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Sempere Esclapez, Rafael (1777-1854)

Enviado por José Antonio R… el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
27-03-1777
Lugar de nacimiento
Elche
Fecha de muerte
13-03-1854
Lugar de muerte
La Coruña
Profesión
Militar - Mariscal de Campo
Observaciones

Fuentes: Archivo Historico de Elche, Biblioteca Universitaria de Sevilla, Arzobispado Castrense, Archivo General Militar, Rafael Llorca Ripoll, “Los generales del Ejército español y su influencia en las circunstancias históricas. El enfrentamiento entre los generales absolutistas Prats y Sempere en 1823. Dos protagonistas olvidados”, tesis doctoral dirigida por José Miguel Santacreu Soler, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alicante, Alicante, 2015.

SEMPERE ESCLAPEZ,Rafael (Elche, 27-III-1777 - La Coruña, 13-III-1854).

Rafael Sempere Esclapez era hijo de los ilicitanos Nicolás Sempere Antón y Rita Esclapez Sansano. Su primera esposa, con la que tuvo una hija -María Asunción- era Margarita Valero, también ilicitana. En 1830 contrajo segundas nupcias con la coruñesa María Dolores Sequeiros y Suárez de Cernedas.

En 1790 era cadete del Regimiento de Asturias, siendo destinado a Orán. La ciudad había sufrido un terremoto que causó muchas bajas en su regimiento y dejó maltrechas las fortificaciones. La situación fue aprovechada por el bey de Argel para atacar. Sempere destacó durante el sitio por su valentía. En 1792 España se retiró de Orán y Rafael Sempere pasó al Regimiento de Caballería de Dragones de Pavía como soldado distinguido, participando entre 1793 y 1795 en la guerra del Rosellón contra Francia. Tras prestar servicios de guarnición en diversas plazas, en 1801 intervino en la guerra contra Portugal y al año siguiente solicitó y obtuvo el retiro.

El 1 de enero de 1809 -varios meses después de la invasión francesa- se reincorporó al Ejército. Estuvo en el Regimiento de Húsares de Fernando VII algo más de cuatro años. Operó sobre todo en Castilla la Nueva, pero también en Ulldecona, Vinaroz y Teruel, zonas en las que posteriormente actuaría. Se retiró nuevamente el 1 de mayo de 1813, como comandante de escuadrón. Podría decirse que su carrera militar hasta entonces no fue especialmente brillante.

Los años siguientes residió en Madrid, donde trabajó como zapatero, y en Extremadura, donde estuvo al servicio del marqués de Mirabel en Plasencia. Cuando en 1820 el pronunciamiento de Riego instauró un régimen liberal, su reacción fue claramente hostil. Hay noticias de que intentó promover un levantamiento en Extremadura ese mismo año. Fue perseguido y en noviembre se desplazó a Sigüenza, estando al frente de una partida realista hasta 1822, aunque hay pocas noticias de ella.

En julio de 1822 estuvo en Madrid, participando en el intento de golpe de Estado protagonizado por la Guardia Real y que pretendía restaurar el absolutismo o atemperar el régimen liberal. Tras su fracaso, partió con nombre falso hacia el sureste peninsular. 

En diciembre de 1822, la monarquía francesa decidió intervenir contra el gobierno liberal español, enviando un cuerpo expedicionario, los Cien Mil Hijos de San Luis. La noticia alentó la insurgencia realista. En 1823 comenzó la etapa más destacada y controvertida de Rafael Sempere. A inicios de ese año llegó -con solo dos criados- al norte del Reino de Valencia, donde ya habían operado partidas realistas. Al parecer, utilizó documentación falsa para argumentar que, según órdenes superiores, debía ponerse al frente de ellas para formar una entidad militar de mayor envergadura. 

El inicio de su revuelta tuvo lugar en Benasal, con apenas 60 hombres mal equipados. En un breve período consiguió hacer de unas guerrillas algo que iba aproximándose a una unidad militar. La cifra de voluntarios realistas se incrementó vertiginosamente, en parte gracias a desertores del Ejército liberal y a mozos que no querían ser reclutados. La incorporación de los coroneles Prats y Chambó fue un refuerzo cualitativo importante. Los problemas de equipamiento tardaron más tiempo en resolverse.

El 8 de febrero de 1823 Sempere entró en Benicarló, pero antes de eliminar los focos de resistencia liberal, se retiró ante la llegada de refuerzos. Siguió intentando organizar una División Realista del Reino de Valencia como una unidad militar regular. Para eso necesitaba disponer de un cuerpo de caballería, por eso la requisa de caballos estuvo entre sus primeros objetivos. 

El 25 de febrero intentó tomar Vinaroz y, aunque parece que llegó a ocupar las afueras, volvió a retirarse por la proximidad de tropas liberales. En esos momentos, tenía fuerzas lo bastante numerosas para controlar zonas rurales, pero no para tomar poblaciones capaces de oponer cierta defensa. A inicios de marzo ocupó Gaibiel, Caudiel, Jérica, Navajas y Segorbe. El interior de la actual provincia de Castellón estaba en sus manos.

Desde Valencia, Sempere era percibido como una amenaza y se envió una columna contra él, pero fue completamente derrotada en Gaibiel, donde hizo al enemigo numerosas bajas, le tomó una bandera y abundantes pertrechos. En el norte de la actual provincia de Castellón los liberales solo conservaban Morella, Peñíscola y Vinaroz, incapaces de ocuparse en algo distinto de su propia defensa. Pocos días después derrotó a 800 milicianos liberales en Alcublas.

Sempere pasó a poner sus ojos sobre la Plana. En un bando no fechado a los “Habitantes de la Plana”, culpó al liberalismo de todos los males e intentó ganar simpatías. Finalmente, pudo contar con una unidad de caballería, si bien su aspecto no era muy marcial, entre otras cosas por carecer de uniforme. 

Seguidamente, pasó a la ofensiva sobre Sagunto -entonces Murviedro-, que era un punto bien defendido, por su castillo. Sus tropas llegaron a las afueras el 18 de marzo. Los milicianos liberales atacaron a los realistas, pero no consiguieron desalojarlos y se replegaron hacia Valencia. Una parte de la guarnición del castillo era realista, así que no fue necesario tomarlo por la fuerza. Se negoció una capitulación y los militares liberales se retiraron con sus armas, permaneciendo los realistas. Cabe plantearse si Sempere estaba en contacto con estos realistas. Sin colaboración interna, le habría sido imposible tomar el castillo, por no tener artillería. Con esta victoria, Sempere mejoró el equipamiento de sus hombres y pudo dotarse de un cuerpo de artillería.

Liberales y realistas eran conscientes de que en la huerta valenciana se fraguaba una revuelta realista. El 26 de marzo, Sempere dirigió una proclama a los valencianos desde Sagunto, con un marcado tono religioso y llamando a restablecer la autoridad plena del rey. 

El 27 de marzo sitió, por primera vez, Valencia. Cuando se aproximó por el norte el liberal Antonio Fernández Bazán, se retiró. Bazán obtuvo una victoria en Almenara el 2 de abril sobre Sempere y -evitando el castillo de Sagunto-, llegó a Valencia. Pero, sin tiempo para descansar, el día 5, su unidad se integró en una columna que se envió a Sagunto. El general Castellar -que dirigía la defensa de Valencia- intimó a la rendición del castillo, que mostró disposición para resistir. Castellar regresó a Valencia, mientras Bazán prosiguió hacia Castellón. Las fuerzas realistas de Capapé, Chambó, Prats y Sempere se coordinaron y emboscaron a Bazán en Chilches. Fue una victoria aplastante que sirvió para mejorar su armamento. Bazán y Sempere volverían a enfrentarse, unos meses después, en Elche.

El 9 de abril comenzó un segundo y más prolongado sitio de Valencia. El 25 se formó la Junta Superior Gubernativa del Reino de Valencia, presidida por Sempere, que se ocuparía de las labores gubernativas. Sin embargo, Sempere se retiró el 10 de mayo al conocer que un ejército liberal de 16.000 hombres, al mando de Ballesteros, estaba en Barracas, camino de Valencia. Sempere era consciente de que le sería casi imposible vencer en una batalla y prefirió reservar sus tropas. Se dirigió a Murviedro y, después, al Maestrazgo. Por entonces, Sempere contaba con ocho regimientos de infantería, dos de caballería, un escuadrón de artillería y una compañía de zapadores, estando a su mando hasta el mes de enero de 1824.

Cuando Ballesteros llegó a Valencia, intentó consolidar las posiciones liberales y puso sitio a Murviedro el 16 de mayo. Estando en Cantavieja, Sempere recibió noticias de que el francés Molitor avanzaba al frente de 18.000 hombres hacia Valencia. Sempere se puso en marcha para converger con Molitor, pasando por Mosqueruela, Linares, Rubielos de Mora, Barracas y El Toro, donde llegó el 8 de junio. Ballesteros se retiró de Sagunto. Entre tanto, Sempere se otorgó a sí mismo la graduación de teniente general, la más alta del ejército.

El 13 de junio, Molitor y Sempere entraron en Valencia respectivamente por las puertas de Serranos y de San José, entre el júbilo de los realistas locales. Los absolutistas establecieron una Capitanía General de Valencia y Murcia, siendo el capitán general interino Sempere. Su escalada vertiginosa debió molestar a algunas personas, al igual que su tendencia a actuar de forma autónoma. Podría parecer un advenedizo que había alcanzado demasiado poder. Unos días después, la Regencia lo sustituyó por el teniente general Saint Marq, y Sempere fue destinado a tierras alicantinas. 

Los franceses habían entrado en Elche, sin resistencia, el 2 de julio. Iban tras Ballesteros, que se retiraba hacia Andalucía. Alicante permaneció bajo control de los liberales, que también dominaban Santa Pola y Tabarca y, más lejos, Cartagena. En los días siguientes hubo incursiones realistas sobre las afueras de Alicante para dificultar la entrada de suministros. En tanto, el diputado provincial ilicitano Nicolás Sempere Agulló -probablemente primo del general Sempere- abandonó el liberalismo y pasó al realismo.

Según fuentes liberales, el 15 de julio solo había 600 realistas en Elche. Salió una columna de Alicante que los puso en fuga, pero no tomó la ciudad porque se esperaba la llegada de refuerzos realistas. El 16 de julio partieron de Valencia hacia Elche más tropas francesas. Mientras una parte prosiguió avanzando hacia el sur del país, otra permaneció en Elche, al mando del coronel vizconde Foullon de Doué. Más que sitiar Alicante, trataban de mantener un bloqueo a cierta distancia, porque las fuerzas para emprender un sitio eran insuficientes y Cartagena resultaba prioritaria en sus planes.

Unos 2.000 realistas españoles también participaron en este bloqueo y estaban al mando de Prats. El 28 de julio Prats puso su cuartel general en Aspe. Durante ese mes, tropas liberales, al mando de Bazán, fueron de Cartagena a Alicante por tierra. El motivo de esta operación pudo ser la capitulación de Ballesteros ante los franceses. El general había ordenado la rendición de las guarniciones que estaban bajo su mando. Como Torrijos, que defendía Cartagena, Bazán era partidario de continuar resistiendo. En cambio, es probable que Valdecañas, que dirigía la defensa alicantina, estuviera dispuesto a obedecer a Ballesteros. El 5 de agosto fue relevado por Chapalangarra. La rendición a los franceses del gobernador del castillo de Santa Pola, a inicios de agosto, debió ser fruto de las instrucciones de Ballesteros, aunque parte de la guarnición se retiró a Alicante.

Prats no fue muy eficiente en el bloqueo y fue relevado por Sempere. El día 10 de agosto, Sempere estaba en Monforte y poco después llegó a Elche. Fue objeto de críticas por los liberales, que le tildaron de hipócrita porque, cuando llegó a su ciudad, se apeó del coche en el puente y oró ante una imagen de la Virgen. Se trataba, en realidad, de una costumbre tradicional muy extendida y mucho más comprensible en una persona que habría estado tiempo fuera de la localidad. Después, Rafael Sempere hizo su entrada por el arrabal en medio de vivas y aclamaciones. 

Los liberales añadían que los franceses despreciaban a sus tropas, lo que parece apuntar a divergencias entre los militares franceses y los absolutistas españoles. Tras salir de Elche, Sempere regresó el 4 de septiembre, para después situar su cuartel en Aspe y Novelda. A diferencia de los franceses, que preferían evitar en un ataque directo a Alicante, Sempere deseaba tomarla por la fuerza. El 5 de septiembre, tras pasar por el Portichuelo, fue con su estado mayor al barranco de las Ovejas. Se produjo un combate, sufriendo los liberales -según los realistas- 29 muertos y los realistas 7 heridos. 

Los liberales realizaron algunas incursiones en puntos costeros. Lo hicieron en Torrevieja y en Guardamar, donde fueron rechazados por la población local. El castillo de Santa Pola debió quedar desguarnecido, ya que se pidió el envío de tropas de tropas realistas para protegerse de acciones similares. El gobernador de Tabarca se retiró a Alicante, dejando en la isla a 40 milicianos de Elche. 

Los realistas se plantearon ocupar Santa Pola e incluso atacar Tabarca. Sempere adoptó precauciones ante posibles desembarcos liberales. El 12 de septiembre aprobó un plan de defensa, situando tropas en Torrevieja (250 hombres), Guardamar del Segura (125), San Miguel de Salinas (75) y el Pilar de la Horadada (75 hombres). 

El general Riego había iniciado una contraofensiva liberal en Andalucía oriental. Los franceses se retiraron de Elche el 14 de septiembre en dirección a Murcia, ante un posible avance del general. En Alicante se supo que Elche estaba prácticamente desguarnecida. El día 15, a las 11 de la noche, Chapalangarra -acompañado por Iribarren y los hermanos Antonio y Juan Fernández Bazán- dispuso que la mayor parte de las tropas fueran hacia Elche. Lo que Chapalangarra no sabía era que las tropas del general Sempere también iban allí.

La marcha nocturna de Chapalangarra fue un éxito. La columna solo fue descubierta cuando estaba en las inmediaciones de Elche. Al amanecer el día 16 de septiembre, un centinela desde Santa María alertó de su presencia y las fuerzas de Sempere, que acababan de llegar, acudieron rápidamente para hacer frente a los liberales. 

Los combates comenzaron en la ermita de San Antón, donde había un puesto defensivo realista con artillería. Una vez tomado, la columna liberal siguió avanzando, pero antes de llegar a Elche, se reanudaron los enfrentamientos, llegándose al combate cuerpo a cuerpo.

En la entrada de la ciudad había artillería realista, que fue desalojada por la artillería y los lanceros liberales. La lucha fue calle a calle, con hombres que disparaban desde ventanas o terrazas. Una vez ocupada la orilla izquierda, debían cruzar el puente para tomar el cuartel de Caballería, que se había preparado para la defensa. En el puente, un cañón dificultaba el avance liberal. Los liberales vadearon el Vinalopó aguas abajo y los realistas retiraron el cañón e intentaron defenderse en el cuartel, donde se concentraron realistas que antes habían sido dispersados. Eran unos 1.200 hombres de infantería y 200 de caballería. Pero eran muy inferiores numéricamente y, seguramente, también estaban menos preparados. Tras unos disparos de artillería sobre el edificio, una carga de caballería tomo el cañón de los realistas y se produjo una desbandada masiva hacia la sierra.

Según fuentes liberales y francesas, las bajas realistas ascendieron a 50 muertos, 60 prisioneros y un número impreciso de heridos. Los liberales sufrieron 2 muertos y 9 heridos. Para Sempere debió ser humillante ser derrotado en su lugar natal.

Cuando dejó de haber peligro de que Riego avanzara hacia Murcia, los franceses emprendieron la vuelta a Elche, donde entraron el día 20. Las incursiones en las afueras de Alicante aumentaron. Sempere era, habitualmente, partidario de una estrategia más agresiva y, tras la derrota de Elche, querría mejorar su imagen. 

Los franceses seguían prefiriendo evitar el ataque frontal a Alicante, toda vez que era evidente la derrota de los liberales en el conjunto del país. Se estaba negociando su capitulación en Elche, pero Sempere comunicó el 6 de noviembre que iba a ocupar San Vicente, seguramente buscando un enfrentamiento con los liberales en campo abierto. Efectivamente, hubo un combate al día siguiente, pero no revistió gran importancia y fue adverso para las fuerzas de Sempere. El francés Bonnemains tuvo que hacer valer su autoridad sobre él para evitar que malograra las negociaciones. El día 11 se produjo la capitulación de Alicante, que fue la última ciudad española en caer en manos de los realistas. El 12 Sempere entró en Alicante.

Cuando acabó la guerra, Sempere no pudo evitar ser sometido a un proceso de investigación. Su actuación autónoma se veía como una extralimitación y como abuso de poder. Se cuestionaban los recursos que gastó y los ascensos arbitrarios a oficiales y a él mismo, así como haberse valido del engaño para lograr dirigir las fuerzas realistas de Castellón. Se le degradó a teniente coronel.

En 1825 su suerte cambió. Se le concedió la Cruz laureada de San Fernando y se le ascendió a mariscal de campo. El hecho que se reconociera la antigüedad del grado desde el 13 de febrero de 1823 era un reconocimiento implícito de su actuación durante la guerra. Fue destinado como segundo cabo de capitán general de Aragón e, interinamente, ejerció como capitán general de Aragón de marzo de 1825 a febrero de 1826. Ese mes pasó como segundo cabo de capitán general de Galicia y comandante general de Tuy, puesto que ocupó hasta octubre de 1832. 

Fue interinamente capitán general de Galicia de octubre de 1829 a mayo de 1830, debido a que el titular, Nazario Eguía, resultó herido en un atentado. A partir de entonces, el nacimiento de Isabel, hija de Fernando VII, complicó la sucesión que, hasta entonces, recaía en su hermano Carlos, de ideas marcadamente absolutistas. Se perfilaba un nuevo conflicto y Sempere, como otros miembros de la cúpula militar, se mantuvo fiel a las instrucciones del rey, cuya salud se estaba deteriorando. 

La Pragmática Sanción, promulgada en octubre de 1832, situaba a Isabel como heredera al trono. Con el rey gravemente enfermo, su esposa María Cristina adoptó medidas para asegurar la sucesión de su hija. Portugal vivía una crisis sucesoria muy semejante, en la que los absolutistas se alinearon con Miguel, mientras los liberales defendían a su sobrina Maria da Glória. De hecho, Carlos, el aspirante a la corona española, estaba exiliado en Portugal, controlado por los miguelistas, a la espera del fallecimiento de Fernando VII. 

Por eso, el mariscal de campo Sempere fue relevado como comandante general de Tuy y pasó a ser capitán general de Galicia el 22 de octubre, remplazando a Eguía. La decisión era muy necesaria. Quien estuviera al frente de la capitanía podría hacer que el poder en la zona se decantara en uno u otro sentido y las simpatías carlistas de Eguía eran manifiestas. Ese mismo día escribió al gobernador del Ferrol, respecto a rumores sobre su disposición a desobedecer a la reina. Decía no darles crédito, pero advertía sobre los riesgos de la desobediencia.

En 1833 fue destinado al cuartel de Vigo, donde estaría entre 1833 y 1842. En 1843, acabada la regencia de Espartero, se le nombró gobernador de La Coruña y desempeñó interinamente los cargos de capitán general y segundo cabo de Galicia. En 1846 se ocupó del Gobierno Militar del Ferrol. En 1848 pasó a cuartel a la Coruña en 1848, donde falleció en 1854, tras haber recibido la Gran Cruz de San Hermenegildo en 1849.

 

Comments

Subido por Maria de Rivera (no verificado) el Vie, 11/12/2015 - 01:00

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Rafael Sempere nació en 1795. Asunción, 18 años menor que él, nació en Elche el 11/9/1813. Se casaron el 19/05/1830 en la colegiata de Vigo Desconocía que se hubiese vuelto a casar.

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