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Desdentado Bonete, Aurelio

Enviado por José Vte. Castaño el
Datos biográficos
Fecha de nacimiento
29 de marzo de 1944
Lugar de nacimiento
Elche
Fecha de muerte
19 de marzo de 2021
Lugar de muerte
Madrid
Profesión
Magistrado

DESDENTADO BONETE, Aurelio (Elche, 29-III-1944 - Madrid, 19-III-2021)

Magistrado del Tribunal Supremo y Profesor Universitario en las Universidades Carlos III  y Autónoma de Madrid.

Hijo de Aurelio Desdentado Molero y Carmen Bonete.

Autor de  18 libros  y cerca de 200 artículos especializados en derechos laborales  y la seguridad social 

Premio ASNALA-Quantor-Banesto al Mejor Laboralista en 2010

Jubilado en 2014. 

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=209597#Libros

Aurelio Desdentado: la honestidad del buen jurista

El magistrado fallecido fue clave en la construccíon del Derecho del Trabajo en España desde la transición

El País, 21 de marzo de 2021

Cuando sucede una tragedia personal, como el fallecimiento de un amigo con una enorme relevancia profesional, resulta de justicia tener la oportunidad de alabar su gran influencia, su buen hacer y enorme valía, tanto en lo profesional como en lo personal. En el caso de Aurelio Desdentado Bonete todo ello resulta muy fácil y nada impostado, porque realzando su figura se refleja con naturalidad todo lo que ha significado como una persona, sin exageración, clave en la construcción del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social desde los momentos iniciales de la transición política.

Para quienes no tuvieron la suerte de conocerle personalmente, es imprescindible recordar que Aurelio comenzó su carrera profesional como abogado laboralista en un prestigioso despacho de abogados, trabajó para la Administración laboral especialmente en el ámbito de la Seguridad Social, actuó como árbitro en el sistema de resolución de conflictos laborales, fue profesor de la disciplina en las Universidad Autónoma de Madrid y en la Carlos III de Madrid. Ha recibido amplios reconocimientos, por parte de las asociaciones de laboralistas, de parte de las organizaciones sindicales y empresariales, destacando especialmente la concesión de la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort.

Su labor como autor de múltiples publicaciones resulta de enorme influencia, comenzando por demostrar un conocimiento pleno de los entresijos de nuestro sistema de Seguridad Social, a lo que siguió el amplio recorrido por materias de negociación colectiva, preocupación por los problemas derivados de la temporalidad en nuestro mercado de trabajo, la complejidades del proceso laboral, el impacto de protección de datos sobre lo laboral, incluidos en los últimos tiempos los estudios de las reestructuraciones empresariales desde la perspectiva del análisis económico del derecho.   Pero, sobre todo, su trayectoria de mayor alcance queda marcada a partir de su nombramiento en 1986 como Magistrado del Tribunal Supremo, en su Sala de lo Social, donde desplegó una tarea de enorme influencia en la conformación de la doctrina de esta sala hasta su jubilación en 2014. Durante casi tres décadas constituyó un referente indiscutible dentro de la Sala, con aportaciones imaginativas de respuesta a difíciles encrucijadas jurídicas, que han dejado amplia huella en una de las etapas más brillantes de la jurisprudencia laboral.   Quienes tuvimos la fortuna de conocerlo como jóvenes profesores y profesoras, siempre teníamos ocasión de aprender de sus conocimientos, que transmitía con enorme generosidad. Sin llegar a ser carrera académica en el sentido más tradicional del término, su participación en este terreno resultó de gran influencia para muchos profesionales de muy diversos ámbitos. Era de una generosidad digna de resaltar, pues no tenía reparo alguno en compartir ideas propias y profundamente construidas, posteriormente publicadas en coautoría.

Su actividad no se plasmó exclusivamente en lo jurídico laboral, sino que también se proyectó en otros ámbitos, como su notable afición a la literatura y, en definitiva, en un amplísimo bagaje cultural. Baste con recordar su colaboración en el libro El Derecho del Trabajo en la literatura, con su inestimable aportación sobre Casa desolada, acercándonos a muchos a la lectura de Charles Dickens o su recurrente consejo de lectura de La Montaña Mágica de Thomas Mann, por ser uno de sus favoritos.

Aurelio Desdentado era en lo personal alguien excepcional, por cuanto que al tiempo que defendía con convicción, profundidad y coherencia sus criterios, lo hacía siempre con amabilidad, elegancia, fino humor y nada presuntuoso. Porque, en definitiva, Aurelio Desdentado era, en el sentido machadiano del término, un hombre bueno.

Magdalena Nogueira Guastavino es catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad Autónoma de Madrid y Jesús Cruz Villalón es catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad en la Universidad de Sevilla.

 

Aurelio Desdentado Bonete, un jurista excepcional

Legatoday. Por y para abogados, 23-III-2021

Es empresa destinada al fracaso la de resumir en unas líneas el perfil de un jurista tan excepcional como Aurelio Desdentado Bonete, tan prolífico (Ponencias judiciales, Votos Particulares, Artículos, Conferencias, Libros, Clases, Congresos Jornadas, etc.), tan cercano (admitiendo el diálogo sin distinción de categoría profesional, abriendo fácilmente las puertas de su amistad), tan ilicitano (emprendedor, competidor no envidioso, campechano, vehemente, cordial), tan empático (siempre intentando ayudar a la resolución  de los más variados problemas ajenos), tan modesto (esto es innegociable) como culto (lector insaciable, curioso endémico) y … tan Grande (emanando auctoritas en muchos sentidos).

Su honestidad y valentía ha quedado acreditadas en múltiples ocasiones (plantando cara a problemas de salud, afrontando serias amenazas terroristas, defendiendo sus propias tesis sin importarle el auditorio). Su excepcional aportación tanto académica cuanto judicial es fácil de rastrear y condiciona en muchas cuestiones el panorama actual de nuestro Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Su huella personal, por el contrario, difícilmente podrá inventariarse, habida cuenta de los innumerables testimonios (sin exageración) que deberíamos reunir para ello, comenzando por los de sus familiares y allegados.

Ilustraré con un pequeño ejemplo lo que acabo de decir. En 2014 bastó una frase suya (“tienes el deber cívico de presentarte”) para resolver mis dudas sobre si concurría a la vacante que su jubilación dejaba en la Plaza de la Villa de París. Buen viaje, querido paisano.

Antonio V. Sempere. Catedrático de Universidad. Magistrado de la Sala Cuarta

UN TRIBUTO A LA MEMORIA DE AURELIO DESDENTADO BONETE

leyteratura.blogspot.com, 21 de marzo de 2021

Carolina Martínez Moreno

Aurelio está en mi recuerdo desde que me reconozco a mí misma como aprendiz de iuslaboralista. Creo que le conocí personalmente en una de aquellas jornadas de Albacete, que organizaban Antonio Baylos, Luis Collado, Enrique Lillo y tantos otros insignes y admirados maestros; y ya desde entonces se convirtió en un referente indispensable para mi proceso de aprendizaje. [2]
Con el paso de los años, el destino me anudó a él de muy diversas formas. Primero, porque coincidimos —casualidad o sintonía— en inquietudes intelectuales y doctrinales. Muchas de mis modestas publicaciones entablaron diálogo con sus magníficos trabajos sobre cuestiones centrales de nuestra disciplina. Más tarde, porque la vida me llevó al Tribunal Supremo, donde el vínculo de magisterio, amistad, cariño y complicidad fraguó de manera definitiva.
Aurelio disfrutaba y te hacía disfrutar de una conversación dando un paseo desde la Plaza de la Villa de París a la librería Antonio Machado, a cualquier restaurante cercano para compartir comida y buen vino, o a su casa de El Escorial. Era un paseante y un conversador fascinante. Y en cualquiera de aquellos momentos prodigaba su saber de jurista cabal y concienzudo, pero también de intelectual librepensador y de hombre erudito. Hemos hablado, mejor dicho, le he escuchado con aprovechamiento tratar sobre Derecho, no solo del Trabajo, filosofía, literatura, poesía (qué lujo compartir con él, parte de su familia y mi querido Ignacio González del Rey la entrega del premio del Cafetín Croche en El Escorial). Fuimos juntos a mil sitios, a sesiones divulgativas a la Escuela Julián Besterio de la UGT, al CES. Siempre que podía, acudía desprovisto de escolta y de chofer, haciendo gala de su sencillez y despreocupación. Le recogía su mujer, Lola, o desplegaba su espíritu juvenil oficiando de copiloto para Magda Nogueira y su “bólido”; lo que sirve también para ilustrar su sana pasión por las mujeres, de las que sabía rodearse tanto en la vida personal como en la profesional.
Era un hombre vital y generoso, que prodigaba su vasto y profundo conocimiento como un igual, sin marcar diferencias ni jerarquías. Magnánimo en el elogio, nunca le mandé un escrito, por simple que fuera, al que no me respondiera con una sugerencia aprovechable o con una crítica laudatoria. Creía que los trabajos en los que estábamos empeñados tenían un momento de madurez, y una vez alcanzado, había que sacarlos adelante y publicarlos. Y eso me ha ayudado mucho.
Tengo una deuda intelectual con él impagable, pero la tengo tal vez mayor en el plano personal. Aurelio, también Lola, estuvieron a mi lado en momentos decisivos y difíciles de mi vida. Fue un amigo cercano y abnegado, incondicional y siempre disponible. Me consta que lo ha sido con muchas más personas. Si tuviera que destacar lo que para mí ha representado, además de en la esfera intelectual, científica y profesional, se resumiría diciendo que era un enamorado del amor. Del que destilaba por todos los poros de su cuerpo hacia Lola, su mujer, Eva y Elena, sus hijas, y sus nietos, Pero también hacia los demás, por el amor que él presentía y percibía en los que le rodeaban.
Y termino. Hasta para morirse Aurelio ha sido significativo. Se ha despedido de todos nosotros en el día del Padre, el 19 de marzo del año 2021, dejándonos a los que le queremos un poco huérfanos. —————————— [2] Una semblanza entrañable de la colaboración de Aurelio con profesores de Derecho del Trabajo la hace Antonio Baylos en su blog, que puede verse aquí: www.baylos.blogspot.com.  

 

 

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