Civil aquí en Elche en la revolución del año 1934. Entonces en el paseo de Francos Rodríguez, yo vivía en la casa contigua a la de Gómez. En el rincón, entonces había montado un carrusel de caballitos y uno de los chicos de los caballitos murió de un disparo de la fuerza pública. Fue una huelga revolucionaria y vino un batallón de Alicante. Un teniente disparó y murió aquel chico, dos metros delante de mi casa.
-¿ En qué año nació usted?
- En 1919. Soy natural de Guardamar, mis padres son de Elche y mis abuelos también, todos, pero mi padre era el médico titular de Guardamar del Segura, yo nací allí, por desgracia mi padre falleció cuando yo tenía solo 4 años y mi hermano 2 meses, de desgracia, murió electrocutado. Mi padre al volver de atender un parto a las cuatro de la mañana, las casas de los pueblos ya sabes que... en fin, que... el váter estaba al fondo del patio en una casita y había un cable que daba luz, y al salir una noche de tormenta, pues el cable estaba algo pelado y se ve que lo pisó y se quedó electrocutado. Vamos nos lo encontramos a la mañana siguiente.
- Y usted tenía cuatro años entonces
- Cuatro años. Murió en 1923, el día 2 de septiembre murió mi padre y yo nací el 9 de septiembre del 1919. Todos, toda mi familia es de Elche, toda mi familia, en fin, mis padres son de Elche, mi madre era hermana de Alberto Asencio Gonzálvez y mi padre de los “Antones” de la Glorieta. Mis abuelos paternos fueron Jaime Antón Sempere y Juana Matéu Rodenas. Jaime Antón Sempere era de los “Antones”, procedían del campo, tenían una tienda en Perleta y en Valverde y la abuela Rodenas, Juana Matéu, la abuela Matéu era natural de Angosta, provincia de Tarragona y tenia unas posesiones grandes de arrozales, era una familia acomodada.
-¿qué profesión tenían sus abuelos?
- Mi abuelo paterno era agricultor y mi abuela paterna, como siempre, ama de casa. Eran seis hermanos y el único que estudió fue mi padre, porque los abuelos también murieron jóvenes. El hijo mayor se llamaba Jaime, se encargó de la administración de los bienes familiares. Hay una larga historia de cosas que sucedieron después, porque era un hombre que permaneció soltero hasta los 55 ó 56 años, entonces como era propiedad de la familia, la empresa de electricidad que suministraba a toda esta parte de la Vega Baja, Torrevieja, Rojales, Guardamar. La central estaba en Torrevieja y mi tío Jaime, hermano de mi padre, el mayor, vivía en Torrevieja. Aquello era una filial, pero no tenia que ver con la empresa de los Brotons de Elche. Resulta que mi tío que residía en Torrevieja como era soltero, estaba en una fonda y allí la hija del fondista se lo cameló y a los 55 ó 56 años se casó. Se casó con una chica que tendría 27 ó 28 años y falleció de un infarto de miocardio en el casino de Torrevieja, jugando al ajedrez y se dejó a la mujer embarazada. Toda esa historia no es para hacerla pública, es simplemente curiosidad, se dejó a la mujer embarazada. Entonces para facilitar la disponibilidad y manejabilidad de los fondos de la familia, todos los hermanos habían hecho, hermanos y hermanas, donación al mayor para que él pudiera ser como el amo de todo. No había problemas, al ser un hombre soltero, los herederos directos eran los hermanos, pero cuando muere así, ta rápidamente, la señora, la señora dijo que que todo lo que administraba Jaime era de su familia, pero cuando nació la hija, todo fue para ella y nos dejó sin nada. Únicamente se pudo rescatar algunas propiedades y cuentas corrientes que estaban a nombre de la abuela. Aquella mujer no tenia derecho realmente a esa herencia y como tampoco tenia dinero para pagar todo eso, lo que hizo fue adjudicar aquí a la familia la casa que tenia aquí en la Glorieta, que en principio era la del tío ”Siries”, la casa donde estuvo Acción Católica y Coral Ilicitana y en sus últimos tiempos el mercadillo. Esa casa era la de los “Antones” y luego se vendió. Esa casa la vendió mi tío Jaime y en la transacción que se hizo entonces, se adjudicó a otra que hay ahora pared mediera con el “Gran Teatro” en la calle de la Olivereta, que es una casa que forma una ele. Al lado de donde está la de Vicente Coves. Mi padre era el único de los hermanos que tenía carrera, el mayor era Pepe, Pepe era el cajero, el primer cajero que hubo aquí en la Caja de Ahorros “Monte de piedad” de Elche, en la calle del Conde, donde está ahora la “Peña Madridista”. Luego estaba Jaime, estaba mi padre y estaba Manolito que era el pequeño, que tampoco tenía profesión ninguna, se dedicó a vivir de sus rentas y era un gran aficionado al tiro de pichón. Se pasaba la vida viajando a todas las tiradas. Había también cuatro chicas, tres solteras y la mayor, una de las de en medio era Juanita, la que se casó con Pepe Bañón, oficial de quintas del Ayuntamiento. La madre de Juan, de Modesta Bañón. El marido de mi tía Juana era hermano de Vicente Bañón, padre de Mª Teresa y de otra hermana casada con Juan Orts, del Huerto del Cura. En cuanto a la familia de mi madre, mi abuelo materno se llamaba Alberto Asencio Fluxá y mi abuela materna Rosa Gonzálvez Serrano, hermana de D. Leopoldo. Los de la Glorieta, Adelina y compañía, todas esas eran primas hermanas de mi madre
-¿El abuelo era carlista?
- El abuelo, el abuelo, no sé si era carlista, pero mi tío Alberto Asencio, super carlista. Mi abuelo Alberto tuvo nueve hijos. La última que falleció fue precisamente mi madre a una edad muy avanzada, casi 90 años. Mi madre quedó viuda a los 29 años, por lo que estuvo de viuda 60 ó 70 años. Mi abuelo materno tenia un estanco, un estanco en la plaza de La Merced, enfrente de donde está el busto de D. Mariano Antón, antes estaba allí la caseta del agua del Alcoraya, pero entonces la casa que era de mi abuelo materno es la que da frente al paseo de la estación, es decir que estaba en la esquina la barbería de Domingo. Al lado de nuestra casa vivió después D. Salvador Carrión, esa era la casa de mis abuelos maternos.
-¿Su padre estudió Medicina?
- Estudió medicina en Madrid, aun conservo la orla con todos los profesores. Santiago Ramón y Cajal y compañía, licenciatura de 1911. Salió a concurso la plaza de médico, porque no había otro empleo oficial que el de médicos titulares. Ganó la plaza de Guardamar y allí estuvo desde 1913, cuando se casó con mi madre, hasta 1923, es decir 10 años. Yo fui un hijo tardío. Estuvieron 5 ó 6 años sin tener familia y no es porque no lo intentaran, porque entonces no había las prevenciones que hay ahora respecto a las familias numerosas y yo nací a los 6 años de matrimonio. Somos dos hermanos. Yo nací en 1919, mi madre tuvo un aborto en 1921 y en 1923 nació mi hermano pequeño. Nació el día 18 de junio y mi padre murió el 3 de septiembre, tenía dos meses cuando murió. Dios sabe si no hubiera muerto, a lo mejor hubiéramos sido más, pero somos dos hermanos. Mi madre fue ama de casa
-¿Su familia tuvo alguna vinculación con el Misteri?
- No, que yo sepa, fui el primero. La primera yo, yo porque también es curioso recordar eso,. No sé si tu madre se acordará. Lo que es hoy el cine Capitolio, allí estaba la sociedad Casino de Elche que daba a esa calle y ese casino tenía una escalera. En los bajos de ese casino, hasta casi cerca de la Calahorra, había unos locales grandes que allí estaba un partido político La Acción Cívica de las Mujer, bajo la dirección de Inesita Vidal, que todavía vive. Era pianista. Tendrá 90 años por lo menos. Allí se hacían funcioncitas de teatro, allí conocí yo a mi mujer. Vimos juntos una comedia y de allí salió la cosa. Allí también se hacían representaciones un tanto líricas. Inesita acompañaba al piano y cantábamos romanzas y actuábamos. Estaba Gabriel Ruiz Chorro, estaba yo, mi primo. Éramos unos cuantos en los primeros años de la Republica, 1933 y 1934. Vincularme al Misterio fue porque vinieron a buscarme en 1933, que fue el primer año que se cantó la partitura adaptada que habia revisado Oscar Esplá en el año 1924 y que luego Javaloyes la transcribió en notación moderna. Es la partitura digamos básica. Es la que en la Guerra Civil ocultó Francisco Espinosa Gómez, porque esta claro que el Consueta viejo del Ayuntamiento de 1709 no sirve para la representación. Espinosa, aunque fueron a detenerlo, porque querían la partitura, él supo ocultarla y esa es la que se salvó. Con la renovación de Oscar Esplá de 1924, don Alfredo Javaloyes pasó a limpio la Consueta. Hizo una partitura muy pulcra, yo tengo una fotocopia y da gusto verla, la limpieza con que escribía aquel hombre. Lo que pasó es que en 1933 se cantó por primera vez el Ángel con la partitura de Javaloyes. Javaloyes había oído hablar, no sé quién había oído hablar de mí, que yo era un chiquillo avispado, que tenía buena voz. Yo cursaba 4º de bachiller, porque terminé el bachiller precisamente en junio de 36. La Guerra Civil me destrozó la vida.
Vino a buscarme, fue a hablar con mi madre. Entonces había tres o cuatro chicos allí ensayando, José Antonio Brotons Blanes, Miguel Sepulcre... Me dieron a mi el papel de Ángel,con lo que estrené la partitura de Javaloyes y la canté el año 1933 y 1934. Entonces los chicos no estábamos tan desarrollados como los de ahora. En 1933 tenía ya 14 años cumplidos. Y aún canté en 1935 que fue el último año que se hizo el Misterio. Como el agudo no me llegaba, canté de segundo triple de la Coronación y el año 1935 cantó el Ángel mi hermano Jaime, que por cierto hay una foto muy buena de él , se le reconoce perfectamente dentro de la Magrana. Como entonces nos desenvolvíamos en medio de una gran penuria económica, para evitar tener que montar dos veces el Cadafal, se montaba el Cadafal, pero ya con la fosa abierta, es decir una cosa anacrónica que baja el Ángel sobre la barandilla de la sepultura. ¿Qué hacían los dos sacristanes que había allí? Cogían la “Magrana”, se la acercaban allí a la Virgen y el Ángel sin bajar. Desde arriba, la Virgen, en vez de tirar a la puerta Mayor se volvía de cara a la puerta del Sol. El Ángel le daba la Palma y arriba otra vez. Lo de bajar el Ángel lo impuse yo después, muchos años después, se hacía acercando la “Magrana” aunque entonces estaba ya el Cadafal, es decir, la Sepultura no se montaba hasta el segundo acto. Estamos hablando de los años treinta cuando no había mas representación que el 14 y el 15 de agosto y el ensayo general que impuso Oscar Esplá en el año 1924 del día 13 de agosto por la tarde. Ese es el motivo por el que en las fotos viejas se ve el Ángel bajando con la Sepultura montada porque tampoco había personal como hay ahora, que en los días que se hace la representación abreviada, cuando se termina el primer acto suben allí los tramoyistas,, ponen la barandilla y en dos minutos se cambia la cama de lado.
- Cuénteme usted, cuando muere su padre ¿vuelve a Elche? Hábleme de sus estudios.
- Cuando muere mi padre volvimos a Elche, sí. Fue en el año 1923. Recorrimos dos o tres casas de alquiler, al final estábamos en esa lindante con la casa de Juan Gómez, en el paseo de Franco Rodríguez, que es en la que estuvimos hasta el verano de 1936, el verano de la guerra. Comencé a estudiar en el colegio que entonces dirigía mi tío abuelo D. Leopoldo González, que se llamaba el colegio de “La Asunción” que estaba en la calle del Conde frente a la Peña Madridista, en ese caserón enorme que ahora existe donde esta el arquitecto López y compañía, en una casa muy vieja que en los bajos había una carbonería. Comencé a estudiar hay el bachiller, porque en Elche no hubo instituto hasta que fue inaugurado en 1932 con la Republica. El primer año de bachiller lo aprobé en el instituto de Alicante. Íbamos libres a examinarnos, por cierto que aunque sea un poco de vanagloria, en Alicante había un tigre en las matemáticas que se llamaba D. Antonio Romero, que suspendía al 98% de los libres. A mí me dio notable en Aritmética y Geometría de primero. Es verdad que tuve un profesor extraordinario de matemáticas que fue D. Balbino Barceló, que era el jefe de telégrafos de Elche y que era un matemático consumado. El año 1932 me incorporé al instituto de Elche y seguí estudiando. Había un muy buen ambiente y un ambiente de camaradería, es decir que la política todavía no se había introducido dentro de los institutos, aunque ya había sus luchas con la FUE. Recuerdo que había un par de estudiantes a los que llamábamos los “paraguayos”, por aquello de que el padre, aunque era español, había vivido muchos años en Paraguay. Tenían una carpintería en el paseo de Francos Rodríguez lindante con la casa de la esquina que ahora es de Carlos Lozano y que entonces era de Diego Ferrández García y la otra casa que llamábamos casa “Prin”, que es donde está ahora la, la casa donde viven los hijos de Antonio Brotons. En medio una casa vieja y en la planta baja de esa casa vieja tenia el padre de los “paraguayos” la carpintería y ellos eran los revolucionarios. De los paraguayos, después de la Guerra vino el mayor porque el pequeño murió, vino el mayor desde Paraguay y nos fuimos todos, todos, derecha, izquierda, centro, amigos, enemigos, casi todos los que estudiábamos en ese instituto, hicimos una comida. Ya falleció, esto que cuento hará unos 5 ó 6 años.
Después vino la trágica tarde-noche del 20 de febrero de 1936, donde comenzaron a quemarse las iglesias. La primera que se quemó fue la de San Juan, después se quemó el Convento de las Clarisas, después el Centro de Acción Católica y el de la Derecha Ilicitana que estaba en la Corredera, el Casino, la iglesia del Salvador que estaba pared mediera con la casa de mis futuros suegros. El cura del Salvador D. Francisco de Paula Ceva y García se pasó por el terrado a la casa de mis suegros y estuvo refugiado hasta que pudo irse a su pueblo. Era natural de San Juan de Alicante. Nosotros al día siguiente, los dos chiquillos que teníamos por los 17 años bajamos por el patio de mi suegro hasta dentro del Salvador, hasta dentro de la iglesia, Se derrumbó la cúpula y no quedó prácticamente nada, pero así y todo recogimos algunos objetos de culto y recuerdos y se los subimos a D. Francisco.
- Y la última fue Santa María en quemarse
- La última fue Santa María, yo el incendio de Santa María ya no lo vi, porque a continuación del Salvador fueron a incendiar el convento de las monjas Clarisas y nosotros teníamos dentro del convento una monja, hermana de mi madre. Cuando prendieron fuego al convento las monjas salieron, entre ellas había otra ilicitana cuya familia vivía dos casas mas allá, los Casanova, la tía de Magdalena Casanova, también estaba interna y se llamaba, en religión, sor María Celina. Ella, la madre superiora y la madre vicaria, dos hermanas de Novelda, las tuvimos nosotros en casa junto con mi tía Asunción durante todo el incendio. Allí enfrente mismo, al lado de la casa de Juan Gómez. Cuando comenzó a oscurecer salimos. Fuimos por el paseo de la Estación. Cogimos la vía del tren y andando llegamos hasta el chalé de mi tío Alberto Asencio Gonzálvez que estaba en la carretera de Alicante, cerca del cruce de la vía del ferrocarril, un chalé de color rosa, en el que luego estarían Eugenio D’Ors y mucha otra gente. Desde allí, desde el chalé de mi tío Alberto, serian las ocho o quizás antes porque era febrero. Quizá las seis de la tarde. Vimos el resplandor porque estaban quemando Santa María y el fuego salía por las ventanas de la cúpula. Lo vi desde una distancia de cuatro kilómetros. Una de las causas desencadenantes del motín fue lo del teniente de la Guardia de Asalto, pero hubo para mi una persona que fue -también se habló del diputado Ginés Ganga Tremiño-, pero para mí la persona que más hizo para intentar que no se quemara Santa María fue el médico D. Julio Mª López Orozco, aunque no pudo detener a la turba enloquecida. Aquello fue un sacrilegio tan enorme. Tu madre y sobre todo tu tía Asunción Montenegro que era entonces camarera de la Virgen fue de las primeras que fue al día siguiente a ver que había pasado. La imagen quemada, en fin, los restos, las reliquias, trozos de manto, alguna medallita que no se había quemado... Corrió el bulo durante la Guerra Civil de que la Virgen estaba escondida, pero está claro que no. Tuvimos también el testimonio directo, bastantes años después, de Francisco Vives, que era sacristán de Santa María que vivía en la casa del cura, él y los dos sacristanes. Paco Vives y Pepico, el marido de Generosa. Se quemó y hubo que hacer otra Virgen, pero esa ya es otra historia.
El asunto de mi vinculación al Misterio terminó allí al quemarse la iglesia y se reanudó cuando volvieron las representaciones en los años 1942 y 1943. Esa es otra historia porque el problema de mi vida, lo que me destrozó la Guerra Civil fue que como huérfano de medico, yo tenía pagada, gratis, la carrera en Madrid en el colegio de huérfanos, pero durante la Guerra Civil mi madre que no tenía más haberes que unas haciendas que había heredado de su tía, se vio obligada a venderlas para darnos de comer a mi hermano y a mí porque no teníamos nada. És un chico de 14 años y otro de 12. La guerra la pasamos en Guardamar donde teníamos una casita pequeña de propiedad que compró mi padre desde que llegó veinte años antes y allí pasamos la guerra y allí se refugió alguna persona de la familia de aquí de Elche, de los que salían huyendo de la escabechina, de "los paseos" y demás. Incluso allí, en la playa de Guardamar, de allí se llevaron a Vicente Alonso, el padre de Josefina, donde tenían un chalé allí, junto con Manolo Montenegro. En la casa de Guardamar estuvo refugiado mi primo hermano político Sebastián Guirao, hermano de Inesita, y su mujer Rosa Román Asencio, hija del dueño del hotel Comercio de la plaza Mayor. Su mujer era hermana de mi madre. A Sebastián fueron a buscarlo a mi casa de Guardamar, porque el tenía una pistola que me dio a mí para que yo la escondiera al pie de un árbol, que yo me sabia muy bien y allí enterré la pistola. A los ocho 8 días, sobre el día de Santiago, poco más o menos, fueron a por él y le detuvieron. Sabían que tenía una pistola, porque una de las primeras cosas que hicieron fue ir al cuartel de la Guardia Civil y coger las guías, las licencias, de todos los que tenían armas. Fueron a por él, y le preguntaron dónde estaba la pistola. Entonces me tocó a mí buscar la pistola, a medianoche, acompañado por un hermano de la muchacha que habíamos tenido de servicio, cuando mi padre estaba allí de médico y que en otros momentos había sido el alcalde de Guardamar, todo eso en plena Guerra Civil. Él me acompañó, porque mi madre se quedó llorando, porque fue a las tres de la madrugada. Le dijeron que no se preocupara que al “xiquet” no le pasaría nada. Así que desenterré la pistola, se las di y se llevaron a mi primo Sebastián tambien, detenido.
Los que mataban en Elche, la mayoría eran del partido comunista. Eran radicales. Los Granados, los hijos de Manolo, el de los carros de la estación. Otro que le llamaban “Peluca” de apodo. - “Mangraneta” y “Palmiro”, gracias a ellos se salvó mi tío Alberto, gracias a ellos. Ellos fueron de los que le facilitaron la huida en el barco que iba a Argel. Recuerdo también a "Perefesé", que era el masajista del Elche antes de la guerra. “Palmiro” era una persona más alocada pero iba por libre, pero "Mangraneta", este no, este era el responsable número uno del Partido Comunista. Y era el matarife, un personaje que fueron a hablar con él, a pedirle clemencia. Fue Paco Galán, siendo un niño, fue a hablar con é y lo echó a cajas destempladas y de una manera brutal. A D. Carmelo Serrano le dieron el paseo simplemente porque se negó a firmar que un asesinato había sido una muerte natural. Aquello fue fue terrible. Ahora desde la distancia, comprendo que los ánimos estaban muy exacerbados. Que los patronos entonces pagaban unos salarios de miseria, con jornadas de 15 horas al día, la gente estaba muy exacerbada, había mucha hambre y estaba el comunismo recién importado de Rusia. Había gente que veía en aquello la liberación y fíjate al final en que ha quedado. Aquello fue horroroso. Yo también estuve en la Guerra Civil, estuve 18 meses en la Guerra Civil, en el frente pegando tiros, en el bando republicano, pero a mí me movilizaron más tarde, Estuve en el frente de Teruel. Estuve allí en la desbandada final, en la famosa ofensiva, cuando las tropas nacionales cortaron por Castellón. Estuve en la famosa ofensiva que comenzó el día de Santiago de 1938 y me vine corriendo desde Alfabra, que estaba a pocos kilómetros de Teruel, hasta Segorbe, subiendo y bajando montes, corriendo y con los tanques detrás. Aquello fue una aventura.
-¿Cómo recuerda el final de la guerra?
El día 1 de abril de 1939. El final de la guerra me cogió en las trincheras, estaba en pleno frente. Fue muy gracioso porque allí aparecieron todas las trincheras llenas de banderas blancas. Y las tropas nacionales iban viniendo y la gente que se consideraba con cierta responsabilidad, huyeron la noche anterior a la rendición. Esto sucedió el día 26 de marzo, cuatro días antes. De los tres mil quinientos hombres que estábamos allí acampados, solamente nos quedamos tres. Los demás se fueron todos. Yo había ido a parar a la brigada 25 que dirigía Carot y que estaba formada toda por militantes de CNT y FAI de Barcelona y de Zaragoza. Allí tenia yo un soldado, un soldado compañero, que era uno de los “rancheros” que se preciaba de que con la navaja barbera había degollado a 25 del convento de su pueblo. Fíjate que “crac”. Allí es donde yo me camufle y vi el informe mío cuando fui incorporado por quinta desde Guardamar. Como el alcalde, como te he dicho, era amigo, informó que era bueno, que era persona que había aceptado el régimen entonces, con lo que no se metieron conmigo. Al tener estudios me pusieron en la sección de transmisiones de óptica. Transmitía el morse con espejos. Estuve 18 meses y cuando acabó la guerra, , la noche antes montaron los camiones y salieron todos huyendo, hacia el puerto de Alicante que era la escapada. Nos quedamos tres, un compañero de mi quinta, que era músico en la Banda de San Vicente del Raspeig, un labrador de Polop de la Marina, que su oficio era como él decía “marginaor”, de esos que hacen márgenes de tierra seca. Cuando nos levantamos, comprobamos que estábamos solos con todos los suministros allí. Uno se trajo un mulo y llego a Polop con el mulo. El otro chico y yo nos fuimos andando y cuando llegamos, cosa de unos 8 ó 9 kilómetros, a un pueblo, bajamos por la sierra. Vimos que por la carretera entraba una bandera del tercio. Éramos dos imberbes de 18 años. El oficial nos saludó y nos dijo que nos fuéramos con él, que llegaríamos a Valencia y que allí nos la buscáramos. Ellos tenían la misión de ir liberando pueblos. Cuando llegamos a Liria, allí aún funcionaba el tren eléctrico y de allí a Valencia. También nos advirtieron que cuando llegáramos a Valencia que bajáramos antes, porque allí a todos los que iban llegando del frente los encerraban en la plaza de toros. Nosotros seguimos el consejo y fuimos los últimos seis kilómetros a pie. Ya no íbamos vestidos de militares, porque llevábamos una cazadora, unos pantalones, nos habíamos mudado, desprendido de gorros y de armas y de todo. Llegamos a Valencia y el muchacho de San Vicente tenia una tía suya en Valencia y fuimos a su casa. Ambrosio se despidió de nosotros, cogió su mulo y ya no supimos nada de él. Año y medio después me lo encontré en Alicante y le llamé: ¡Ambrosio! y me dijo "encara tinc el mul”. En Valencia me fui después con unos amigos de la familia. Me encontré que allí, uno de los jefazos de Valencia en ese momento era Pepico Maciá. Pepico Maciá, que había sido subjefe de Falange de Elche. Él nos facilitó unos salvoconductos y vinimos, Fernando, el chico de San Vicente, y yo. Simplemente fuimos a la estación con los pases y a punto de salir un tren que iba a Alicante directo. Subimos y sin parar llegamos a Alicante. Al revisor le enseñamos el salvoconducto, le hizo dos agujeritos y llegamos a Alicante. Me fui de Alicante a Guardamar. A Guardamar llegué el Viernes Santo de 1939. Mi madre creía que ya me habían matado. Porque a todo esto era el día 7 de abril, se había acabado la guerra el 28 de marzo, nueve días antes y no sabían nada de mí. Fui desde Alicante, salí andando, hasta cerca de la carretera de la “Chica guapa”. Allí un camión de pescado que iba a Torrevieja, me dejó a las puertas de Guardamar. Llegué a mi casa andando por en medio de la pinada, hasta los chalés de la playa. A nosotros, nos había dado el alcalde amigo nuestro, nos había dado un chalet de un señor que tambien lo pasearon, que era de Mula, le llamaban el “Tío Mula”. Había catorce o quince chalés igualitos. El chalet de los Montenegro era el 55 y nosotros vivíamos en el 77. El alcalde dijo, “iros vosotros allí al chalet, que estáis más anchos”. Y en la casita, como él se había casado, se quedó en nuestra casa.
-Pero me decía que la guerra le cambió la vida
-La Guerra destrozó mi porvenir, porque yo podía hacer la carrera de Medicina gratis, pagada en Madrid, pero ¿quién se iba entonces a Madrid a estudiar seis años? Mi madre y mi hermano ¿qué hacían ellos? Total, que no tuve más remedio que intentar una solución rápida, así que me presenté una oposición del Cuerpo Policial de Aduanas, porque si aprobavas la oposición, a los tres años tenías que estar en la escuela y ya cobrabas. Pero no aprobé, no aprobé porque allí en aquella época, igual que ahora, había mucho amiguismo y allí no ingresaban mas que los hijos del Cuerpo. Me desengañé cuando vi que hice un examen brillante y no me aprobaron y en cambio gente que no había abierto la boca, pero era hijo del director general esto y lo otro y lo aprobaron. Pensé que estaba perdiendo el tiempo, me tuve que volver y ¿qué hice?, pues nada, emplearme en casa de mi tío Alberto y con él estuve hasta que se murió. Siempre he trabajado en su empresa, fui su brazo derecho, su brazo izquierdo, le escribí discursos, le hice de todo. Gracias a Dios conocí a personas muy importantes, José María Pemán, Eugenio D’Ors, el Duque de Alba, el Rey de Italia, personas que se me olvidan por los ratos buenos que pasamos con ellos. Mi tío, que era una persona muy altruista se arruinó, se arruinó con tal de difundir el Misterio. Creo que fue la única persona capaz de sacrificar todos sus bienes por el Misterio de Elche (...). Un hombre que heredó una fortuna, porque él hubiera podido ser lo que hubiera querido pero no, no tuvo suerte. Alberto hijo al final me despidió, cuando murió el tío y heredó el negocio me despidió, me despidió creyendo que yo iba a robarle algo de lo suyo. Como yo estaba tan metido en la casa, me dejó cesante con cuatro chiquitos. Fue en el año sesenta y uno, más o menos. Su padre vivía todavía, fue él el que me despidió, su padre ya no tenía bien sus facultades mentales, porque efectivamente él estaba en manos de siquiatras, estaba “mañoso” y muy deprimido por los constantes disgustos que tenía con su hijo (...). Me despidió y tuve la suerte con fecha de 30 de junio del año que fuera, no sé si fue en 1963 ó 1964. Al día siguiente ya estaba empleado en la fabrica de los caramelos, de los Torres, en Damel. Allí estuve hasta la jubilación, con lo que no estuve ni un solo día sin trabajo. Fue una pena porque yo tenía la vocación de medico como mi padre y procuré que alguno de mis hijos fuera medico. Tengo una hija medico y conseguí darles carrera a todos, porque criar a seis hijos es un sacrificio. Tengo seis hijos y diez nietos. Muchos sacrificios por la familia, porque además la mujer era sagrada, la mujer a su casa y a sus hijos,. No nos engañemos, en la actualidad el problema del paro en España se solucionaría en 24 horas, porque lha sido la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, lo que ha creado el paro. Supongamos que ahora todas las mujeres que hay empleadas, con carrera o sin ella, que de momento dijeran ¡no!, porque “Su marido va a ganar lo suficiente para que usted viva en su casa como una reina”. Así se acabaría el paro en España, pero, claro, ¿quién se atreve a decir esto?
-Si le parece, hablamos de La Festa desde su participación en La Festa en 1933.
-Cuando alguien viene a hablar conmigo del Misterio le pregunto de cuanto tiempo dispongo, porque yo puedo hablar del Misterio 10 minutos, dos horas o cinco días, lo que usted quiera. Entré en el Misterio en el año 1933, descansé en los años de la guerra y después al estar en casa de mi tío Alberto empleado a partir del año 1941, viví la historia de la Junta Nacional Restauradora del Misterio de Elche y sus Templos y la lucha política enorme que hubo entonces entre Falange Española Tradicionalista y de las JONS y la Comunión Tradicionalista. Franco decía que era tradicionalista, pero no era tradicionalista. Mi tío era fue militante de la Comunión tradicionalista. Hubo unas celebres elecciones aquí en Elche. Se presentó una candidatura de oposición a la oficialista de Patricio Ruiz, Pepito Ruiz, etc. Y allí se hizo el mayor pucherazo electoral que yo he visto en mi vida. Aún tengo el expediente del recurso que se hizo al Tribunal Central, que no sirvió para nada claro. Mi tío era tradicionalista, requeté. Hasta llevaba una sortija de San Andrés. Era una candidatura que se enfrentaba a la gente del partido, los oficialistas. Ocurrió que se llevó las elecciones de calle, con Jaime Martínez Marco, Pepico Tormo... Pero, nada, rompieron las urnas, falsificaron las actas, y se hizo todo lo que sé tenia que hacer para que no salieran. Coincidió con la entrada como alcalde de Tomas Sempere, al que llamábamos “Mayotín”. . El alcalde trató de apropiarse del Misterio y sacarle partido, después de que la Junta Restauradora hubiera hecho todo el esfuerzo. Pero no contaron con que a nivel estatal, Alberto Asencio tenía muy importantes amistades. Contaba por ejemplo con José Pascual Urbán. Cuando se vio la jugarreta, se fueron los dos del brazo a Madrid. Fueron a hablar con D. José Ibáñez Martín, entonces ministro de Educación Nacional y le contaron lo que había pasado. El ministro les dijo que no s preocuparan, que el Misterio de Elche era un Monumento Nacional y fue él quien creó el Patronato Nacional del Misterio de Elche, con presidente de honor, su excelencia el Jefe del Estado y ya está. ¿Quién se atrevía contra esas palabras? El ministro de Educación, presidente nato, el director general de Bellas Artes, presidente ejecutivo y además don Eugenio D’Ors, don Conrado del Campo, don José Mª Peman, don Eduardo Aunós... El primer vicepresidente fue el alcalde de Elche y el segundo vicepresidente el cura de Santa María. Y esto no había quien lo pudiera cambiar.
Ahora bien, el el primer contacto que tuve con el Misteri, lo tuve en el año 1926, la primera vez que fui a a la prueba del Ángel cargado con mi “coñeta”. Ahora sé que hasta que vino Oscar Esplá en 1924 el Misterio estaba muy abandonado. Tan abandonado que en los años de la alternancia política de Liberales y Conservadores, aquí en Elche, con Tarí y Gómez, entraba uno y no solo cambiaba el Maestro de Capilla, sino hasta el zapatero que hacia las sandalias, Tarí tenia uno y Gómez otro, Esa rivalidad política y la alternancia cada dos años era un desastre. Maestro de Capilla con uno, Maestro de Capilla con otro, y el Maestro de Capilla anterior le ocultaba al siguiente las partituras. Aquello no se podía aguantar. Pero se ensayaba un día antes, en la almazara que había en la calle de San Jorge, donde después estuvo el colegio de las monjas francesas. Allí iba todo el mundo con el librico, bueno los que sabían leer música. Por ejemplo al tío Pepe “el Eldero”, que lo echaron de Santa María, Oñara que tocaba el trombón en la Banda Municipal..., pero los demás un desastre. Recuerdo al hermano de don Alfredo Javaloyes, Juan Bautista, le llamaban el “Titi” de apodo. Era sacerdote, canónigo de la Catedral de Cadiz y cantó durante muchos años de San Juan. Yo le vi cantar a él de San Juan. En los años de la II República, los ensayos se celebraban en lo que se llamaba entonces el colegio del Ave María, en el palacio del duque de Béjar, que estaba en la plaza de atrás del Ayuntamiento, en lo que es ahora la plaza de La Fruta. Allí es donde yo fui a ensayar el Ángel. Íbamos aproximadamente desde el mes de junio hasta los días de la representación. El machaqueo de los niños lo llevaba Gines Vaello, el padre de Pepico Vaello, que era músico. El hacía de Maestro de Capella suplente, porque don Alfredo Javaloyes ensayaba a los solistas y concertaba los coros, pero el que hacia el machaqueo y la Judiada era Vaello. Los niños íbamos cuando salíamos del colegio desde las 12 hasta la hora de comer. Recuerdo también que en 1933 con Juan Orts Román, vino una emisora de Valencia, lo leí en los periódicos de la Republica hace pocos días, y lo retransmitió Unión Radio de Valencia. Respecto al decreto de Monumento Nacional no hubo más que un artífice que Oscar Esplá, como presidente de la Junta Nacional de la Música y Teatros Líricos, por lo que dependía de él. Esta Junta es la que concedía la subvención desde la creación de Monumento Nacional de, catorce mil pesetas anuales. Pienso que desde Elche no debió haber ninguna intervención, en el sentido de que aquí se acogió como una sorpresa. Luego se empezó a pedir la declaración de Monumento Nacional para el Palmeral. Pero él único que pudo hacer algo y posiblemente tampoco hubo necesidad de que lo hiciera fue don Julio María López Orozco.
Recuerdo también las críticas de los cantores que se hacían en el semanario El Eco. Tengo guardada la critica que hizo de mi actuación en 1933. Decía que en el descenso estuvo soberbio, que en la subida se subió de tono, pero el astuto niño recurrió al falsete y acabó estupendamente. Me lo sé de memoria. Aquel año canto la María mi primo hermano Jaime Bañon Antón, hermano de Juan. El Araceli lo cantaron Joaquín Brotons Blanes y Manuel Gras Maciá. El que vive es su hermano Antonio, que le operaron de cáncer de laringe y nos enterrará a todos. De los mayores, el “Rojet” de la Porta Morera, que hacia de San Juan, el San Pedro lo hacia un beneficiado de la Colegiata de Murcia que se llamaba don Adrián Rufaza, que venía expresamente. El Ternari lo cantaban, Belmonte, “Ñora” y el tío Pepe, el “Eldero”. Belmonte era el conserje de la Acción Católica, padre de una condiscípula de tú madre y mía, que era Teresa, hija del Mestre Penalva. El mestre Guia estaba de encargado en el Cielo, por Vicente Quiles, sobrino nieto suyo. Belmonte era el tenor, el barítono era “Ñora” que era un músico de la banda, no sé ahora como se llamaba de nombre y el tío Pepe el “Eldero” que era sochantre de Santa María, se llamaba José Martí García. Del apostolado los conozco a todos y tengo la lista de los actores de aquel año. En el Araceli cantaban Paco Jaén de tenor con la guitarra y Francisco Guilabert con el arpa. De crios Joaquín Brotons Blanes y Manuel Gras Maciá en el año 1933. El “Chona”, era el capitán de los Judíos que estaba de empleado en una tienda de tejidos de las Cuatro Esquinas.
Cuando vino Oscar Esplá en 1924, se fue a ver a los cinco coros que había en Elche y eligió las mejores voces. Prácticamente esas voces llegaron todas hasta la guerra civil, es decir que allí salieron los dos bajos mayores que había. Uno era el "Nofre" y otro que de apodo le llamaban “Bacora”, su nombre era Antonio Ortega Fernández. El “Nofre” era Onofre Soler que era el portero nocturno de la fabrica de Ripoll y que después su hijo Jerónimo tambien cantó de bajo. Recuerdo en mi niñez oír cantar el San Juan a Juan Bautista Javaloyes, el hermano de D. Alfredo, que le llamaban el “Titi” que era canónigo, estuvo en la Catedral de Cádiz y después en Argel y venia desde Argel a cantar el San Juan. D. Alfredo Javaloyes y D. Ginés Vaello eran los que dirigían, Ginés Vaello era el director del Coro Clavé y don Alfredo Javaloyes era el director de la Banda Municipal. Don Alfredo Javaloyes era un músico de mucha categoría y había sido músico militar en Cádiz en el arsenal de allí de la “Carraca”. Estuvo embarcado tambien y era un músico genial. Tiene composiciones que no se tocan en Elche y es un crimen que no se oigan, como una serenata dedicada a la Virgen, una misa a la Virgen de la Asunción. Del Abanico no hablemos, porque eso lo tocan hasta para relevar la guardia en Londres.
Desaparecieron los coros porque estaban bastante politizados. El Popular Coro Clavé, era del Partido Socialista, el Coro Clavé de los Radicales, el “Artística Socialista” era de los más extremistas. Después de la guerra civil se acabaron los partidos políticos, se acabó todo, se creó una Masa Coral de Educación y Descanso la primera que hubo después de la guerra, que después se transformó en la Coral Ilicitana, que prácticamente los englobó a todos, los que quedaban de aquí y de allí, los recogió a todos y se creó una gran masa coral de más de 150 voces entre hombres y mujeres. Fue entonces cuando comenzó a dirigir Pascual Tormo esa masa coral. D. Alfredo falleció relativamente pronto, en 1944. A partir de entonces fue Pascualico el “Caragolet”, el Maestro de Capella, de ayudante pasó a Maestro de Capella.
Parece ser que hubo ciertos intentos por parte de unas personas del Partido Socialista, se dieron cuenta de la barbaridad que había sucedido, quemando la iglesia donde se representaba un Monumento Nacional declarado por la Republica. Parece que se intentó en agosto del 36 en hacer una especialmente. Pues dentro del Partido Socialista, pues había gente más extremista y menos, es decir gente de que todo lo que oliera a cera, como decían, eso huele a cera ¿eh? Pues nada al paredón. de representación, o de concierto o de audición de fragmentos de la Festa, si no en Santa María, que no era posible, pues en cualquier local. De eso no estoy muy seguro, oí rumores de que hubo algún intento.
Después de la guerra el que se incorpora de lleno es mi tío Alberto, yo estaba de empleado suyo y era una persona que me había preocupado por el Misterio de Elche. Porque, aunque parezca mentira, en Elche es muy poco conocido, estoy seguro que un setenta o un ochenta por ciento de los ilicitanos no se han molestado ni en leer el libreto, no saben ni lo que dice. Van allí por fe religiosa, simplemente a gritar ¡viva María Santísima! Les importa un pepino que canten bien que canten mal, que Santo Tomás desafine, que el otro tal. Es ese el aspecto transmitido desde antes de la guerra civil, pues entonces no había más representación que el 14 y el 15. La puerta abierta, menos ese ensayo general que estableció Oscar Esplá, y mediante invitación, no pagada, mediante invitación, venía la gente que quería escucharlo con cierta dificultad porque la algarabía de la iglesia el día 14 y 15 era horrorosa. Allí no se oía nada. Ahora la gente se ha educado un poquito más aunque haya sido a base de escuchar música pop. Ahora se oye el Misteri muy bien, la gente calla, pero todavía no lo suficiente.
Se lleva a los niños para que vean la Coronación. Ahora nosotros el día 10 de agosto hemos hecho ya una mini representación, porque antes, el día 10 de agosto los aparatos bajaban sin adornar de Oropel. Ahora desde hace 6 u 8 años, el día 10 de agosto, La Magrana y El Araceli con los hierros desnudos y a continuación esa noche y al día siguiente tenían que darse las sastresas y los hombres de arriba la gran panzada para adornar los aparatos, porque el día 13 había ya que bajar con Oropel. Fue cuando se pensó en adornar para el día 10 y así ya están adornados. Esto ya se hace desde unos años y queda muy bonito, incluso la representación a puertas abiertas cuando entran los niños generalmente en una mayoría casi absoluta y algún francés despistado que pasa por allí y se va encantado de. la vida.
Después de la guerra se tuvo que reconstruir el Salvador y San Juan, que los habían desmontado piedra sobre piedra. No había mas que el solar, porque Santa María estaba quemada pero estaba entera. Igual que el asilo y el hospital, San José no, pero San Juan y el Salvador lo desmontaron, no había más que un solar. Cuando se construyó la Capilla, el primer cura que vino allí en el Salvador fue don José Buigues Asencio, que era pariente nuestro, primo hermano de mi madre. Lo primero que se reconstruyó fue la Capilla de la Comunión en la iglesia del Salvador. Después la iglesia tardó mucho tiempo en hacerse. a pesar de que entonces le concedieron subvenciones, de aquella famosa Dirección General de Regiones Devastadas. La influencias del Obispado de la Diócesis, entonces don don José García Goldaraz.
Eugenio d´Ors, el primer director general de Bellas Artes después de la guerra civil fue el primero que se interesó por ver que había pasado con el Consueta. A iniciativa suya el Instituto de España que presidía hizo una edición facsímil de 500 ejemplares del Consueta para que no se perdiera. Yo tengo uno. La de 1709, sí, la partitura de Javaloyes jamás se ha reproducido, ha servido para trabajar el Maestro de Capilla, pero realmente tiene un valor arqueológico, pero no sirve para la representación. No sé si tú has llegado a oir esa grabación que se ha hecho recientemente por “Atidiscos”. Realmente si has oído la grabación verás que los motetes del apostolado son bastante parecidos, pero el Ternario no es el Ternario, es una música muy sencilla al igual que la María. Aquí mucha gente ha hablado de que si Oscar Esplá metió músicas propias y no es cierto, Oscar Esplá no inventó más que los preludios de órgano, a petición mía, porque antes el Maestro de Capilla se veía obligado a dar el tono con el Diapasón y eso quedaba muy feo. Llegaba San Juan, primero entraba la María, entraba el Maestro de Capilla vestido de apóstol a darle aire con el abanico y a dar el tono a “els cabots” de chiquitos. Según iban llegando daba el tono a San Juan, San Pedro y todo aquello quedaba feísimo. Y después de la guerra también, incluso entonces resultó que, que yo veía que desde el punto de vista escénico se quebraba la acción, aquello es... bueno es que mi trayectoria en un principio pues no existía apenas coordinación, allí salía todo a la buena de Dios, había gente, en fin, que no llegaba a la hora o se retrasaba. D. Salvador Román era el que tocaba el órgano, pero no daba tono a los cantores ni a los Motetes, no tocaba más que para salir la Magrana y para salir el Araceli y a la Coronación. Tocaba cosas que se le ocurrían, improvisaba, no había partitura determinada. En 1960, aproximadamente, quizás un poco antes, estuvimos con Oscar Esplá haciendo la grabación del disco. Es el único disco bueno que hay. Porque el de “Atidiscos” es una porquería de disco, lo que no quiere decir que no esté bien interpretado, porque los que lo han interpretado son profesionales
Entiendo que el Misterio de Elche no deben cantarlo profesionales e incluso he oído últimamente lanzar la idea de que si viniera aquí Plácido Domingo a cantar... ya tuvimos una experiencia con un tenor de Novelda, Ricardo... No me acuerdo, que cantó un día el San Juan. Pero a mí no me gustan las voces de escuela. El Misteri no es para cantarlo un señor con la voz educada. Me gustan las buenas voces pero que no sean profesionales. Porque el día que nosotros dependamos de profesionales ¡adiós muy buenas! Tiene que conservar las raíces culturales de siempre, yo lo que si que quiero, lo que si que exijo es que la Capilla del Misterio cada vez aumente su calidad artística. Hoy en día estamos atravesando una penuria bastante grande. No tenemos solistas, nos hemos quedado sin solistas, el Ternari que hay en el disco de “Hispavox”, ese Ternari que cantaban Juanico el “Panaero” cuando estaba en plenas facultades, Juan Sempere Bernabeu, Pepe Gómez, de barítono y Antonio Orts, de bajo, eso no lo volveremos a oír en la vida, porque no hay voces de esa categoría. Hoy en día tenemos un buen tenor, ahora, que es Pedro Pomares, pero barítonos no tenemos ninguno. Ahora nada más que uno, pero hombre como Berenguer han sido funestos para el Misteri, de tal forma que durante ocho años he tenido choques con el director, porque no es un hombre que se entregue. Hemos conseguido que vuelvan a la Capilla cantores como Francisco Ibarra, que tiene una voz magnifica de bajo. Ha bajado con mi hijo Antonio, de bajo, en el Araceli hace bastantes años, pero después se metió a bombero, se salió y se fue, es un tanto anárquico. Y lo que el Misterio necesita es una Capilla muy selecta, no tan numerosa como la que tenemos ahora, porque tenemos, bueno, esto si lo estás grabando no lo digas, tenemos mucha basura. Yo no quiero criticar a nadie y ya te digo esto no lo digas, pero los ocho años de Antonio Berenguer me llegaron a presentar la dimisión... Él no hacía ningún caso de mis indicaciones, hacia lo que le daba la gana, ponía a quien le daba la gana, cuando había voces mejores, en fin, sobre todo con los niños ha sido un desastre, jamás he oído cantar peor a los niños que en la época de Berenguer. El milagro ha sido que Joaquín Oncina, que tomó posesión en marzo del año pasado, sacó en agosto un Misterio con niños precioso, porque se fue a buscarlos donde debía, al Conservatorio, a las escuelas. Se los trajo, encontró dos “perlitas”, dos “perlitas” que en dos meses se enseñaron el papel de la María y el papel del Ángel, los dos tiples del Araceli, los dos tiples de la Coronación, de tal forma que cuando fuimos a cantar el Misteri al Escorial, con cuatro niños, cantaban la María y el Ángel y después repetían en la Coronación. En la representación de agosto hicieron lo mismo.
Había más, había ocho o diez pero los que verdaderamente cantaban bien eran esos. Y claro Joaquín que es un músico entero, completamente demostrado porque a Joaquín Oncina lo conocí en su primera época de Maestro de Capilla, pero Joaquín Oncina entonces estaba muy mediatizado por su profesión de viajante de calzado y no podía atender al Misteri. Cogía su coche se iba y estaba 15 días ó 20 días sin venir y al final se lo tuvo que dejar, porque era imposible compatibilizar la labor personal con la de La Festa. La Capilla del Misteri no debería tener necesidad de ensayar más que un mes antes de la representación, si la gente se supiera los papeles, tuviera una voz adecuada, es decir esa proliferación de conciertos que había en la época e Berenguer, que si en semana Santa, que si en Navidad, en fin, eso no sirve para nada. La Capilla del Misteri lo que tiene que cantar es el Misteri, porque para cantar una misa de Bach que canten los coros, los otros coros. Nosotros tenemos que cantar el Misterio, cantarlo y bien. De estas criticas no quiero que te hagas eco porque a mí pocas veces me habrás visto en primer plano, yo siempre detrás de la cortina. En fin, yo creo que el Misteri es una obra que se hace entre todos y no hay que hacerse el protagonista y querer salir en todas las fotografías como por ejemplo... o el otro, o el otro, no, el Misterio es una obra de todos y ya está y cuanto menos me vean mejor. Yo dirijo desde arriba del órgano...
En esta foto el año que fue Emilio Soler caballero electo estoy sentadito al lado de Julio, nadie me ve pero yo le digo a Julio toca. Porque no puede seguir la acción. Y los Preludios, que no son todos los Preludios sino los indicativos, que escribió Oscar Esplá a mis instancias. Le dije, mire usted D. Oscar, la salida de la Mangrana tiene que ser una música celestial, sublime y tal pero usted me tiene que escribir ese Preludio de forma que tenga tres o cuatro distritos que yo pueda cortar, porque un año se nos engancha la Magrana y tarda en salir minuto y medio y otro año cuando todo va bien no tarda más que cuarenta segundos. El hombre lo hizo así. La Magrana está inspirada en el tema de Santo Tomás, el Araceli está inspirado en el tema del Ternari y luego las músicas que se han incorporado de las Marías mudas, que no se cantaba, la primera copla del Consueta, de “Germanes mies, jo voldria”, que no se cantaba, no es ni más ni menos que el “Ai, trista vida corporal!” del Consueta de 1709, la melodía desnuda y eso hasta muchos músicos no lo han sabido captar, no se dan cuenta que “Germanes mies, jo voldria” es el “Ai, trista vida corporal!” del Consueta de 1709. Y el dúo de las Marías “on Vós voldreu anar / vos irem a acompanyar“ está tambien sacado del Consueta de 1709. Eso lo podía hacer un compositor excelente como Oscar Esplá, esos preludios, los indicativos tonales, en realidad preludios no hay más que un preludio de entrada y las dos salidas, del Araceli y de la Coronación. Eso lo he discutido con mucha gente, porque la música no parece que sea apropiada para estas músicas del siglo XVI. Yo a todos les tapo la boca enseguida, mira si tú eres capaz de escribirme una música del siglo XVI que cumpla el papel de director de escena, porque la música con su duración, los movimientos... yo no veo inconveniente en quitar lo de Esplá. Una de las personas que mantenía esto era el canónigo organista de la Catedral de Valencia y miembro del Patronato Nacional del Misteri. Este año pasado volvió con el tema, que si los preludios. Le dije, mira, Pepe, estos preludios o indicativos tonales los escribió Oscar Esplá, a mis instancias, para que me sirvieran de guión de la acción escénica y él no hizo absolutamente nada de lo que vosotros creéis y para demostrarlo ahí tienes una copia de la partitura de los preludios de Oscar Esplá. Se echó a la cara el primero... ¡Collons! Que ben fet que està., Clar està fet per la mà d’Oscar Esplá. - No camvies res, - Clar que no canvi res. Jo,si vosaltres sou capaç d’escriure’m altres indicatius tonals a la manera de Cabanilles o de, o del que siga, jo conforme, els canvi, però el que no vull és que vosaltres em fiqueu preludis de Cabanilles en unes obres que no estan fetes per al Misteri d’Elx, jo conec un musique amb els collons suficientes para escribirme como Cabanilles pero exclusivamente para el Misterio de Elche, eso es lo que quiero, y mientras tanto no cambio los preludios de Oscar Esplá. Me dijo que tenía razón. Claro que tengo razón, los dos preludios de salida del Araceli y de la Coronación son algo que mueve el aplauso de la gente. Es una cosa grandiosa. Esa es la historia de los famosos preludios.
Volviendo a la época de Berenguer, presenté en el Patronato Nacional del Misterio de Elche, en la sesión de agosto de 1959 un escrito diciendo que parecía mentira que tuviera que decir eso de una persona que se suponía enterada del Misterio de Elche, que si se habían dado cuenta de que el Misterio de Elche habían suprimido la tercera parte de la obra, que no se cantaba toda la letra y que la supresión alcanzaba a la tercera parte de la obra, que el noventa por ciento de las supresiones correspondía a los papeles de los niños. Razón, que era muy difícil de enseñar esas letras a los niños, pero que había revisiones en la partitura de Oscar Esplá que tenían toda la letra introducida, porque lo que no puede ser es que el Ángel baje y le diga a la Virgen “Déu vos salve Verge imperial, / Mare del Rei celestial,” cuando llega allí ya puedes darte por satisfecho, yo cantaba las dos coplas “jo us port saluts e salvament / del vostre Fill omnipotent. // Lo vostre Fill qui tant amau / e ab gran goig lo desitjau, / Ell vos espera ab gran amor / per ensalçar-vos en honor.” Eso lo cantaba Antonio Antón en 1933 con la partitura de Javaloyes que dura ocho minutos para bajar y para subir, pero, amigo, yo no hacia como estos angelitos de ahora EEE... y se paran y al ratito EEE. No, no, yo iba seguido, seguido, seguido, como hizo la... la indicación a placer y muy ligado. Claro así se puede cantar la letra, pero es que hay una versión en la que con la misma música caben las cuatro cartetas que tiene que cantar el Ángel y eso este año, si Dios quiere se cantará.
No, se ha cantado el, el... Ángel entrega la palma a la Virgen, la Virgen le pide una gracia “Ángel plaent e lluminós, / si gràcia trob jo davant vós, / un do vos vull demanar, / pret-vous no me`l vullau negar.” i prou, y ¿qué gracia le pide?, si no se lo pide, el Ángel se levanta y se va, hay que decir... “Ab mon ser, si posible és, / ans de la mia fi jo veés, / los Apòstols ací justar / per lo meu cos assoterrar.” Y eso que es esencial no se cantaba, este año ya se ha cantado y el Ángel subiéndose al Cielo dice “Los Apòstols ací seran / i tots ab brevetat vindran, / car Déu qui és omnipotent / los portarà sobtosament. // I, puix, Verge ho demanau, / lo etern Déu diu que li plau / que sien ací sens dilació / per vostra consolació” eso es lo que dice el poema y no se puede capar y hay que caparlo, pues lo mismo con el Araceli, el Araceli de Berenguer durante todos los años “Esposa e Mare de Déu / a nós, àngels, seguireu. / Seureu en cadira real / en lo regne celestial.” Al bajar el día 11, al subir el día 12, al bajar el día 13, para subir el día 14, para bajar el día 15... ¡Por Dios! Historia, el año 1981 último año de la dirección de Maestro de Capilla de Antonio Hernández se cantó por primera vez el día de la Virgen la copla del Araceli, que debe cantarse el día 15 que no es "Esposa e Mare de Déu / a nòs, àngels, seguireu.” Sino...”Llevantau`s, Reina excel-lent, / Mare de Déu omnipotent. / Veniu, sereu coronada / en la celestial morada.” ¿Qué pasó? Pues que los que cantaban el Araceli el año 81 eran mis dos hijos, Antonio y Luis Antón. Perro fue entrar Berenguer, fue quitar a mi hijo Antonio de tenor del Araceli, que era él, el único que sabe tañer la guitarra como hay que tañarla, porque después la ha tocado Marcial, la ha tocado otro chico abogado que se llama Maciá, nadie le saca a la guitarra el sonido que le saca mi hijo, no es porque sea mi hijo, pero en fin, esto es una fotografía histórica, mira es una fotografía histórica en la que está, en la que se ve por pura chamba, una foto en la que se les ve a mis dos hijos, Antonio y Luis y a su padre ahí en el púlpito, porque Pepe Martínez Torregrosa que tocaba la partitura se la sabia bien y yo no tenia que estar diciendo, como a Julio, toca, para, toca, para.
- Me gustaría que me hablara de los Maestros de Capilla que ha conocido.
Alfredo Javaloyes era un músico de una vez, fue el, el músico que supo interpretar la partitura de Esplá y transcribirla a notación moderna, porque Esplá lo que hizo fue mandar, digamos, los borradores. Porque Esplá no, no, no se metió en todo el Misterio, como es natural, es decir Esplá lo que estaba bien no lo tocó. Digamos por ejemplo el Ternari, igual que está en el Consueta de 1709 ni lo tocó. Lo que modificó fue la “Flor de virginal belleza” y eso lo iba mandando, digamos, en partituras sueltas. Llegaba Salvador Román, Maestro de Capilla, que no podía ver a Pascual Tormo, no podía ver a Alfredo Javaloyes. Se lo daba al otro, se lo ocultaba, en fin, cosas, cosas pues de pueblo, muy naturales. Después de todo, ¿qué resultó? Que por eso Alfredo Javaloyes en el año 1933, voy a coger las partituras estas, del otro, del otro y hacer ya una partitura oficial. Esa es la que salvó Quitet Espinosa. Después en el año 60, la partitura se había vuelto a viciar, se había vuelto a viciar especialmente durante la época de Pascual Tormo, se habían cambiado algunas notas, algunas voces no iban por donde debían ir. Fue cuando se hizo la nueva revisión por parte de Oscar Esplá para grabar el disco.
- Pero, pero, déjeme que le haga una pregunta: ¿esa partitura oficial que conservó Quique Espinosa, en guerra llega hasta nosotros? ¿Está en manos del Patronato?
Sí, ésa esta en manos del Patronato, esa la tiene el Patronato y guardada en la caja fuerte esa. Estuvo guardada hasta el fallecimiento de D. José Ferrández Cruz, en el Banco suyo, el Banco Alicantino de Comercio. Tenía una caja de alquiler y en fin al cabo de los cuatro o cinco meses del fallecimiento pues yo le dije a su hijo; Diego eso no, no, eso vamos a sacarlo, os lo lleváis vosotros porque es mucha responsabilidad para nosotros. Fuimos y lo trasladamos a otra caja fuerte de la CAM, que está a nombre del Patronato. Allí esta la partitura que salvó Quitet Espinosa, más unas fotocopias de los originales de Oscar con preludios. Todo guardado allí, eso ahora ya no se pierde. Entonces volviendo al tema en el que estábamos, después de Alfredo Javaloyes, que es quien interpretó con la mayor dignidad el Misterio, tanto antes como después de la Guerra, falleció muy pronto en 1943. Llegó Pascual Tormo que era un trabajador incansable, porque D. Alfredo Javaloyes era una persona muy anciana y Pascual Tormo era un hombre, era vigilante de obras del Ayuntamiento, él cogía la bicicleta a las seis de la mañana y se iba a visitar todas las obras que había en Elche, que eran tantas como hay ahora, y después, y después daba clases de piano, en fin dirigía la Masa Coral, dirigía la Capilla del Misterio. Sí, sí, el Orfeón Ilicitano también. Pascual Tormo para el Misterio de Elche no tenia horas, bueno, assajerem el Sant Joan a Sixt eh?, Mestre jo ès que a eixes hores no puc anar perquè he dèstar en la sabateria de mon pare, en la Correora. A qué hora pots vindre? Jo podria vindre de 8 a 9 del matí o a les 9 de la nit que hora li ve millor? A les 9 del matí? Perquè a les 9 del matí. A les 9 de la nit? Perquè ales 9 de la nit.. y lo mismo si se trabajaba en las fábricas, él ensayaba a los solistas a la hora que a ellos les viniera bien y luego el Coro cuando estaba la mayoría. Era un hombre que no tenia horas. Él, en su casica de la calle Mayor. Ahora es muy diferente a como estaba en la época en que yo estoy contándote esto. Allí tenia dos o tres cuarticuchos y allí se metían treinta tíos en una salita. Con el piano, tenia abierta la puerta del patio. Un trabajador incansable, músico con una gran soltura en dirección de masas corales, porque no había hecho otra cosa en su vida, más que dirigir masas corales. Con un carácter horrible, horroroso. Voy a contar una anécdota que me da risa. Estaba ensayando yo en su casa y él era el vigilante de obras. Viene Blayo, el ordenanza del alcalde, el alcalde era Pepe Ferrández Cruz y le dice: "Pascual, que diu el senyor alcalde que faça el favor d’anar vosté a l’ajuntament, perquè té una reunió molt important i té vosté que estar allí present". "Blayo, dis-li al senyor alcalde que estic assajant el Misteri i que no puc anar". Y Blayo: "que diu el senyor alcalde que deixe vosté l’assaig i que vaja que ho necesita" Pepe Serrano que tambien era de los suyos con un genio como un toro... "Mira, dis-li al senyor alcalde que estic assajant el Misteri i que no em dóna la gana d’anar i del que s’acorde en eixa reunió, jo, tot en contra". Ese era Pascual Tormo. Voy a contar otra anécdota, esta desgraciada, del carácter de Pascual Tormo. Un año vino como miembro del Patronato Nacional D. Manuel Palau Box, compositor valenciano de mucha categoría. Un músico de los buenos del siglo XX de España y miembro del Patronato. Vino el día 13 ó el día 12, cuando estaban ensayando en Santa María el Ternari, recuerdo que cantaba el Ternari Juanico el camarero, Carmelo Serrano y Antonio Orts. Empiezan a cantar la copla de la Andadura... Se acerca, cuando acaban de cantar, D. Manuel Palau y les dice: "Ho fan molt bé, però per favor no porten el compàs amb les mans, que això fa molt lleig, si no estàn segurs en el compàs, porten-ho en el dit que no es veu". Pascual Tormo estaba con el resto de los apóstoles arriba en el terrao, baja como una carretilla... "Escolte, vosté als meus cantors no ha de dir-los res de res, ells fan el que jo diga que facen". Manuel Palau, académico, músico insigne, educadísimo, usted perdone, se retira, se fue a Valencia y no volvió más a Elche. Pascual Tormo era una mula tozuda y vestida, trabajador infatigable pero en fin con un genio, bueno els "Caragolets” han tenido fama de eso, lo mismo Pepico, que Alfredo, que Pascual, los tres eran de esos de armas tomar.
Se nombró a Joaquín Oncina, sólo cuando Joaquín Oncina renunció porque era incompatible. Algunos años después vino José Antonio Berenguer, recogió la batuta que había querido recoger antes Antonio Hernández, con su aureola de musicología. Mejor no hablar... Recuerdo que una vez Óscar Esplá me dijo: "Antón, los músicos son las personas más deleznables de la Tierra, no hacen mas que echarse los trastos a la cabeza, denigrar lo que hace el otro y dentro de los mismos músicos hay categorías de impresentables y de insufribles. Los más insufribles de todos son las “Prima-Donas”, esas cantan lo que les da la gana, no lo que está en la partitura, después los violines concertinos tocan lo que les da la gana y no lo que está en la partitura".
Como en la procesión,entonces eso es lo que pasa, dentro de los músicos existe tal rivalidad, que el querer meter una nota suya... D. Antonio Hernández nos deshizo la partitura de Esplá, adaptándola a las indicaciones de Samuel Rubio, en fin, después... ahora Oncina ha vuelto a la versión de Esplá que tenemos como partitura oficial porque es que no hay otra. Lo otro son, una versión que escribió Antonio Hernández con arreglo a lo que decía Samuel Rubio, que puede que tenga razón, no lo niego, pero como la versión de Antonio Hernández no es mejor que la otra y la otra es la que oficialmente adoptó el Patronato como Consueta oficial, pues ahora se ha vuelto, después de irse Berenguer, a la versión de Esplá, que por eso el rebote de Antonio Hernández ha sido grabar el disco, en el que la partitura actual no está con arreglo a la de Esplá, sino como la que él arreglo en 1980.
Es decir que todas esas cosas... que son de guerra interna, yo, en fin, me guardo mucho de divulgarlas y de eso no quiero que se diga absolutamente nada porque yo... bueno, me las he tragado así de gordas, pero yo la promesa firme que me hice y le hice a la Virgen de la Asunción es que por mi causa no se montaría jamás un escándalo en torno al Misterio, porque el que sale perjudicado es el Misterio, y mira que yo conozco cosas... interioridades, cosas que han pasado allí y no han trascendido, afortunadamente al público Porque no todo es bonito. Hay una serie de ganas de figurar, de protagonismo, de esto, de lo otro... Daros cuenta que vosotros no sois más que unos más aquí, en fin, a mi me molesta extraordinariamente, yo como maestro de ceremonias, no solamente dirijo la representación, tengo que coordinar los del Cielo, los de la Tierra, los sacristanes, el que tira los fuegos, el que enciende las luces, todas esas cosas. La Capilla se ha súper valorado con eso que le dieron la Cruz de Alfonso X el Sabio, a la Capilla, que yo no se la habría dado nunca, se la habría dado al Misterio de Elche, porque un día de los que me enfadé, porque uno de los Apóstoles, estando en torno a la sepultura a punto de subir la Virgen, al Cielo, se permitió criticar la labor de Paco el “bombero”, que Santa Gloria halla, que era el que colocaba la Virgen en el Araceli, de tal manera que Paco el “bombero” cuando terminó la representación dijo “Me`n vaig a ma casa i no torne més”, por un comentario de un deslenguado muy mal educado que había llí... A las cuatro de la mañana estaba yo todavía en la casa de Paco, digo “Paco això no pot ser, això ni a la Mare de Déu, ni a mon ni a cap. Demà, dia 14 d’agost...” Ahora están sus dos hijos allí en lugar suyo por ese protagonismo de la Capilla que son en realidad los únicos que reciben los aplausos, porque a los demás no se les ve, a los doce hombres que hay bajo el tablao y a los treinta que hay detrás del telón del Cielo y al sacristán y al electricista y al organista, nadie, no se aplaude más que ellos. Aparte de lo que cobráis, ya tenéis que salís en los periódicos, porque pocas veces sube nadie arriba a hacer una fotografía a esos que están allí dándole al torno y que tiene dinero para parar un tren. Allí hay gente que viene a darle al torno a cobrar 1000 pesetas por función y que tienes millones. Allí están los Durá, porque venia su abuelo, venia su padre y vienen ellos y vienen los hijos. Todas esas cosas, en fin, son esas pequeñas guerras internas que hay, igual que el asunto de los sastres, los sastres que yo he conocido, he conocido al sastre Leguey, al padre, después a Albina Bordonado, su mujer, que heredó el cargo, después a su hijo. Manolo Leguey, en fin, que era modisto, modisto de señoras, que falleció. Como Leguey estaba en sociedad con Fernández, Fernández y Leguey era la sastrería, después Fernández ha heredado el cargo, después sus hijos, después fueron las oficialas que tenían allí, las que adornan los aparatos y todas esas cosas. Esa tradición familiar, ese interés no lo tienen más que esas personas a las que nadie ve lo que hacen, lo hacen un poco por amor al arte. Ese día tomé yo un gran disgusto cuando se enfrentaron con Paco el “bombero”. Les dije “vosaltres que vos heu cregut?, com vosaltres podeu dir-ho? I estos hòmens de baix no arreclan a la Mare de Déu en la... o els de dalt no ha pujaren amb la corda que faríeu vosaltres? Veurem que és el que faríeu”. En eso he sido muy estricto, creo que desde el último mono hasta el primer intérprete... el Misterio se hace con 150 personas y los cantores no son más que 35 ó 40.
Sí, sí, bueno... aquí viene un forastero y una personalidad, sea musical, sea un... La reina misma, la reina cuando vino ni sabia que allí bajo del tablao había 20 hombres y arriba 40, nada, ella entró a saludar a los cantores... fotografías, autógrafos, lo que hiciera falta. Eso es un poco de desatención hacia los que trabajan en la sombra. Ahora en los últimos años, hace un par de años o así, se ha modificado un poco la actitud de despreciar a los que no sean Capilla del Misterio y ahora cuando se da una comida pues vienen tambien los sastres, los tramoyistas, vienen electricistas, porque los salarios son de risa. Si allí se cobra por estar sudando ocho horas, pues siete u ocho mil pesetas, de la representación... eso no, no vale la pena, el que no lo hace por afición no lo hace.
Gines Román fue el que más hizo por la restauración de la partitura de Esplá, porque durante la época de Pascual Tormo tambien hubo ciertos vicios que se habían vuelto a recuperar, más por influencia de los propios cantores, “che, en açò, cal influir d’una altra manera, perquè fes-ho com vullgues” y eso no es. Entonces cuando se fue a grabar el disco Esplá estuvo aquí con Roberto Clau, director de “Hispavox”, en fin, la elaboración del disco fue un trabajo de mucha importancia, ahora esto que han hacho en Valencia los de la “Ati” pues porque era un coro de profesionales. Y los chiquillos de la Escolanía que leen música a primera vista, pero ¿tú sabes lo que nos costó? ¿Tú sabes lo que nos costó hacer el disco? Y hubo un motete que se repitió 39 veces, 39 veces, porque allí estaba Oscar Esplá y cuando se cantaba aparentemente le había gustado, pero después se ponía los cascos y Clau le pasaba la grabación: "no señor, no señor, no se oyen los segundos, no se oyen, así que a repetir". Y don Gines ¿qué hacemos de esto? Pues mire usted vamos a repetir con los mismos, que no le gusta a usted, lo que haré será poner dos voces más en la cuerda de segundos para que equilibren a los otros. Noches y noches, noches... ya te digo 39 veces se repitió el “Flor de virginal bellesa”y no salía, pero Esplá era un hombre muy exigente, un hombre, en fin, compositor, director de orquesta, en fin, presidente de jurados internacional, como del premio de la Reina Isabel de Bélgica, Él fue presidente de la Sociedad Española de Música Contemporánea, una figura universal. ¿Quién podía discutirle a D. Oscar Esplá nada? Nadie. Tuvieron que esperar a que se muriera para que entonces Antonio Hernández se atreviera a meter las aportaciones del padre Samuel Rubio, que no tiene razón de ser, en fin, estas son cosas que prefiero no comentar... Pero fue con Ginés Román cuando llega el Misterio a la máxima perfección, en cuanto a adaptarse a la partitura de Esplá. Fue durante su época cuando se estrenaron los indicativos tonales.
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