Datos biográficos
Biografía abierta de Francisco Antonio Agulló de Ferrer: Abogado y Diputado de las Cortes Ordinarias de 1813.
Francisco Antonio Agulló de Ferrer, vecino de la villa de Elche. Vivió en la Plaza de la Merced junto con su esposa Vicenta Antonia Ferrer. La pareja contrajo matrimonio en el año 1794 y tuvieron cuatro hijas y dos hijos: Vicenta Antonia; Joaquina; Asunción; María Antonia; Francisco (que era el mayor de los hermanos) y José Agulló y Ferrer.
Profesión
De profesión abogado de los Reales Concejos. Compartió con su hermano, José Agulló de Meseguer, la administración de los bienes que tenía el afrancesado García de la Prada en el Lugar de San Francisco de Asís. Además, eran propietarios del molino de Resemblanc, el cual tenían arrendado. Desde el año 1810 era considerado uno de los vecinos más pudientes y de mayor arraigo de la villa, como así aparece en los diferentes repartos que el ayuntamiento realiza para hacer frente a los gastos compartiendo relación con vecinos del estado noble. A su muerte la cuantía de bienes ascendía a 783.261 reales de vellón.
Ideología
Francisco Antonio Agulló de Ferrer fue un liberal convencido. Quizá por su ideología o por las envidias que pudo suscitar su acomodada posición económica, (“Éste es tiempo de venganzas”, decía un convecino de Francisco Antonio ante la acusación que se hizo) tuvo que hacer frente a situaciones complicadas e inquietantes.
Una de ellas la afrontó en el mes de junio del año 1808. En la mañana del viernes 17 de junio, en los parajes públicos de la villa (en el puente de la plaza y en otras puertas) se extendió un rumor propagado por algunos vecinos, entre ellos, un tal Tomás Pomares, conocido por el Vellet, y Carlos Bonet, en el que se acusaba a Francisco Antonio Agulló y a otros siete vecinos de la villa y uno del caserío de Santa Pola de tener vendida a la patria. La situación creada por el rumor desbordó a los miembros de la Junta de Gobierno instaurada en la villa que, arrastrados por grupos de jóvenes que se habían tomado la justicia por su mano y cuyos ánimos tuvieron que ser apaciguados por los curas párrocos, mandaron encarcelar a los vecinos acusados. Francisco Antonio Agulló se presentó en las cárceles de Palacio al mediodía del martes 21 de junio.
Las fuentes consultadas no nos permiten esclarecer cómo se resolvió el encarcelamiento de los acusados. Algunos textos indican que, como consecuencia de los tumultos que se vivieron durante los días 17 al 21 de junio de 1808, una comisión de la Real Sala del Crimen se desplazó a la villa y juzgó a los tumultuarios. Lo cierto es que, a principios del mes de julio de 1808 los encarcelados acusados de traición se encontraban en libertad participando de la vida pública.
El 21 de septiembre del año 1812 la Plaza de la Merced, donde se hizo la publicación y juramento de la Constitución Política, pasó a denominarse Plaza de la Constitución, y, en el mismo sitio donde se celebró el acto, se colocó una lápida con la inscripción que recordara la memoria del dicho día. La lápida fue costeada por el alcalde primero ordinario, Francisco Antonio Agulló, pues quiso con ello recompensar a la villa del honor que le había cabido el haber presidido la ceremonia.
En el mes de mayo del año 1814, a las doce de la noche, el entonces alcalde ordinario Nicolás Sempere y Agulló junto con varias personas y una banda de música se congregaron en la Plaza de la Merced, y sin más conocimiento que los rumores difundidos de que en Valencia se había derribado la lápida del gobierno constitucional, al tiempo de la entrada del Rey Fernando VII, procedieron al derribo de la placa constitucional mientras tocaba la banda de música. En el lugar donde estaba la placa colocaron un retrato de Fernando VII. Al día siguiente aparecieron en las esquinas y en varios parajes públicos de la villa distintos pasquines y décimas provocativas contra Francisco Antonio Agulló y otras personas que firmaron la representación que se elevó a las cortes suprimidas felicitándolas por el sabio decreto de 2 de febrero de 1814 (norma jurídica que tenía como objetivo blindar el régimen liberal y la Constitución de Cádiz de 1812 ante el inminente regreso al país del Rey Fernando VII).
Compromiso con la patria
El 7 de julio de 1808 la Suprema Junta del Reino de Valencia autorizaba al Ayuntamiento de la Villa de Elche la creación de un cuerpo urbano de milicias urbanas de 8 compañías de 60 hombres cada una, integrada por los individuos de la nobleza y de las clases más recomendables. Para teniente de estas compañías fue propuesto Francisco Antonio Agulló de Ferrer.
Tampoco estuvo exenta de polémica la formación de este cuerpo de milicias urbanas. Por una carta enviada a la Junta Suprema de Gobierno del Reino y firmada por algunos nobles y vecinos más pudientes de la villa, entre ellos, Francisco Antonio Agulló, se desprende que, el mismo grupo de personas que difundieron el rumor por el que sería encarcelado Francisco y otro de los firmantes, pretendían retrasar la formación de este cuerpo de vecinos honrados y la modificación de los oficiales propuestos para formar parte del cuerpo.
El 16 de diciembre de 1808 se recibía el reglamento impreso para la formación del cuerpo de milicias honradas de infantería y caballería que debía crearse en los pueblos que se encontraban fuera del escenario de la guerra, cuyo objetivo era conservar la paz y la tranquilidad interior del reino. De nuevo fue propuesto para el cargo de teniente, Francisco Antonio Agulló de Ferrer.
En el mes de junio de 1809, el capitán general interino del reino de Valencia, José Caro, nombró a Francisco Antonio Agulló ayudante particular de la partidas honradas de guerrilla del partido de Xixona, cargo que ocuparía, al menos hasta el año 1810. El nombramiento le llevó a dejar el puesto de teniente capitán de la milicia honrada de la villa, por incompatibilidad.
Como uno de los vecinos más pudientes y de mayor arraigo de la villa participó en los sucesivos repartos que el cabildo ilicitano realizaba para poder atender los suministros de los ejércitos en tránsito. Así, Francisco Antonio Agulló aportaría, en el año 1810, 20.000 reales de vellón; y en diciembre del año 1812 aportaría otros 3.000 reales de vellón para el suministro de las tropas nacionales acantonadas en la villa y las que estaban en tránsito.
Su compromiso como buen ciudadano
Durante la epidemia
En agosto del año 1811 la villa sufrió la epidemia de fiebre amarilla. A Francisco Antonio Agulló le llegó la noticia de la epidemia encontrándose en Santa Pola. Desde el Caserío de Santa Pola remitió una carta el 29 de agosto a la Junta de Sanidad en la que se comprometía a hacer frente a los gastos de la compra de carne para el puchero de 10 enfermos pobres mientras durará el contagio. Para hacer frente a los gastos durante los meses de agosto y octubre echó mano del dinero que le aportaba el arrendamiento del molino de Resemblanch; del efectivo que tenía en la administración de Garcia de la Prada; y del efectivo que tenía de la venta de 18 cahíces y 3 barbillas de cebada que vendió.
Ante la segregación de Lugar de San Francisco de Asís
En el expediente abierto ante la pretensión de algunos vecinos del Lugar de San Francisco de Asís, y de su cura párroco, de separarse del ayuntamiento de la villa y crear un ayuntamiento constitucional, la Diputación Provincial del Reino, en marzo del año 1813, nombró a Francisco Antonio Agulló comisionado de la misma.
Su participación en la vida política
En la Política Local.
Su andadura en la política local comenzó en el 24 de febrero del año 1811, cuando fue propuesto para ocupar el cargo de alcalde primero ordinario. La propuesta no prosperó por ser hermano político del alcalde segundo ordinario que finalizaba su mandato.
Nuevamente sería propuesto para ocupar el cargo de alcalde primero ordinario el 16 de diciembre del año 1811. Sin embargo, la propuesta formal no se llegó a materializar como consecuencia del contexto bélico que se vivía en el Reino de Valencia. En los primeros días del mes de enero el alto tribunal del reino, la Real Audiencia de Valencia estaba disuelta, como así lo informó Francisco del Castillo Valero, abogado de los reales concejos, corregidor, justicia mayor y capitán de guerra de la ciudad y partido de Xixona, que se encontraba en la villa de Elche.
Ante el panorama descrito, el 19 de enero de 1812, el corregidor del partido de Xixona nombró a Francisco Antonio Agulló como teniente de corregidor y justicia mayor. Sin embargo, con motivo de un escrito presentado por el propio Francisco se suspendió el acto de jura del cargo.
Hacia el mes de marzo de 1812 el Real Acuerdo de la Audiencia de Valencia estaba establecido en la ciudad de Alicante. En su sesión de 16 del mismo mes eligió y nombró como alcalde primero ordinario a Francisco Antonio Agulló. Mes y medio tardó en tomar posesión de su cargo, pese a los reiterados requerimientos del alto tribunal. La jura tuvo lugar el día 30 de abril, bajo la premisa de no ser responsable de las decisiones y actos que habían sido tomados por otros concejales hasta la toma de posesión del acta. Aún así, Francisco Antonio Agulló, usando de su autoridad, se suspendió y cesó del cargo y no participaría en los cabildos desde el 5 de mayo y hasta que el Real Acuerdo le ordenaría volver al ejercicio de la jurisdicción el 19 de Junio de 1812. Los motivos de su negativa a ejercer la jurisdicción habría que buscarlas en las decisiones autoritarias, no acordes con sus principios, que pudieron tomar otras personas, como la llevada a cabo por el corregidor del partido de Xixona, cuando con despotismo y por su propia autoridad, quitó el Ayuntamiento Económico de la Universidad de San Juan del Arrabal, y así se lo recriminó el Alto Tribunal.
En la Política Nacional
El 11 de julio del año 1813 se llevó a cabo la elección de los diputados provinciales que deberían elegir a los diputados a las cortes ordinarias para el año 1813. Por la parroquia de Santa María fue elegido, entro otros cuatro vecinos, Francisco Antonio Agulló. El 6 de septiembre de de 1813, en la ciudad de Valencia, fue elegido diputado a las cortes ordinarias y ocupó su cargo desde el 9 de septiembre de 1813 hasta 10 de mayo del año 1814.
Su fallecimiento y entierro
Su fallecimiento tuvo lugar en el año 1815. El entierro se realizó de acuerdo a lo dejado escrito en su testamento. Su cuerpo fue vestido con el hábito de San Pedro de Alcántara y fue conducido y acompañado al cementerio de la villa por doce pobres, alternando de seis en seis, más otros 12 con antorchas, y acompañando a la comitiva la cruz de la parroquia de Santa María de donde era feligrés.
Fuentes:
Archivo Municipal de Elche
Libro de cabildos años: 1808, 1809, 1810, 1811, 1812, 1813 y 1816.
Expediente formado para el arreglo de la milicia honrada de infantería y caballería de la villa de Elche. Año 1808.
Expediente formado para el reparto que ha de hacerse para las mujeres de los milicianos y guerrillas. Año 1810.
D-257/13. Correspondencia año 1811.
B-329. Vol II.
Expediente formado para la convocatoria de parroquianos para la elección de diputados provinciales que deberán elegir a los diputados a las Cortes Ordinarias para el año 1813.
SHPN-1448. Protocolo notarial año 1813.
SHPN-1450. Protocolo notarial años 18515- 1817.
SHPN-1333. Protocolo notarial año 1817.
Archivo del Congreso de Diputados
Documentación electoral.
Bibliografia
Ruiz Torres, Pedro. “Señores y Propietarios. Cambio Social en el sur del País Valenciano: 1650-1850” Institució Alfons el Magnànim. Diputación Provincial de Valencia. Valencia 1981..
Ramírez Aledón, Germán. “Los Diputados Valencianos en las Cortes de Cádiz”. Universidad de Valencia. 2012.
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