Datos biográficos
Agrupación Fotográfica de Elche
Hay que destacar la labor desarrollada por la Agrupación Fotográfica de Elche desde su fundación, a mediados de los años 50, que impulsó la unión de los primeros aficionados a la fotografía en la ciudad de Elche y que derivó en que algunos encontraran en ella la inquietud por la imagen en movimiento, propiciando la creación del primer certamen cinematográfico en la localidad. En diciembre de 1957, un grupo de amigos, amantes de la fotografía, se reúnen durante tres o cuatro noches en la barra del bar El Florida con la intención de constituir y fundar una agrupación fotográfica. Presentes en esas reuniones y como socios fundadores estaban: Rafael Antón Antón, Jaime Antón Soriano, Julián Fernández Parreño (Monferval), Gabriel Ruiz De Lope Magro y los hermanos Francisco Vicente y Antonio Vicente.
Tras estas reuniones, Rafael Antón Antón, comienza las gestiones con la Peña Madridista de Elche para estudiar la posibilidad de utilizar las instalaciones del centro como sede de la asociación y desarrollar allí las diferentes actividades y exposiciones que tenían planteadas. Rafael Antón, afirma agradecidamente, que “gracias al amparo de la Peña Madridista, la asociación pudo realizar muchas actividades”. Finalmente, a principios de 1958, se fundó la Agrupación Fotográfica de la Peña Madridista. Su compañero, José Luis Villalobos, añade que los trámites con la Peña Madridista los realizó Rafael Antón porque “era el único del grupo que era socio” y además, se lamenta de que “a este hombre”, haciendo referencia a Rafael Antón, “la asociación le ha costado mucho dinero”, pues nunca recibieron una subvención por parte del consistorio, posiblemente “por no ser políticos”, ya que en el primer artículo de los estatutos se declaran “apolíticos”, concluye.
La fotografía, según Pepe Gonzálvez, en los años sesenta no estaba considerada como un arte, y lo era, ya que “tenías que tener arte para hacer la fotografía, buscar el ángulo, la luz perfecta… el arte para revelarla, controlar los tiempos de exposición. Podías ser muy bueno en una cosa y no en la otra”. Y hay un agravante en todo esto, el elevado coste de esta afición. Todo el material era muy caro y no se tenía tanto poder adquisitivo para obtenerlo.
Rafael Antón recuerda una fotografía de su archivo personal donde aparece Vicente Martínez Irles, socio que se incorporó tras la fundación de la agrupación, pasando unas diapositivas al público de la Peña Madridista, en uno de los primeros eventos llevados a la práctica por la asociación. En dicha fotografía, le acompaña don Gabriel Ruiz Magro explicando las instantáneas, “el que más sabía de fotografía” según Antón. Gabriel Ruiz Magro fue:
Concejal del Ayuntamiento de Elche, cargo al que llegó desde su puesto de delegado comarcal de las Centrales Nacionales Sindicales y administrador de la jefatura de Falange Española Tradicionalista, ejerció de profesor del instituto de la Asunción de Nuestra Señora, aunque destacó porque, además de su laboratorio de farmacia en la Plaza Mayor de Raval -en el que continuaba preparando la fórmula de Digestona Chorro, inventada por su padre-, contaba en casa con un laboratorio para el revelado fotográfico. De su afición vendría la fundación de la Peña Fotográfica y, posteriormente, de la Agrupación Fotográfica de la Peña Madridista (Cámara Sempere, 2015, p. 32).
Rafael Antón: “En 1958 la casa Kodak nos donaba proyecciones de diapositivas que son las que proyectábamos al público de la Peña Madridista y en alguna ocasión en Crevillente”. En el mismo año de su fundación realizaron además la primera exposición con dos títulos diferentes según la temática. Rafael recuerda que, junto a Gabriel, viajó algún que otro domingo a Valencia para ver exposiciones de fotografía. Gabriel conducía el coche de Rafael, un SEAT 800, “una edición muy corta del modelo”.
Una de las actividades más longevas y exitosas de la Agrupación Fotográfica de Elche fue el Salón Nacional de Fotografía, que nació en 1959, un año después de su creación. El acta de cierre de la convocatoria del primer Salón Nacional de Fotografía Artística “Venida de la Virgen” reza así “en la ciudad de Elche y siendo las 0 horas del día 21 de diciembre de 1958, se procede a dar por cerrado el plazo de admisión de fotografías destinadas al primer salón Nacional de Fotografía Artística “Venida de la Virgen”. Verificada la clasificación de las obras recibidas y agrupadas por lemas y títulos, resultan ser las siguientes, -relación de títulos presentados-. Visto bueno por el presidente de la Peña Madridista y firmado por Vicente Martínez Irles, secretario de la agrupación. El jurado de admisión que ha de seleccionar las obras participantes está formado por don Santiago Pérez Aracil (Arquitecto del Ayuntamiento), don Antonio Serrano Peral (Arquitecto) y Rafael Antón Antón en funciones de secretario”. El jurado de calificación reunido en la Peña Madridista otorgó diez premios a las mejores fotografías. El jurado estuvo compuesto por: Tomas Martínez Blasco (Arquitecto), Salvador Carrión Galiana (Médico y pintor) y José Cañizares Botella (Pintor).
Otra de las actividades que realizaban eran excursiones en familia a diferentes lugares de la provincia. Era un día de convivencia que recuerdan con nostalgia porque acudían con la mujer y los hijos. Se juntaban un gran grupo de familias a realizar fotografías durante todo el día, el contexto, afirman, se repetía, todos retrataban el mismo espacio, pero cada uno aportaba su visión personal, que hacía que cada instantánea fuera diferente la una de la otra. “Cada uno tenía su estilo, buscábamos un ángulo o un encuadre que nos diferenciara de los demás” matiza Pepe Gonzálvez. Normalmente, estas diapositivas eran proyectadas en la sede de la agrupación y tras un debate elegían entre ellos mismos las mejores.
Tal y como reflejan los periódicos locales de la ciudad, hubo un evento que despertó la curiosidad de los amantes de la fotografía, la gincana fotográfica organizada por la agrupación.
Salpicada de curiosas anécdotas, transcurrió el domingo por la mañana la “gymkhana” organizada por la Agrupación Fotográfica Elche, en la que tomaron parte cincuenta y un aficionados a la fotografía, que dieron no pocas sorpresas en la zona céntrica (Parque-Glorieta) de la ciudad (Gómez Orts, 1981b, p. 10).
Sus responsables explican cómo era la celebración: podían participar todos los aficionados a la fotografía que lo desearan, debían acudir provistos de sus cámaras a las diez de la mañana, el 7 de junio de 1981, fecha de su primera edición, a la puerta principal del Parque Municipal, donde estaba instalada la mesa de inscripciones. Allí, se les entregaba a los participantes un carrete con diez fotogramas, donados por diferentes casas fotográficas. Los temas que los concursantes tenían que fotografiar estaban en sobres cerrados, encargándose uno de los participantes revelar en cada momento su contenido. Cada fotógrafo tenía un tiempo máximo para la realización de cada instantánea y debían buscar por sí solos el motivo de disparo.
Algún ejemplo de los temas que contenían los sobres fue: “fotografiar un ciclista”. Así relataba la escena el periodista Jaime Gómez Orts en La Verdad:
No hubo que hacer mucho esfuerzo puesto que en ese preciso momento un joven montado en bicicleta pasaba por el Paseo de la Estación, por lo que prácticamente, se le echaron encima el medio centenar de concursantes, disparando sus cámaras y llevándose el muchacho una gran sorpresa al ver la expectación despertada, sin saber por qué. […] Otras de las pruebas, hasta un total de diez, fueron fotografiar a una persona leyendo el periódico, rincones exteriores de la basílica, un hombre con sombrero, un camarero con bandeja, una escena deportiva, novios “festeando” en el parque, una chica comiendo un helado, una muestra de Calendura y una niña con globo en las terrazas de la Glorieta (1981b, p. 10).
La calificación pública del jurado se realizó en el local de la agrupación, calle Azorín, 6, entresuelo, el día 24 de junio, ateniéndose a diferentes puntuaciones por cada obra registrada o a las mejores colecciones. Además, se aplicaban penalizaciones a la repetición de temas o por superar el tiempo estipulado (Gómez Orts, 1981a, p. 10). El local social de la agrupación estuvo muy concurrido por el fallo del concurso, ya que sus participantes “acudieron en masa” a conocer el resultado de su experiencia. Las fotos se revelaron y se exhibieron “en cartones de gran tamaño que ocupaban los muros de la sala, ofreciendo un bonito espectáculo de lo conseguido por los concursantes” (Gómez Orts, 1981c, p. 10). El ganador del Trofeo Dama de Elche de la I Gymkhana Fotográfica fue para Juan Francisco Sáez Gutiérrez; el segundo premio para Diego Sáez Gutiérrez; el tercero para Vicente Sansano Tverdy; el cuarto para Francisco Bravo Pascual, y el quinto para Pablo García Serra. Igualmente, se otorgaron medallas para los participantes infantiles. Tras el éxito de la primera edición, la agrupación volvió a convocar un año más tarde la II Gymkhana Fotográfica, que se celebró el domingo 28 de marzo de 1982 (La Verdad, 1982, p. 10).
La Peña Madridista Ilicitana ofreció “cobijo” a la Agrupación Fotográfica, según afirma José Luis Villalobos, durante 19 años. Allí disfrutaron de sus instalaciones: salones, sala para exposiciones, despachos y lugar de reunión. A partir de 1970 y con la entrada de nuevos socios, como Pepe Gonzálvez, Vicente Martínez Irles, Ramón Pastor Castell (Ramonico, como familiarmente lo cita Villalobos) y el mismo José Luis Villalobos, integraron un grupo bastante considerable de afiliados y decidieron “volar del nido” a un local propio. Primero, al antiguo “Sitio de Oviedo, 6” (Calle Azorín, 6 entresuelo). La nueva sede de la agrupación se inaugura el 7 de julio de 1976 y una década más tarde, a la calle Juan Ramón Jiménez, 14, frente al cine Alcázar. Acondicionaron la sede poniendo el piso, los rodapiés, despachos, una habitación para el laboratorio con dos reveladoras e incluso instalaron una barra donde tenían una pequeña cafetera. Se gastaron 450.000 pesetas y parte de este dinero fue cedido por avalistas, firmaron el préstamo en la Caja de Ahorros de Valencia, afirman sus socios. Durante la inauguración, la gente quedó muy sorprendida con la nueva sede. Según refleja la prensa, esta nueva sede tuvo unas consecuencias económicas para sus socios:
El incremento del presupuesto para el año 1982, debido a las atenciones que implican los nuevos locales. Precisamente para afrontar este aumento en los gastos, se tomó el acuerdo de aumentar la cuota de socios, que venía siendo de 150 pesetas mensuales, a 300 pesetas (La Verdad, 1982, p. 10).
Según declaraciones de Rafael Antón a La Verdad el 6 de marzo de 1982: “con la subida de la cuota, no queda todo solucionado, puesto que necesitamos, por lo menos, el doble de los socios que actualmente tenemos, y que alcanzan la cifra de ochenta”.
La Agrupación Fotográfica no dejó de lado el séptimo arte, la cercanía de la fotografía y el cine es tal que algunos de sus socios comenzaron a interesarse por esta disciplina. El coste de esta actividad era mucho más elevado que la fotografía, consiguieron rodar un cortometraje, He visto un ovni (1976), crearon el primer certamen de cine en Elche en 1968 e incluso ofrecieron varios cursos sobre técnicas cinematográficas.
1. Rafael Antón Antón tiene en su archivo personal las copias originales de las actas de la agrupación.
FUENTE: Jaime Quiles Campos (2025), Historia del cine en Eche a través de sus cineastas y sus películas (1928-2024). Tesis doctoral. Universidad Miguel Hernández, págs. 429-432.
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